
Meyjaná (en azerbaiyano meyxana, transliterado al inglés Meykhana) es una tradición literaria y folclórica azerbaiyana distintiva, donde uno o más participantes interpretan una especie de canción hablada e improvisada sobre un tema particular. Se distingue de la poesía recitada en que se ejecuta con un ritmo competitivo. Los intérpretes de este género musical también incorporan sintetizadores, tambores y bandas musicales.
A menudo se la compara con la música hip hop, conocida también como el rap nacional entre los residentes azerbaiyanos, tanto, que también incluye narradores que hablan líricamente en verso y rima, generalmente a un ritmo instrumental o sintetizado. Los maestros del meyjaná pueden escribir, memorizar o improvisar las letras y ejecutar sus trabajos a capela o con un ritmo de fondo.
El nombre del género proviene de la palabra usada para referirse a las tradicionales tabernas turcas (meyhane), cuya raíz original deriva de las palabras persas mey ('vino') y jane ('casa'). Los intérpretes profesionales del meyjaná son conocidos como Söz Ustadı ('maestros de la palabra'), o maestros de meyjaná.
Desde tiempos medievales las tabernas meyhanes eran lugares donde los poetas se reunían para intercambiar versos de forma improvisada, a veces haciendo escarnio y otras veces menospreciando unas frases de otras. Al final del concurso la audiencia determinaba qué poeta había improvisado los más elegantes e ingeniosos versos, y lo declaraban ganador. Este tipo de concurso verbal es comparable a las modernas improvisaciones de concursos poéticos, o incluso con los típicos piques que suelen hacer entre ellos los artistas del género rap.
El meyjaná solía interpretarse por los jóvenes de las poblaciones Bakú en tiempos prerevolucionarios, aunque durante el periodo soviético fue proscrito, por lo que la poesía de Aliagha Vahid se recitaba como en el meyjaná contemporáneo. Esto se podría relacionar con la popularidad del meyjaná entre los residentes de las regiones Bakú y Absheron.
Después de la caída de la Unión Soviética, el meyjaná encontró aceptación como tendencia dominante en Azerbaiyán, ya que muchos fundamentalistas protestaban por el género, diciendo que era demasiado liberal y que contrastaba con los valores tradicionales nacionales. Alegaban que este género musical promovía el sexo, el alcohol y las drogas, así como el consumo de la cultura occidental, pero los críticos de punto de vista fundamentalista dijeron que los fundamentalistas y los músicos del meyjaná últimamente buscaban adaptarse a la población joven, quienes frecuentemente tenían que elegir a cual de las dos culturas pertenecer.
Estos nuevos intérpretes surgieron en esta era con sus distintivas versiones de meyjaná: Agashalim Childag, Kabir Azeri, Agharmiza, karim, Elchin y Mashadibaba Aydamirov comenzaron la ola de meykahan, combinando la música nacional azerbaiyana de meyjaná influenciada por la música electrónica. Nizami Ramzi fue el primer maestro de meyjaná en interpretarlo en la televisión nacional y en películas populares.
Con el progreso de los años 90, el sonido del meyjaná se estandarizó, con intérpretes más novedosos que sirvieron de inspiración para el mismo conjunto de influencias que incluían a Aydin Jirdalanli, Rashad Daghli, Elshan Jazar, Vahid Gadim, Mahir Ju'rat, Oktay, Vugar Mashtagaly y Namig Me'na, Namig Garachujurly, en particular, con su disonancia romántica, y dúos con cantantes azerbaiyanos de pop como Aygun Kazimara, crearon plantillas sonoras para un nuevo movimiento de canciones populares de música meyjaná que se volvió popular. Sin embargo, esto produjo división entre los intérpretes de meyjaná. Los intérpretes fundamentalistas decidieron mantener el estilo clásico que habían usado en las últimas décadas, mientras la nueva ola decidió combinar el meyjaná con otros géneros musicales.
Con la creciente popularidad del meyjaná en las décadas de 1990 y 2000, los canales de televisión comenzaron a patrocinar y crear torneos. Estos programas permitieron que el meyjaná se popularizase aún más entre la población local, por lo que la demanda de meyjaná aumentó significativamente en las bodas azerbaiyanas.
El tipo más conocido de meyjaná es el cambio verbal (deyismo), donde algunas frases o expresiones forman una rima con las siguientes coplas.
A través del curso del desarrollo y comercialización de la música meyjaná en Azerbaiyán, ha habido muchos intentos de reprimir esta forma artística. Desde el contenido lírico hasta las imágenes en los materiales discográficos, el meyjaná ha sido una música con controversia. La identidad religiosa y el transnacionalismo ayudan a definir las complejidades de la identidad azerbaiyana en el mundo. Esta compleja identidad se refleja a través del meyjaná, y es frecuentemente debatida y censurada por muchos contextos culturales.
El meyjaná comenzó a circular de forma dominante a través de casetes y cintas de video, y también en radio y televisión, mejorando la economía nacional. Sin embargo, tanto la tendencia dominante en la música como su sonido y contenido visual fue promovida por el gobierno de forma más doméstica, con la intención de alcanzar mayor audiencia. En esencia, el gobierno intentó sanear el contenido del meyjaná y su imagen para añadir el estilo a las creencias religiosas vertidas en la cultura azerbaiyana.
Para interpretar meyjanás, los maestros deben desarrollar presencia vocal, enunciación y control de la respiración, siendo estos factores distintivos en su voz. La enunciación es esencial para cantar las coplas con fluidez; algunos maestros exageran para darle connotaciones burlescas y artísticas. El control de la respiración, tomando aire sin interrupción en una interpretación es una habilidad importante para los maestros intérpretes.
Las coplas de meyjaná siempre se interpretan con melodía, y la capacidad de improvisar versos rápidos y con sentido se considera una habilidad fundamental.
En toda la nación la popularidad de la música meyjaná hizo que ejerciera influencia influencia creciente en la cultura, la moda y las actitudes sociales. Diversos subgéneros del meyjaná fueron adoptados por numerosas subculturas, y se convirtieron en un elemento de identidad central. Estas reformas dieron lugar a la aparición del hip hop azerbaiyano moderno, que adoptó el estilo del meyjaná en la década de 1990. Desde sus inicios se ha relacionado al meyjaná con la rebelión contra las normas políticas y sociales, algo que se manifestó en el temprano rechazo de este género por parte de una cultura dominada por el gobierno y su vinculación con corrientes contraculturales críticas con el consumismo y las convenciones sociales.