
En la antigua Mesopotamia Mushdama o Musdama (también escrito Mušdamma) era el dios al que Enki puso a cargo de las edificaciones y basamentos, según el mito sumerio Enki y el orden mundial. En ese texto se lo designa como «el gran constructor de Enlil», siendo uno de los dioses patronos de la arquitectura y la construcción en los períodos dinástico temprano y Ur III. Era hermano de Kapta (Kabta), el dios de los ladrillos; antes de comenzar una obra se les hacían ofrendas a ambos, y al concluir se rendían oraciones a Arazu, dios de los proyectos completados.