| The NutraSweet Company | ||
|---|---|---|
| Tipo | Empresa privada | |
| Industria | Química, alimentaria | |
| Fundación | 1985 (como división de Monsanto) | |
| Sede central | Estados Unidos | |
| Productos | Aspartamo, neotamo | |
The NutraSweet Company es una empresa estadounidense dedicada a la producción y comercialización de edulcorantes artificiales, principalmente el aspartamo y el neotamo, bajo la marca registrada NutraSweet.
El aspartamo fue sintetizado en 1965 por James M. Schlatter,, químico de G. D. Searle & Company, en el transcurso de investigaciones sobre tratamientos para la úlcera péptica. Tras aproximadamente quince años de evaluación regulatoria, obtuvo autorización para su uso en alimentos y bebidas, con aprobación vigente en más de cien países. Pese a la expansión comercial de la sucralosa en el mercado de edulcorantes, los productos de NutraSweet están presentes en más de 5000 alimentos y bebidas y son consumidos por más de 250 millones de personas en todo el mundo.
Robert B. Shapiro ejerció como presidente y director ejecutivo de NutraSweet entre 1982 y 1990. Monsanto adquirió "G. D. Searle & Company"" en 1985 y constituyó NutraSweet como división independiente ese mismo año. En marzo de 2000, Monsanto, integrada entonces en el grupo Pharmacia, transfirió la compañía a la firma de capital privado JW Childs.
El aspartamo es uno de los aditivos alimentarios con mayor historial de debate científico y regulatorio de casi del mundo. Antes de su aprobación por la Food and Drug Administration (FDA) de Estados Unidos en 1981, el proceso de evaluación se extendió durante más de una década y estuvo marcado por disputas entre investigadores y entre la agencia y el fabricante. Un panel científico convocado por la propia FDA en 1980 recomendó no autorizar el compuesto hasta obtener estudios adicionales sobre su posible relación con tumores cerebrales en animales de laboratorio.
El aspartamo se metaboliza en el organismo en tres componentes: fenilalanina, ácido aspártico y metanol. Las personas con fenilcetonuria (PKU) no pueden procesar la fenilalanina de forma adecuada, por lo que los productos que contienen aspartamo deben incluir una advertencia obligatoria en su etiquetado. Este requisito está establecido tanto en la normativa estadounidense como en la de la Unión Europea.
A lo largo de las décadas siguientes, distintos estudios cuestionaron la inocuidad del compuesto a largo plazo, mientras que organismos como la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA) y el Comité Mixto FAO/OMS de Expertos en Aditivos Alimentarios (JECFA) ratificaron su seguridad dentro de los límites de ingesta diaria admisible establecidos. En 2023, la Agencia Internacional para la Investigación del Cáncer (IARC) clasificó el aspartamo como «posiblemente carcinógeno para los seres humanos» (grupo 2B), categoría que indica evidencia limitada y no equivale a una determinación de riesgo real para el consumidor a las dosis habituales. El JECFA mantuvo ese mismo año la ingesta diaria admisible en 40 miligramos por kilogramo de peso corporal, sin modificar su evaluación de riesgo.
La Controversia también ha tenido dimensión pública y mediática, alimentada en parte por cadenas de correos electrónicos y publicaciones en internet que atribuían al compuesto efectos, en tre otros, neurológicos graves sin respaldo en la literatura científica revisada por pares.