| Michael Milken | ||
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| Información personal | ||
| Nombre de nacimiento | Michael Robert Milken | |
| Nacimiento |
4 de julio de 1946 (80 años) Encino, California, Estados Unidos | |
| Residencia | Encino | |
| Nacionalidad | Estadounidense | |
| Familia | ||
| Cónyuge | Lori Anne Hackel | |
| Hijos | 3 | |
| Educación | ||
| Educado en | Universidad de Berkeley | |
| Información profesional | ||
| Ocupación | Economista, inversor | |
| Patrimonio | 2500 millones de dólares | |
| Empresa | Drexel Burnham Lambert | |
| Afiliaciones | Instituto Milken | |
| Miembro de | Phi Beta Kappa | |
| Sitio web | www.mikemilken.com | |
| Distinciones |
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Michael Robert Milken (Encino, 4 de julio de 1946) es un economista estadounidense, padre de los llamados bonos basura.
Michael Milken nació el 4 de julio de 1946 en el seno de una familia judía en Encino, California. En 1968 se graduó de la Universidad de Berkeley en California. Es MBA por la Wharton School de la Universidad de Pensilvania. Entre sus profesores destacó W. Braddock Hickman, expresidente de la Reserva Federal de Cleveland.
Milken se incorporó en 1969 a Drexel Firestone, antecedente de Drexel Burnham Lambert, mientras cursaba estudios de posgrado en la Wharton School de la Universidad de Pensilvania. En 1971 pasó a dirigir el departamento de negociación de bonos de la firma y, durante los años siguientes, impulsó el desarrollo de un mercado para títulos de alto rendimiento. Su actividad se centró en los llamados bonos basura, es decir, deuda situada por debajo del grado de inversión —habitualmente inferior a BBB en escalas como la de Standard & Poor's—, emitida por sociedades con mayor riesgo crediticio o por empresas que no podían acceder con facilidad a los canales tradicionales de financiación.
El planteo de Milken consistía en reducir algunas de las restricciones que afectaban a esos títulos, en especial la falta de liquidez y el riesgo de default de las entidades emisoras. Con los recursos de Drexel, promovió la formación de un mercado secundario para esos bonos y ofreció mecanismos de financiación a compañías con dificultades o en procesos de expansión. La estrategia convirtió a Drexel en una de las firmas más activas de Wall Street en el negocio de la deuda de alto rendimiento durante la década de 1980.
Sus ingresos personales acompañaron el crecimiento de esa actividad. Según Encyclopaedia Britannica, su remuneración pasó de 25 000 dólares en 1970 a 550 millones de dólares en 1987, cifra señalada por la publicación como una de las mayores compensaciones anuales registradas hasta entonces en Estados Unidos. La prensa española también recogió el volumen de sus emolumentos durante el auge de Drexel, incluyendo estimaciones de cinco millones de dólares en 1976 y de 550 millones en 1987.
Tras su salida del sector financiero regulado, Milken desarrolló una actividad pública vinculada a la filantropía, la investigación médica y el análisis económico. En ese marco quedó asociado al Milken Institute, institución que organiza la Conferencia Global del Instituto Milken, un foro anual celebrado en el área de Los Ángeles con participación de dirigentes políticos, empresarios e inversores. En 2026, la conferencia recibió cobertura en medios argentinos por la participación del presidente Javier Milei, presentada como parte de una agenda orientada a atraer inversiones hacia la Argentina.
En ese mismo año, 1987, estalló el escándalo financiero que llevó a Milken a la cárcel y a la Drexel Burnham Lambert a la quiebra. Tras el escándalo, la firma Drexel Burnham Lambert presentó suspensión de pagos. En 1990 Milken fue condenado a 10 años de cárcel por seis delitos de los que se declaró culpable en el juicio celebrado en abril de 1989, incluidos fraude bursátil y conspiración. También fue condenado a una multa de 900 millones de dólares.
Pasó en prisión 22 meses de los diez años a los que fue condenado. La prensa le dio la espalda y se ensañó con él y la crisis financiera llevó su imagen por los suelos.
En 1991 fue ganador del Premio Ig Nobel de Economía, aunque no pudo asistir a la gala de entregas, por encontrarse en prisión.
Tras la crisis financiera de 1987, el Gobierno de Estados Unidos y Wall Street prometieron no volver a tropezar en la piedra de los excesos y la exuberancia irracional y prohibieron de por vida a Mike Milken acercarse al mercado financiero.
Superada la crisis, en pocos años los mercados volvieron por sus fueros. Algunos lo interpretaron “como una peripecia de 'pillos' y no como lo que en realidad podía ser: un problema sistémico, con capacidad para reproducirse una y otra vez”. Sin embargo, para otros, Michael Milken representa “el genio que revolucionó los mercados financieros estadounidenses durante las décadas de 1970 y 1980” y que posibilitó el acceso al capital de cientos de pequeñas y medianas empresas, capital que estuvo generalmente restringido a lo largo de la historia.