
Millefiori (del italiano mille fiori, «mil flores») es una técnica de vidrio decorativo que produce patrones multicolores, generalmente florales o geométricos, mediante el uso de varillas o cañas de vidrio compuestas por capas de distintos colores. Aunque la técnica tiene antecedentes antiguos, actualmente se encuentra especialmente asociada al vidrio de Murano.
El término fue utilizado en el siglo XIX para describir estos objetos de vidrio, aunque las técnicas de fabricación de vidrio en mosaico son mucho más antiguas.
La fabricación del millefiori comienza con la elaboración de una caña de vidrio formada por varias capas de diferentes colores. Estas capas pueden disponerse en formas circulares, estrelladas, florales o geométricas.
Una vez calentada, la caña es estirada manteniendo aproximadamente el diseño de su sección transversal. Después de enfriarse, se corta en pequeños segmentos o discos, denominados murrine.
Los segmentos pueden disponerse conjuntamente y calentarse nuevamente hasta que se fusionan, creando una superficie semejante a un mosaico multicolor. También pueden incorporarse a objetos de vidrio soplado, cuentas, colgantes y pisapapeles.
Las técnicas de vidrio mosaico relacionadas con el millefiori eran conocidas ya en la Antigüedad. Se han encontrado cuentas y fragmentos fabricados mediante procedimientos similares en contextos romanos y mediterráneos antiguos, y algunos ejemplares llegaron mediante intercambios comerciales a regiones alejadas de los centros productores.
La fabricación de vidrio mosaico perdió importancia durante siglos, pero fue recuperada por los vidrieros europeos durante el siglo XIX. En Murano, los artesanos estudiaron antiguas técnicas romanas para revitalizar la industria local del vidrio, que atravesaba un periodo de dificultades económicas.
Los fabricantes muraneses adaptaron la técnica antigua y comenzaron a producir cañas de vidrio conocidas como millefiori, caracterizadas por capas concéntricas de colores y diseños interiores complejos.
Entre los principales innovadores del siglo XIX se encontraba Giovanni Battista Franchini, quien desarrolló cañas más finas y complejas. Su hijo Giacomo Franchini perfeccionó la técnica hasta elaborar pequeños retratos y figuras reconocibles dentro de las secciones de las cañas de vidrio.
Vincenzo Moretti también produjo algunos de los ejemplos más destacados de vidrio murrino durante la segunda mitad del siglo XIX.
El millefiori se convirtió en una de las técnicas características de la producción de vidrio veneciano y muranés.
Las piezas pueden elaborarse disponiendo numerosos cortes de murrina sobre una superficie resistente al calor. Posteriormente se calientan hasta que los elementos comienzan a fundirse y se unen entre sí. La lámina resultante puede utilizarse para producir vasos, platos, cuentas, colgantes y otros objetos decorativos.
En la fabricación de cuentas, las cañas suelen ser completamente macizas y utilizan una variedad de colores y patrones considerablemente mayor que las tradicionales cuentas rosetta o chevron.
Durante el siglo XIX, las murrine de millefiori fueron utilizadas ampliamente en la fabricación de pisapapeles de vidrio.
Los artesanos disponían las pequeñas secciones de las cañas formando diseños concéntricos, geométricos o aparentemente aleatorios, que posteriormente eran encerrados dentro de una masa transparente de vidrio.
La producción de este tipo de pisapapeles alcanzó especial popularidad en Francia, Inglaterra, Bohemia y Estados Unidos durante el siglo XIX.
Desde finales del siglo XX, el término millefiori también se emplea para técnicas decorativas realizadas con arcilla polimérica y otros materiales moldeables.
El procedimiento imita el utilizado con las cañas de vidrio: diferentes colores se organizan en una barra, esta se alarga conservando el diseño transversal y posteriormente se corta en pequeñas secciones que muestran el mismo patrón.
El millefiori no debe confundirse con el término francés millefleur («mil flores»), utilizado principalmente para describir un estilo decorativo de tapicería medieval caracterizado por fondos cubiertos de numerosas flores y pequeñas plantas.
Aunque ambas palabras poseen un significado etimológico semejante, corresponden a técnicas artísticas diferentes.