Dioses del viento griegos

Céfiro, el dios griego del viento del oeste, y la diosa Flora, fresco de William-Adolphe Bouguereau (1875).

En la cultura clásica, los dioses de los vientos o Anemoi (en griego antiguo: ἄνεμοι ánemoi, en latín: venti) eran los dioses y personificaciones de los «vientos». Estos se correspondían con los puntos cardinales desde los que venían sus respectivos vientos y que estaban relacionados con las distintas estaciones y estados meteorológicos. Hesíodo dice que nacieron de Astreo y Eos pero Homero cita los cuatro Anemoi clásicos:

«Se alzaron el Euro y el Noto con el impetuoso Céfiro y el Bóreas helado que arrastra el imponente oleaje».

A veces eran representados como simples ráfagas de viento y otras se les personificaba como hombres alados, e incluso en ocasiones tomaban la forma de caballos encerrados en los establos de su señor y gobernante, Eolo, que reside en isla de Eolia, si bien también los demás dioses, especialmente Zeus, ejercen poder sobre ellos.

Mitología

Los cuatro vientos cardinales
griego latín español dirección estación
Bóreas (Βορέας) Aquilón (Aquilo) tramontana norte invierno
Céfiro (Ζέφυρος) Favonio (Favonius) poniente oeste primavera
Noto (Νότος) Austro (Auster) ostro sur verano
Euro (Εὖρος) Vulturno (Vulturnus) levante este otoño

En Homero

Céfiro, fresco romano antiguo (54-68 d. C.), Pompeya, Italia

Homero nombra los cuatro vientos principales. Bóreas es un viento frío y violento que provoca el granizo y la nevada. Noto es el viento húmedo que trae las tormentas y la niebla que ciega a los pastores. Las apacibles brisas del Céfiro refrescan a los hombres. Euro es mencionado en calidad de viento, aunque es el único que no estaba asociado con ninguna de las tres estaciones griegas y es el único de los dioses eólicos que no se mencionan ni en la Teogonía de Hesíodo ni en los himnos órficos. Bóreas y Céfiro suelen ser mencionados juntos en Homero, al igual que Euro y Noto.

En la Odisea, Eolo proveyó a Odiseo de un odre en el que se encontraban metidos los Anemoi. Cuando la pira funeraria de Patroclo no pudo ser prendida, Aquiles prometió hacer sacrificios a los vientos y así Iris se apresuró a buscarlos, hallándolos dándose un festín en el palacio de Céfiro en Tracia. Bóreas y Céfiro, a instancias de Iris, cruzaron inmediatamente el mar tracio hasta Asia, haciendo que el fuego ardiera.

En Hesíodo

Ha de saberse que para los antiguos griegos las estaciones eran tres: «la primavera, el invierno y la estación de los frutos [verano]». Según Hesíodo los vientos beneficiosos —Noto, Bóreas y Céfiro— eran hijos de Astreo y Eos, y los destructivos lo eran de Tifón. En un escolio se nos dice que «Crono, en efecto, tuvo como hijos a Eros y a todos los vientos».

«Los recios vientos de húmedo soplo (ἀνέμων μένος ὑγρὸν ἀέντων) son hijos de Tifón. Estas brisas soplan caprichosamente sobre el mar y, al precipitarse sobre sus oscuras aguas, se convierten en funestos vendavales, terribles azotes para los mortales. Sus ráfagas, que se desatan unas veces en un lugar y otras en otro, destruyen las naves y hacen perecer a los navegantes, sin que quienes se encuentran con ellas en el ponto puedan escapar de la desgracia. Otros vientos, en cambio, recorren la tierra ilimitada cubierta de flores y arrasan los deliciosos campos de los hombres nacidos del suelo, llenándolos de polvo y de atroz confusión».

En Boccaccio

Boccaccio nos habla en clave simbólica al tratar sobre los vientos. Son hijos de Astreo y la Aurora porque suelen aparecer al amanecer, hora en que los marineros inician sus navegaciones. Según Lactancio, fueron armados por Juno para Épafo y encerrados en cavernas bajo Eolo, donde quedaron bajo su control, bajo las islas Eolias. Esto simboliza cómo las fuerzas naturales —vientos— necesitan disciplina para no causar caos. Teodoncio, siguiendo a Pronápides, explica que los vientos, influenciados por la Furia llamada Litigio, querían perturbar el reino de Júpiter y causar conflictos. Los vientos se distribuyen de forma que afectan mares, navegación y clima; los marineros del Mediterráneo, especialmente los genoveses, usan este conocimiento para orientar sus velas. Boccaccio recuenta hasta doce vientos.

Lista de Anemoi

Rosa de los vientos tal como era conocida para los griegos. Esquema recopilado por Adamantios Korais (c. 1796). En el sentido de las agujas del reloj: Aparctias o Bóreas (N), Meses (NNE), Cecias o Helespontias (ENE), Apeliotes (E), Euro (ESE), Euronoto (SSE), Noto (S), Libonoto (SSO), Libis (OSO), Céfiro (O), Argestes (ONO) y Trascias (NNO).

Muchos nombres aparecen en fuentes tardías o compendios modernos que mezclan mitología, mapas de los vientos y tradición popular. No siempre está claro si los antiguos realmente los consideraban dioses separados o simplemente nombres locales, dialécticos o poéticos de los vientos. Debido a que las tradiciones son dispares es común que muchos vientos se solapen entre ellos. Los vientos y su correlación con los puntos cardinales provienen especialmente de Aristóteles, la Torre de los Vientos de Atenas, fuentes romanas (como Vitruvio o Plinio el Viejo) y también en textos náuticos o geográficos antiguos (como Ptolomeo o Estrabón).

Viento del norte (N)

griego latín
Βορέας (Bóreas), Ἀπαρκτίας (Aparctias) Septentrio, Aparctias

El terrible Bóreas sopla desde el septentrión y lleva el invierno. Es un viento gélido con un soplo violento que toma la forma de vendaval y está cargado de humedad. Sopla desde la nivosa Tracia con gran estruendo. Otros se refieren a Aparctias, que parece ser una simple variante del viento del norte. El Septentrio proviene de regiones acuosas, frías y montañosas, y además es frío y seco. Purifica el aire: despeja la atmósfera y repele las pestes traídas por el Austro (viento del sur). Produce un aire sereno y limpio.

Viento del nordeste (NE)

griego latín
ENE Καικίας (Cecias), Εὖρος (Euro), Ἑλλησποντίας (Helespontias) Caecias (Cecias), Aquilo (Aquilón), Boreas (Bóreas), Vulturnus (Vulturno)
NNE Μέσης (Meses), Βορέας (Bóreas) Aquilo (Aquilón), Boreas (Bóreas), Aparctias, Meses

El viento de nordeste o gregal es conocido como Cecias. Es el encargado de arrojar el granizo. Se le representa como un hombre alado, viejo, con barba, completamente vestido de túnica y descalzo, sostiene entre sus dos manos una cesta, o más propiamente, un escudo lleno de granizo. Otros autores lo denominan indistintamente como Meses o Helespontio, porque sopla del Helesponto. También es común citar a este viento como el Euro, que acumula nubes o genera lluvias. Representa la humedad y la alteración del clima. Fuerza generadora de nubosidad y fenómenos pluviales, es el lado húmedo y activo del este. Aquilón es el viento del norte, con frío y nubes y que proviene de los Hiperbóreos. Dispersa nubes y también congela y seca el agua, produciendo nieve y granizo. Es violento y poderoso; su fuerza puede agitar mares y tierras. Según Ovidio, moviliza tempestades, agita mares, endurece nubes y suelta rayos de las nubes.

Viento del este (E)

griego latín
Εὖρος (Euro), Ἀπηλιώτης (Apeliotes) Subsolanus (Subsolano), Solanus (Solano), Eurus (Euro), Apeliotes

El nombre del viento del este o levante no tiene una asignación fijada. Es referido mayoritariamente como el Apeliotes. La versión más común se refiere al Euro, que sopla desde la aurora (el este) y los reinos de Nabatea y Persia, y sobre las cumbres que reciben los rayos de la mañana. Se creía que el funesto Euro traía calor y lluvia y además era el causante de los naufragios. En la tradición romana Séneca lo denomina como Euro y Vitruvio como Solano Los autores tardíos nos hablan del Subsolano. Es el viento del este, del sol naciente. Tiene un calor moderado pues se debe a permanecer bajo el sol largo tiempo. El océano oriental está lejos y pierde la humedad antes de llegar. Equilibrio entre calor y sequedad, viento moderado. Se dice que Volturno es el trueno alto, provoca sequedad y es un viento caliente. Efecto desecante y abrasador, simboliza sequedad extrema.

Viento del sureste (SE)

griego latín
ESE Ἀπηλιώτης (Apeliotes), Εὖρος (Euro), Εὐρόνοτος (Euronoto) Vulturnus (Vulturno), Eurus (Euro), Euronotus (Euronoto)
SSE Φοινικίας (Fenicias), Ὀρθόνοτος (Ortonoto), Εὐρόνοτος (Euronoto) Euronotus (Euronoto), Phoenicias (Fenicias), Euroaster (Euroastro)

El nombre del viento del sureste o siroco tampoco tiene una tradición establecida y a menudo se confunde con el viento del este. Usualmente es referido como Euro, Euronoto o Fenicias. En este último caso se trataría de un derivado de Φοινίκη (Phoiníkē), Fenicia. Se interpreta como ‘el viento que viene de Fenicia’. Como Apeliotes —más común como viento del este— es el encargando de hacer soplar el viento que hace madurar las frutas y el trigo, por ende a veces se le llama ‘viento de la primavera’. De él se decía que tenía su hogar cerca del palacio de Helios, hacía el oriente, y por ende, se encarga de ir guiando los rayos del sol. Se representa en el arte como un hombre alado, joven, sin barba, completamente vestido de túnica, y calzando coturnos, llevando entre sus manos parte de un manto que lo envuelve parcialmente y sobre el cual, sostiene entre sus manos, una gran cantidad de frutas y granos. Como Euroastro se dice que se encuentra a la derecha del Noto y que genera tempestades en el mar y sopla desde las profundidades marítimas. Otra tradición nos habla de Vulturno, que está más bien asociado al sureste y no al este.

Viento del sur (S)

griego latín
Νότος (Noto) Auster (Austro), Notus (Noto)

El viento del sur es referido en griego como Noto y en latín como Austro. Es un viento ágil y húmedo que se encarga de producir las nubes generadoras de lluvia. Noto estaba asociado con el desecador viento caliente de la salida de Sirio tras el solsticio de verano y se creía que traía las tormentas del final del verano y del otoño, por lo que era temido como destructor de las cosechas. Austro, su equivalente en la mitología romana, era la personificación del siroco, que traía densas nubes y niebla o humedad. Otros dicen que el Noto o Austro es frío y seco por defecto, pero cambia según la zona que atraviesa. Al pasar por la zona tórrida asume calor del sol. Recoge humedad de los mares del sur y como resultado llega cálido y húmedo. Entre sus efectos: abre los poros de la tierra y multiplica la humedad, generando nubes y lluvias. Ovidio lo describe como de alas mojadas, rostro cubierto de niebla, barba pesada, cabello empapado, plumas y pliegues goteando agua. Representa la combinación de humedad y calor tropical, capaz de inducir lluvias y fertilidad.

Viento del suroeste (SO)

griego latín
OSO Ἀργέστης (Argestes), Λίψ (Libis, Libé) Africus (Áfrico), Lips (Libis, Libé)
SSO Λευκόνοτος (Leuconoto), Λιβόνωτος (Libonoto), Λιβοφοῖνιξ (Libofénix) Libonotus (Libonoto), Austroafricus (Austroáfrico)

El viento del suroeste o ábrego deriva su nombre de las tierras de sur: Libia para los griegos y África para los romanos. De esta manera es denominado como Libis o Libé, así como Libonoto en griego o Austroáfrico en latín. Se sitúa a la derecha de Céfiro y proviene de África; es tempestuoso y genera rayos y truenos. O bien se sitúa a la izquierda de Noto y entonces es cálido y templado. La literatura en latín lo denomina como el ‘viento africano’ (Afer ventus) o directamente ‘africano’ (Africus), que ha dado en español el viento ábrego. Se dice que Libis tiene en su poder la popa de un barco como en actitud de andar dirigiendo uno él mismo. Se representa como un hombre alado, muy joven, sin barba, vestido con túnica y descalzo, sosteniendo entre sus manos el timón de una nave.

Viento del oeste (O)

griego latín
Ζέφυρος (Céfiro) Favonius (Favonio), Zephyrus (Céfiro)

El viento del oeste o de poniente es conocido como Céfiro en griego y Favonio en latín. Es un viento sosegado, conductor de la primavera y cuyas brisas son propicias. El Céfiro y las playas de occidente se calientan con el sol de poniente. Se trata de un viento frío y húmedo pero moderado. Disipa el invierno, favorece la germinación y la floración. Céfiro simboliza la brisa favorable, la vida que germina, y su acción armoniza la naturaleza con la agricultura y los cultos estacionales.

Viento del noroeste (NO)

griego latín
ONO Σκίρων (Escirón), Ζέφυρος (Céfiro), Ἀργέστης (Argestes), Ὀλυμπίας (Olímpico), Ἰάπυξ (Yápige) Corus o Chorus (Coro), Argestes, Argestus (Argesto), Caurus (Cauro), Iapyx (Yápige)
NNO Θρασκίας (Trascias), Κίρκιος (Circio) Thrascias (Trascias), Circius (Circio)

El viento del noroeste o mistral es el dios eólico con más nombres. El Escirón es un viento frío y seco, asociado directamente con el inicio del invierno y con las ‘rocas Escironias’. Iconográficamente se le representa como un hombre alado, viejo y barbudo, con el cabello desordenado, completamente vestido en túnica, y calzando coturnos, llevando entre sus brazos una vasija de bronce de la cual esparce ardientes cenizas. Se le llama Argestes o Argesto, y también Coro o Cauro, y, situado a la izquierda de Céfiro, es un viento nuboso en el oriente pero sereno en el occidente. Como Olimpias proviene de Ὄλυμπος (Ólympos), el monte Olimpo. Se interpreta como ‘el viento procedente del Olimpo’. Como Trascias deriva de Tracia (norte de Grecia), es decir, el ‘viento de Tracia’. Como Circio se dice que produce nieve y granizo, y además dio el viento cierzo, en español. Como Yápige es mencionado en la Eneida. Es un viento favorable para la navegación en el mar Adriático y el nombre se deriva de la región de Yapigia (actual Apulia).

Adoración

Se sacrificaban corderos negros a los vientos destructivos y blancos a los favorables. Bóreas tenía un templo en el río Iliso en el Ática, entre Titane y Sición había un altar de los vientos, en el que un sacerdote ofrecía un sacrificio a los vientos una vez al año. Céfiro tenía un altar en el camino sagrado a Eleusis.

Iconografía

La Torre de los Vientos en el ágora romana de Atenas.

Los vientos fueron representados por poetas y artistas de diversas formas. Estos últimos solían mostrarlos como seres con alas en sus cabezas y hombros. En el cofre de Cipselo, Bóreas aparece en el momento de raptar a Oritía, representado con serpientes en lugar de piernas. El monumento más importante representando a los vientos es la torre octogonal de Andrónico de Cirro en Atenas. Cada uno de los ocho lados del monumento representa uno de los ocho vientos principales en actitud voladora. Un tritón móvil en el centro de la cúpula señalaba con su vara al viento que soplaba en cada momento. Todas estas ocho figuras tenían alas en los hombros, iban vestidas e indicaban las peculiaridades de los vientos en sus cuerpos y en diversos atributos.

En el museo Pío-Clementino hay un monumento de mármol en el que los vientos se describen con sus nombres griegos y latinos: Septentrio (Aparctias), Eurus (Euro o sureste) y entre estos Aquilo (Bóreas), Vulturnus (Cecias) y Solanus (Apeliotes). Entre Euro y Notus (Noto) sólo hay uno, el Euroauster (Euronoto), entre Noto y Favonius (Céfiro) están señalado Austro-Africus (Libonoto) y Africus (Libis), y entre Favonio y Septentrio se encuentran Chorus (Yápige) y Circius (Tracio).

Véase también

Referencias

  1. ↑ Hesíodo: Teogonía, 378–380; Homero: Odisea, X, 21; Heródoto: Historias I, 67
  2. ↑ Virgilio: Eneida I, 52–54; Ovidio: Las metamorfosis I, 58–60; Vitruvio: De architectura I, 6
  3. ↑ «Anemoi - Inicio - Diccionario Tesauro de Historia Antigua y Mitología». www.tesaurohistoriaymitologia.com. Consultado el 26 de octubre de 2026.
  4. ↑ HESÍODO: Teogonía 378 y sig.
  5. ↑ Homero: Odisea V, 295-296.
  6. ↑ En la Torre de los Vientos en Atenas (siglo II a.C.) cada uno de los ocho vientos está tallado en relieve en el friso superior como una figura humana alada que flota en el aire, portando los atributos del clima que produce.
  7. ↑ Ovidio: Las metamorfosis I, 264. Al describir al viento del sur desatando el diluvio, se le dota de forma antropomórfica: «Vuela el Noto con sus alas mojadas, cubierta su terrible faz por una oscuridad como el pichel».
  8. ↑ Ilíada XX, 220-229: «Incluso el Bóreas se enamoró de ellas al verlas pacer y tomando figura de caballo, de oscuras crines, las cubrió».
  9. ↑ VIRGILIO: Eneida I 52-59. «Así atizaba Juno en la hoguera de su alma su rencor camino a Eolia, solar de los nublados, morada de los vientos furibundos. Alli su rey Eolo en su antro ingente somete a su poder los vientos forcejeantes y los roncos huracanes y los tiene en prision encadenados. Ellos enfurecidos rebraman en su encierro atronando el ambito del monte».
  10. ↑ Odisea X, 21-22: «pues el Cronión [Zeus] lo había hecho administrador de los vientos [a Eolo], tanto para calmarlos como para suscitarlos, según le pluguiese».
  11. ↑ Virgilio: Eneida I, 65-66: «¡Eolo!, pues a ti el padre de los dioses y rey de los hombres [Júpiter] te ha dado el poder de calmar las olas y de levantarlas con el viento».
  12. 1 2 Homero: Odisea V, 295-296
  13. 1 2 3 Vitruvio: De architectura I, 6, 5
  14. 1 2 Alfonso de Chaves: Espejo de navegantes (c. 1538); Instituto Hidrográfico de la Marina (IHM), Derrotero de las costas de España.  
  15. ↑ Plinio el Viejo: Naturalis historia II, 46, 119
  16. 1 2 3 4 5 Ovidio: Las metamorfosis I, 56-64. Euro=oriente, otoño; Céfiro=primavera, occidente; Bóreas=invierno, septentrión; Noto=verano, meridión
  17. ↑ Ilíada XV 171
  18. ↑ Ilíada III, 10
  19. ↑ Odisea IV, 565
  20. ↑ En Teogonía 378 se citan a Bóreas, Céfiro y Noto pero no a Euro
  21. ↑ En los Himnos órficos existe un himno individual dedicado a Bóreas (80), uno a Céfiro (81) y otro a Noto (82). Euro es el único que no posee un himno propio en toda la colección órfica  
  22. ↑ Ilíada IX, 4-8 (para Bóreas y Céfiro); II, 144-146 (para Euro y Noto)
  23. ↑ Odisea x. 19
  24. ↑ Ilíada xxiii.185 y sig.
  25. ↑ Aristófanes: Las aves, 709
  26. ↑ HESÍODO: Teogonía 378 y sig., 869 y sig.
  27. ↑ Escolio a Apolonio de Rodas, Argonáuticas III, 26
  28. ↑ Hesíodo: Teogonía 869-880.
  29. ↑ Boccaccio: Genealogia deorum gentilium IV, 53
  30. ↑ Aristóteles: Meteorológicos II, 363a–365a. Es el primer tratado técnico que define geométricamente las direcciones de los vientos.
  31. ↑ Vitruvio: De architectura I, 6; cita el monumento de Atenas y detalla un método gráfico con un gnomon para dividir el círculo en 24 vientos.
  32. ↑ Plinio el Viejo: Historia natural II, 46 y 47 (119–134)
  33. ↑ Claudio Ptolomeo: Geografía I, 7. Fija de manera definitiva el sistema de 12 vientos como el marco perimetral de coordenadas para la orientación de sus mapas del mundo
  34. ↑ Estrabón: Geografía I, 2, 21. Analiza de forma crítica el uso práctico y la multiplicación de los nombres locales de los vientos en la navegación.
  35. 1 2 3 4 5 6 7 8 Uno de los ocho vientos esculpidos en la Torre de los Vientos de Atenas
  36. ↑ Himno órfico 80 (a Bóreas)
  37. 1 2 3 4 5 6 7 8 9 10 11 12 Edición francesa y traducción de Adamantios Korais de Los caracteres de Teofrasto («Les Caractères de Théophraste», publicada originalmente en París en 1799, pero basada en su extensa labor filológica previa, realizada entre 1796 y 1798)
  38. 1 2 3 4 5 6 7 8 9 10 11 12 13 ARISTÓTELES: Meteorológicos II, 6
  39. 1 2 3 Boccaccio: Genealogia deorum gentilium IV, 57
  40. ↑ Aristóteles: Meteorológicos II, 6; J. Stuart y N. Revett (1762), The Antiquities of Athens (Las Antigüedades de Atenas), refiriéndose a la Torre de los Vientos de Atenas.
  41. 1 2 3 Boccaccio: Genealogia deorum gentilium IV, 55
  42. ↑ Boccaccio: Genealogia deorum gentilium IV, 58
  43. ↑ En Odisea V, 295, cuando Poseidón quiere destruir la balsa de Odiseo, invoca a Euro como un agente destructor. Asimismo, el poeta romano Horacio se refiere constantemente a él como Eurus niger (el Euro negro) o el viento que destroza las naves en el mar (así en el Épodo X de Horacio, también conocido como "Contra Mevio" o In Maevium).
  44. ↑ Séneca: Quaestiones naturales V, 16, 4
  45. ↑ Aulo Gelio: Noches áticas II, 22, 8
  46. ↑ Hesíodo: Teogonía, 378-380; Aristóteles: Meteorológicos, II, 6; J. Stuart y N. Revett (1762): The Antiquities of Athens (refiriéndose a la Torre de los Vientos de Atenas)
  47. 1 2 3 4 Boccaccio: Genealogia deorum gentilium IV, 56
  48. ↑ Séneca: Quaestiones naturales V, 16, 4; Aulo Gelio: Noches áticas II, 22, 7–8; Sexto Pompeyo Festo: De verborum significatu XIX, voz «Vulturnus»
  49. 1 2 Ovidio: Las metamorfosis I, 264–269; Plinio el Viejo: Historia natural, II, 48
  50. ↑ Himno órfico 82 (a Noto)
  51. ↑ Aristóteles: Meteorológicos II, 5; Homero: Ilíada III, 10-12; Teofrasto: De causis plantarum (Sobre las causas de las plantas), V, 11
  52. 1 2 3 4 5 Boccaccio: Genealogia deorum gentilium IV, 61
  53. ↑ Plinio el Viejo: Historia natural II, 46; la cantante Enya posee una canción llamada Afer Ventus
  54. ↑ Séneca: Cuestiones naturales V, 16; Aulo Gelio: Noches áticas II, 22; Virgilio: Eneida I, 85-86  
  55. 1 2 Así es ilustrado en la Torre de los Vientos de Atenas
  56. ↑ Himno órfico 81 (a Céfiro)
  57. ↑ Estrabón: Geografía IX; Aristóteles: Meteorológicos II, 6
  58. ↑ Horacio: Odas I, 3; Virgilio: Eneida VIII, 709-710
  59. ↑ Eneida iii.117. ARISTÓFANES: Las ranas 845.
  60. ↑ HERÓDOTO: Historias vii.189. PAUSANIAS: Descripción de Grecia viii.27.9.
  61. ↑ Descripción de Grecia ii.12.1.
  62. ↑ Descripción de Grecia i.37.1.
  63. ↑ OVIDIO: Metamorfosis i.265. FILÓSTRATO EL VIEJO: Imágenes i.24.
  64. ↑ Descripción de Grecia v.1.9§1.
  65. ↑ HIRT, Aloys Ludwig (1805–1816). Bilderbuch für Mythologie, Archäologie und Kunst. Berlín. pp. 140 y ss. OCLC 187093021.
    • Aloys Hirt (1759 - 1837): arqueólogo clásico alemán.
    • Bilderbuch für Mythologie, Archäologie und Kunst (Álbum de mitología, arqueología y arte) es una obra que fue publicada en dos partes: la 1ª, en 1805; la 2ª, en 1810, y después sería reeditada en 1816.

Bibliografía

Enlaces externos