Las Naupactias o Naupácticas es el título de un poema épico perdido de la época arcaica de la Antigua Grecia del que únicamente se conservan algunos fragmentos.
Se desconoce quién lo compuso, aunque de una información recogida por Pausanias se desprende que en la Antigüedad muchos lo atribuyeron a un poeta de Mileto pero, por otra parte, algunos creían que era obra de un autor de Naupacto llamado Cárcino.
Sobre la cronología, se estima que debió ser anterior al siglo V a. C., dado que era conocido por Caronte de Lámpsaco. Otros indicios que se observan relacionados con su temática y su estilo también lo sitúan en la época arcaica.
Se deduce, por un comentario realizado por Pausanias sobre el poema, que estaba relacionado con genealogías femeninas. No obstante, los fragmentos conservados indican que el viaje de los argonautas en busca del vellocino de oro era una parte fundamental del mismo. En este sentido, los fragmentos presentan que la versión del viaje de las Naupactias difería de la versión más conocida de las Argonáuticas de Apolonio de Rodas en ciertos aspectos: según las Naupactias el destino de las Harpías fue que huyeron a una gruta de Creta; el adivino Idmón no murió en Bitinia sino que se cita como personaje importante en el momento de la llegada de los argonautas a Cólquida; el nombre de la esposa del rey de Cólquida, Eetes, no era Iduya sino Eurílita y aunque coincide en que Medea, la hija de Eetes, ayudó a los argonautas y luego huyó con ellos, había también diferencias en los detalles relacionados con la realización de las tareas que Eetes exigió al líder de la expedición, Jasón, y en el modo de obtención del vellocino, puesto que el autor de las Naupactias decía que Medea llevó consigo el vellocino al huir.
Por otra parte, en otro fragmento se menciona que uno de los hijos de Jasón y Medea, Mérmero, murió atacado por una leona, lo que diferencia al poema de la conocida versión de Eurípides según la cual Medea mataba a sus propios hijos. Además en el poema se citaba el mito de Hipólito, que murió y fue resucitado por Asclepio y como castigo por este acto, Zeus fulminó a Asclepio.