Un mercado de capitales es un mercado financiero en el que se compran y venden instrumentos de deuda a largo plazo (generalmente con vencimientos superiores a un año) y valores representativos de propiedad o participación, como las acciones.
La función principal de los mercados de capitales es canalizar los recursos de los ahorradores hacia agentes económicos que requieren financiación para proyectos productivos a largo plazo, como las empresas privadas o los gobiernos que realizan inversión en infraestructuras, innovación o servicios públicos. De esta manera, contribuyen al crecimiento económico al transformar el ahorro en inversión productiva.
Los mercados de capitales suelen dividirse en dos segmentos:
En la mayoría de jurisdicciones, los mercados de capitales están sujetos a la supervisión de reguladores financieros nacionales o internacionales, cuyo objetivo es garantizar la transparencia, reducir riesgos sistémicos y proteger a los inversores frente al fraude. Entre las instituciones que participan en estos mercados se encuentran las bolsas de valores, los intermediarios financieros, los bancos de inversión, los fondos de pensiones y los organismos emisores de deuda.
Dentro del mercado de capitales intervienen diversas instituciones del sistema financiero que participan regulando y complementando las operaciones que se llevan a cabo dentro del mercado. Las siguientes cuatro entidades son las más importantes: