| Jean Omer Marie Gabriel Monnet | ||
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Jean Monnet | ||
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Presidente de la Alta Autoridad de la Comunidad Europea del Carbón y del Acero | ||
| 10 de agosto de 1952-1 de junio de 1955 | ||
| Sucesor | René Mayer | |
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| Información personal | ||
| Nombre de nacimiento | Omer Marie Gabriel Jean Monnet | |
| Nacimiento |
9 de noviembre de 1888 Cognac, Francia | |
| Fallecimiento |
16 de marzo de 1979 (90 años) Houjarray, Yvelines, Francia | |
| Sepultura | Panteón de París | |
| Nacionalidad | Francesa | |
| Familia | ||
| Cónyuge | Silvia de Bondini | |
| Hijos | 2 | |
| Educación | ||
| Educado en | Colegio de Europa | |
| Información profesional | ||
| Ocupación | Diplomático, economista, político, miembro de la Resistencia francesa, emprendedor y consultor | |
| Partido político | Político independiente | |
| Miembro de | ||
| Distinciones |
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Jean Omer Marie Gabriel Monnet (Cognac, 9 de noviembre de 1888-Houjarray, Yvelines, 16 de marzo de 1979) fue un político, diplomático y banquero francés que, junto con Konrad Adenauer, Joseph Bech, Johan Willem Beyen, Winston Churchill, Alcide De Gasperi, Walter Hallstein, Sicco Mansholt, Robert Schuman, Paul-Henri Spaak y Altiero Spinelli, es considerado «padre fundador de la Unión Europea», en referencia a su papel fundador en los inicios de la actual Unión Europea, siendo uno de sus principales padres fundadores. Además, desde el 10 de agosto de 1952 hasta el 1 de junio de 1955 fue el primer presidente de la Alta Autoridad de la Comunidad Europea del Carbón y del Acero, que era una predecesora de la Comunidad Económica Europea y de la Unión Europea. Posteriormente continuó jugando un papel importante en la integración europea durante toda su vida.
Procedente de una familia de empresarios dueños de una firma de coñac, Jean Monnet inició su carrera dentro de la empresa familiar. Viajaba a otros países desde su adolescencia. Sus estudios y trabajo le conducirían hasta 1914 a Inglaterra, Escandinavia, Rusia, Egipto, Canadá y Estados Unidos. A los dieciséis años, se trasladó a Londres para aprender a llevar una empresa e inglés. Con tan sólo dieciocho años, recibió el encargo paterno de abrir mercados internacionales para la producción de la familia Monnet y se fue primero a Inglaterra y después a Canadá. "No lleves libros. Nadie puede pensar por ti. Mira por la ventana. Habla a la gente", le dijo su padre.
Monnet regresó a Francia cuando estalló la Primera Guerra Mundial. Quería alistarse en el ejército, pero fue rechazado por motivos de salud. Entonces pensó en otra forma de apoyar su país en la guerra: «presentó al Gobierno francés una propuesta para mejorar la coordinación de los suministros de guerra con Gran Bretaña» y entonces se convirtió en intermediario económico entre Francia y sus aliados, siendo un alto funcionario de los Aliados entre 1916 y 1919. Después de finalizar la Gran Guerra fue nombrado secretario general adjunto de la Sociedad de Naciones, puesto que desempeñó de 1919 a 1923. Durante su etapa en este organismo organizó la Conferencia Financiera Internacional en la ciudad de Bruselas (Bélgica) en septiembre de 1920 y participó en varias misiones de la Sociedad de Naciones, entre otras la de repartir Alta Silesia entre Polonia y Alemania y la de superar la grave crisis económica a la que se enfrentaba Austria.
Entre 1923 y 1938 Jean Monnet trabajó de comerciante, banquero de inversión y consejero económico. En 1923, tras el fallecimiento de su padre, dejó su puesto en la Sociedad de Naciones y regresó a Cognac, por un lado por desilusión con la Sociedad de Naciones pero también para ocuparse de la empresa de su familia, que se veía en dificultades. Después de dos o tres años había puesto los asuntos de la empresa en orden.
En 1926 Jean Monnet se fue a París y trabajó como banquero internacional para Blair & Co., banqueros de inversión estadounidenses, donde tuvo un papel importante en conceder nuevos créditos a Polonia y Rumania para pagar sus deudas y fue involucrado en la reorganización de las finanzas nacionales de varios otros países del este de Europa y donde también se ocupó de empresas en dificultades financieras.
En mayo de 1929 se creó la Bancamerica-Blair Corporation, mediante la fusión de Blair & Co., Inc., una banca de inversión y empresa de corretaje, y Bancamerica Corporation, parte de Bank of America. El fundador fue Jean Monnet, quien se convirtió en su vicepresidente y se mudó a San Franciso. El mismo año Jean Monnet ganó mucho dinero, pero poco después perdió mucho dinero en el crac del 29. También en este año conoció a su futura esposa, la pintora italiana Silvia de Bondini, y los dos se casaron en 1934. Para poder hacerlo, tenían que irse a Moscú porque de Bondini no podía terminar legalmente su primer matrimonio en Italia. Llevaban cuarenta y cinco años casados y tenían dos hijas.
En 1933 Monnet viajó a China como consejero en el marco de una misión financiera de la Sociedad de las Naciones. Pasaría dos o tres años en el país, invitado por Tse-ven Soong, el hermano de la esposa de Chiang Kai-shek y ministro de Hacienda entre 1928 y 1931 y de 1932 a 1933. El trabajo de Monnet consistía en atraer inversiones internacionales, y además Monnet contribuyó a la reorganización de la red ferroviaria de China. Después de complicaciones, dejó el país en 1936 o en 1935 y se fue a Nueva York, donde, como afirma, «George Murnane y yo trabajamos en varios proyectos diferentes, de los cuales solamente guardo un vago recuerdo».
De 1938 a 1943 Jean Monnet fue un alto funcionario trabajando para los Aliados. En 1937 ya se esperó que Hitler empezaría una guerra y Francia y el Reino Unido se dieron cuenta de que sus fuerzas aéreas estaban muy débiles en comparación con la fuerza aérea alemana. En 1938 Jean Monnet tuvo el encargo confidencial de adquirir en Estados Unidos aviones de combate para Francia. Los británicos también compraban aviones de combate estadounidenses, pero los esfuerzos de Francia y el Reino Unido de estar al tanto de la fuerza aérea alemana no eran suficientes. Entonces el presidente estadounidense, Franklin D. Roosevelt, se interesó por el asunto y Monnet pudo hablar con él en Nueva York. Tenían que darse prisa, ya que la guerra era inminente y ya que en caso de una guerra, Estados Unidos, por una ley suya, debería mantenerse neutral y ya no podría suministrar armamento.
A principios de la Segunda Guerra Mundial, Jean Monnet regresó a Francia. Volvió a presionar para que se establecieran acuerdos francobritánicos de coordinación de compras, como lo había hecho en la Primera Guerra Mundial, y, finalmente, fue nombrado presidente de un comité de coordinación de este tipo. A principios de la guerra, Monnet y su equipo de colaboradores investigaron la pregunta cuántos aviones de combate franceses y británicos serían necesarios para enfrentar a Alemania. Encontraron que dentro de dos meses Alemania tendría casi 15 000 aviones de combate, mientras que los Aliados juntos solamente tendrían unos 10 000. En cuanto a bombarderos, los alemanes tenían dos veces más que los Aliados y también poseían mil bombarderos caza más que los 2400 de los Aliados. Entonces Monnet consiguió que Francia y el Reino Unido encargaran un gran número de aviones de combate a Estados Unidos, que todavía no había entrado en la guerra pero que había reformado su ley de neutralidad el 4 de noviembre de 1939 a causa de la invasión de Polonia por la Alemania nazi el 1 de septiembre de 1939.
El 16 de junio de 1940, Monnet propuso una unión de Francia y el Reino Unido. «La unión debía incluir una Constitución, instituciones comunes, la doble nacionalidad automática e inmediata, estrechos vínculos entre los dos Parlamentos y la creación de un único Gabinete de Guerra.» Sin embargo, la propuesta fue rechazada por el Gobierno francés.
Cuando el jefe de Estado francés Philippe Pétain pretendió un armisticio con la Alemania nazi, que fue firmado el 22 de junio de 1940, un grupo de consejeros británicos y franceses y Monnet facilitaron un acuerdo que transfirió los contratos franceses de suministro de aviones de combate al Reino Unido. A consecuencia del armisticio, el comité de coordinación anglofrancés ya no pudo conseguir nada. Entonces Monnet acordó con Winston Churchill, el primer ministro del Reino Unido, que Monnet siguiese contribuyendo al esfuerzo bélico ayudando a organizar las líneas de suministro desde Estados Unidos hasta el Reino Unido. Para ello, se le expidió un pasaporte británico firmado por el primer ministro, y en agosto de 1940 Monnet llegó a Washington.
Después de la invasión alemana de la Unión Soviética iniciada el 22 de junio de 1941, aumentaron las exigencias a la economía estadounidense, que ahora también debía producir armamentos para la Unión Soviética. Jean Monnet tuvo parte en las calculaciones del esfuerzo económico que sería necesario para que los Estados Unidos y el Reino Unido ganarían la guerra. Se encontró que hicieron falta 150 mil millones de dólares para dos años, el doble del presupuesto total de Estados Unidos en aquel momento. Monnet ya había concluido en otra ocasión que las necesidades del Reino Unido, Estados Unidos y la Unión Soviética juntas excederían la capacidad productiva total del Reino Unido y Estados Unidos.
Jean Monnet fue uno de los principales artífices del Victory Program,, «un plan amplio ideado para la entrada de los Estados Unidos en la Segunda Guerra Mundial», «mediante el cual se coordinaron estrategias económicas y militares» para la guerra y que fue presentado a Franklin D. Roosevelt el 25 de septiembre de 1941, es decir unos dos y medio meses antes de la entrada de Estados Unidos en la Segunda Guerra Mundial.
A pesar de las dificultades económicas calculadas por Monnet y sus colegas, cuando el 7 de diciembre de 1941 el Imperio del Japón atacó la base naval de Pearl Harbor en el estado estadounidense de Hawái y a continuación Malasia británica, Hong Kong, Guam, Filipinas, Tailandia, las Indias Orientales Neerlandesas, Borneo y otros territorios, el 8 de diciembre de 1941 Estados Unidos le declaró la guerra a Japón, entrando en la Segunda Guerra Mundial. El 11 de diciembre de 1941, Alemania e Italia le declararon la guerra a Estados Unidos.
Monnet participó en negociaciones que distribuyeron los recursos para la guerra en el océano Pacífico y en Europa y exigió que Estados Unidos aumentara su producción en al menos cincuenta por ciento. Poco después propuso que se coordinara la información sobre las necesidades y la disponibilidad de recursos escasos entre los Aliados mediante la creación de una oficina central, y pronto se estableció esta oficina. Monnet también propuso, en febrero de 1942, un organismo central para supervisar la producción en Estados Unidos y el Reino Unido. Esto llevó a la creación de la Combined Production and Resources Board (que se podría traducir como Comisión Común de Producción y Recursos), que tuvo lugar el 9 de junio de 1942. Jean Monnet se quedó en Estados Unidos hasta 1943, ocupándose de los problemas de suministro de recursos. El economista John Maynard Keynes afirmó que «el señor Monnet acortó la guerra en un año.»
En 1943 Monnet fue enviado a Argel por el presidente Roosevelt. Partió el 23 de febrero de Washington y llegó a Argel el 27 de febrero, donde se quedó hasta el 15 de noviembre de 1943. Su misión era asegurar que se cumplieran las condiciones estadounidenses para apoyar al nuevo mando de la Francia Libre. Durante su estancia en Argel, fue establecido el Comité Francés de Liberación Nacional, el Gobierno francés en el exilio de facto. Jean Monnet se convirtió en comisionado de Armas, Suministro y Reconstrucción del Comité Francés de Liberación Nacional, y tenía el propósito de promover concordia entre los miembros destacados de la Resistencia, temiendo que pudiera estallar una guerra civil en Francia. El Comité Francés de Liberación Nacional existió desde el 3 de junio de 1943 hasta el 16 de mayo de 1944, cuando se transformó en el Gobierno provisional de la República Francesa.

El Consejo Europeo de Luxemburgo, dio a Jean Monnet el título de "Ciudadano de honor de Europa" en 1976 y fue galardonado con el premio Robert Schuman por sus servicios a la causa de Europa.
Monnet falleció en su residencia de las afueras de París por complicaciones derivadas de un proceso bronquial. Inicialmente fue enterrado en la localidad de Bazoches-sur-Guyonne, al oeste de la capital del país.
El presidente francés François Mitterrand hizo trasladar sus restos mortales al Panteón de París en 1988.
El Plan Monnet (1946-1950) fue en efecto el primer plan quinquenal de modernización y equipamiento, un plan para la reconstrucción económica nacional que se basó sobre manera en los planes franceses anteriores para convertir a Francia en el mayor productor de acero de Europa. El objetivo de Monnet era modernizar la economía francesa para hacerla internacionalmente competitiva, especialmente frente a las exportaciones alemanas. Para llevar a cabo sus planes, creó el Comisariado de Planificación y lo consolidó en la burocracia francesa. Alemania fue vista como una herramienta necesaria para llevar a cabo los planes. La producción de acero planificada de aumentar a 15 millones de toneladas de acero al año, nada más podría lograrse reemplazando las exportaciones de acero alemanas anteriores, y aumentando las importaciones de carbón y coque alemanes, haciendo que el control de este recurso alemán fuera vital.
Las propuestas francesas para el área abastada por los yacimientos de carbón alemanes al este del río Rin habían sido hechas desde finales de 1945, para convertirlo en un Estado Internacional con su propia moneda y costumbres y supervisado por una Autoridad internacional que incluiría a Estados Unidos y Francia. Parte de la razón de estas propuestas fue explicada en Estados Unidos en 1946 por un funcionario de la Oficina de Relaciones Exteriores de Francia: «Con el objetivo de la seguridad militar, preferimos aumentar la de acero francés en detrimento de la región del Ruhr». Los planes franceses para la expansión industrial requirieron un millón adicional de trabajadores durante cuatro años, y Francia planeó mantener durante el mayor tiempo posible los prisioneros alemanes empleados en la minería , la agricultura y la reconstrucción.
Gran Bretaña y Estados Unidos, en general se mostraron reacios a acceder a las demandas francesas, ya que temían que esto aportaría una mayor influencia rusa.
Las memorias de Monnet no muestran evidencia sólida de interés en la unidad europea antes de abril de 1948, cuando se dio cuenta de que era un objetivo central de los Estados Unidos. Después le escribió a Robert Schuman, que para evitar los peligros actuales únicamente había una solución; «Solo sería posible mediante la creación de una federación del oeste». El canciller francés, Robert Schuman, declaró en un discurso que la declaración Schuman de hecho era la continuación del plan Monnet, y que era únicamente por el bien de apoyar las exportaciones francesas de acero que habían asumido esta tarea. Según el profesor Hans Ritschl, este discurso nunca tuvo la intención de llegar a los oídos alemanes.
Desde 1936, el gobierno francés protegía a la industria cinematográfica nacional con una cuota de importación que restringía las obras extranjeras. En los primeros cuatro años el límite era de 188 películas extranjeras por año, y durante la ocupación nazi solo podía exhibirse cine de las potencias del Eje. Al término de la Segunda Guerra Mundial la economía francesa estaba sumida en la recesión, pero el sector cinematográfico era el segundo que más empleo aportaba.
Para reconstruir la economía nacional, el diplomático Jean Monnet negoció un acuerdo de libre mercado con el gobierno de Harry S. Truman. Los Estados Unidos condonaban 2800 millones de dólares de deuda francesa, principalmente préstamos de la Primera Guerra Mundial, y otorgaban ayudas a condiciones ventajosas, entre ellos una aportación directa de 300 millones de dólares, reembolsables en 35 años, y un préstamo bancario de 650 millones a través del Eximbank.
Como contrapartida se eliminaban varias cuotas de importación que protegían al mercado interior. La más importante fue la restricción del cine, reemplazada por una cuota de emisión: las salas francesas debían dedicar cuatro de cada trece semanas al cine francés, y el resto estaban abiertas a una libre competencia que en la práctica beneficiaba a la industria de Hollywood, pues era la mayor productora mundial de cine.
Las dudas planteadas por el sector cinematográfico francés llevaron a la creación de una institución pública, el Centro Nacional del Cine (CNC), que desde octubre de 1946 se encargaría de proteger a la industria con medidas como un impuesto sobre el precio de la entrada. En 1948 se revisaron los acuerdos para restablecer una nueva cuota de importación que limitaba las licencias extranjeras sin perjudicar a las estadounidenses.
En 1943, durante la Segunda Guerra Mundial, Monnet planteó ya sus ideales europeístas: «No habrá paz en Europa si los Estados se reconstruyen sobre una base de la soberanía nacional. [...] Los países de Europa son demasiado pequeños para asegurar a sus pueblos la prosperidad y los avances sociales indispensables. Los Estados de Europa han de formar una federación [...].»
Partiendo del planteamiento que Arístides Briand expuso en 1929, Monnet reelaboró la idea de la unidad europea fundamentándola en una base económica solidaria, e imprescindible para alcanzar la posterior unión política. Con tal propósito participó en 1948 en la creación del Consejo de Europa en La Haya.
Tras el fin de la Segunda Guerra Mundial en Europa, Monnet se concentró en la búsqueda de una solución al principal problema de las relaciones Alemania-Francia: el acceso a la producción de carbón y acero en la cuenca del Ruhr, que anteriormente había servido al rearme de los Ejércitos alemanes. Entonces propuso crear una institución que garantizara el acceso a dichos recursos a los dos países.

Schuman no disponía de cualidades como orador. Ello no impidió que pronunciase uno de los discursos más trascendentales en la historia europea. El 9 de mayo de 1950, Schuman se dirigió a más de doscientos periodistas para presentar una declaración preparada junto a Jean Monnet (sentado a su derecha durante el discurso), que es considerada como la primera propuesta oficial para la construcción de una Europa integrada y que se conoce a partir de esa fecha como la Declaración Schuman.
Ese día nació la Europa comunitaria, actualmente concretada en la Unión Europea. El plan de Schuman fue la base en la que se asentó la UE, una especie de primera piedra de las instituciones siguientes. En su discurso, Schuman proponía la creación de una comunidad franco-alemana para aprovechar conjuntamente el carbón y el acero de los dos países (en ese momento Alemania producía el doble de acero que Francia) bajo una Alta Autoridad común, independiente de los gobiernos y con poder para imponer sus decisiones. Una vez en funcionamiento, se ampliaría la comunidad a otros países europeos para formar un espacio de libre circulación de personas, mercancías y capital. Este sistema cruzado de intereses evitaría la posibilidad de una nueva guerra. Este proyecto de cooperación europea se presentó solo cinco años después de la capitulación de la Alemania nazi.
En la Cumbre de Milán de 1985 los jefes de Estado y de gobierno decidieron establecer el 9 de mayo como el Día de Europa en conmemoración de esta declaración.

Monnet, gracias a su estrecha colaboración con Robert Schuman fue el verdadero artífice de la creación de la Comunidad Europea del Carbón y del Acero (CECA)), lo que significó mérito suficiente para ser el primer presidente de la Alta Autoridad, tras la firma de su Tratado el 18 de abril de 1951, y su entrada en vigor el 23 de julio de 1952.
Como primer ministro y ministro de Asuntos Exteriores, Schuman contribuyó decisivamente a alejar la política francesa del objetivo gaullista de ocupación o control permanente de partes del territorio alemán como el Ruhr o el Sarre. A pesar de la dura oposición de ultranacionalistas, gaullistas y comunistas, la Asamblea Francesa votó varias resoluciones a favor de su nueva política de integración de Alemania en una comunidad. La Autoridad Internacional del Ruhr cambió en consecuencia.
La segunda parte del plan ideado por Monnet iba más lejos en la integración y la unidad política: la Comunidad Europea de Defensa (CED). El veto del Parlamento francés en 1954 supuso el primer fracaso importante en el proceso de unidad y por ello Monnet presentó su dimisión de la Alta Autoridad de la CECA.
La Comunidad, propuesta en 1950 por el jefe de gobierno francés René Pleven con el apoyo de Jean Monnet y también de Robert Schuman, preveía la creación de unas fuerzas armadas europeas que excluían la capacidad de sus estados de dotarse -excepto en algunos casos específicos, previstos en el propio Tratado- de ejércitos autónomos al margen de aquella; de esta manera se excluía la posibilidad de una guerra fratricida como había sido la Segunda Guerra Mundial, a la vez que emergía, en el nuevo escenario de una guerra fría, un nuevo bloque que, aún muy ligado a la OTAN, permitiría conllevar una más fácil relación de convivencia con la expansiva Unión Soviética. El plan fue sólidamente impulsado por los Estados Unidos, que veían en él la única manera viable de garantizar la seguridad en Europa sin necesidad de desplegar allí sus propias tropas, todo ello sin perder su influencia en el continente.
Su hundimiento, causado por la fuerte oposición soberanista del sector gaullista del parlamento galo, supuso un durísimo golpe a la construcción europea desde dentro y trajo consigo el abandono de toda idea de cooperación militar continental formal hasta la entrada en vigor del Tratado de Ámsterdam en 1999, cuando por vez primera los Estados consintieron en incluir un tímido embrión de política común de defensa, la PESD (hoy PCSD).
Las acciones Jean Monnet son la parte de Erasmus+ dedicada a impulsar en todo el mundo la excelencia de la educación superior en los estudios con temática de la UE. Su objetivo es construir puentes entre universidades, investigadores y políticos de la UE. Su prioridad es el estudio y la investigación en el ámbito de la integración de la UE y comprender el lugar de Europa en un mundo globalizado. Las acciones Jean Monnet se organizan y se aplican a través de los establecimientos de educación superior, pero si usted es un particular que trabaja en un establecimiento de este tipo, puede estar interesado en descubrir las diferentes oportunidades que le ofrecen.
Las Cátedras Jean Monnet son cátedras universitarias otorgadas por la Comisión Europea en el marco del programa Jean Monnet. Su objetivo es reforzar la docencia y la investigación sobre la integración europea en las universidades, tanto de los Estados miembros de la Unión Europea como de otros países. El nombre hace honor a Jean Monnet, político francés que, como asesor de Robert Schuman, contribuyó decisivamente a poner los cimientos de las Comunidades Europeas.