
Un metepantle, metepantli, metepancle (del náhuatl, metl 'maguey' y nepantla 'pared' o panctli 'en medio', 'rodeado de') es un concepto de la agricultura prehispánica mexicana, que consiste en cultivar hileras de magueyes (Agave spp.) intercaladas con otras plantaciones como árboles frutales, maíz, frijol, calabaza, cebada, cempasúchil o quelites.En el metepantle coexisten diferentes formas de vida vegetal, desde árboles, arbustos y hierbas que son generalmente resistentes a la sequía y que cumplen funciones ecológicas importantes, como por ejemplo las especies de maguey (Agave atrovirens Karw. ex Salm-Dyck, Agave americana L., Agave mapisaga Trel., Agave salmiana Otto ex Salm.) que son empleadas por sus amplias raíces para prevenir la erosión y almacenar humedad (Ortega et al. 2016) Este sistema agrícola tradicional es uno de los más antiguos de Mesoamérica y del actual México.
Históricamente, la práctica del metepantle ha venido desapareciendo y cayendo en desuso, especialmente en el siglo pasado, cuando la cerveza (producto de la cebada) sustituyó en la vida diaria al pulque (producto del maguey). No obstante, en tiempos recientes ha comenzado a haber un renovado interés por este sistema agroecológico, ya que aumenta la producción agrícola, genera mayores ingresos y es un policultivo sostenible. Los metepantles se encuentran en zonas altas de Edomex, Hidalgo, Toluca, Oaxaca, Puebla y Tlaxcala principalmente, laderas de montañas con pocas precipitaciones y heladas recurrentes.
Los magueyes cumplen la función de reforzar los bordos de las terrazas y evitan la erosión del suelo, al tiempo que se aprovechan para producir pulque y obtener fibra ixtle.