| Diócesis de Oca | ||
|---|---|---|
| Dioecesis Aucen(sis) (en latín) | ||
| Sede suprimida | ||
| Información general | ||
| Iglesia | católica | |
| Iglesia sui iuris | latina | |
| Rito | mozárabe | |
| Sufragánea de | Tarragona | |
| Fecha de erección | finales del siglo II o primera mitad del siglo III (como diócesis) | |
| Fecha de supresión | 1075 | |
| Localización | ||
| Localidad | Oca | |
| Comunidad autónoma | Castilla y León | |
| País |
| |
| Sede titular | ||
| Iglesia de la sede titular | católica | |
| Tipo de sede titular | diócesis | |
| Nombre(s) | Oca | |
| Año de erección | 1969 | |
| Titular | Mieczysław Cisło | |
La diócesis de Oca (en latín: Dioecesis Aucensis), también conocida como diócesis de Auca, fue una circunscripción eclesiástica de la Iglesia católica en España, con sede en la antigua ciudad de Oca. Fue una diócesis latina, sufragánea de la archidiócesis de Tarragona, documentada al menos desde época visigoda y suprimida en 1075 al consolidarse la sede episcopal de Burgos. Desde 1969 permanece en el catálogo de la Iglesia católica como sede titular episcopal de Oca o Auca. Desde el 13 de diciembre de 1997 su obispo titular es Mieczysław Cisło, obispo auxiliar emérito de la arquidiócesis de Lublin.

La antigua diócesis extendía su jurisdicción sobre una zona situada en la actual provincia de Burgos, en la comunidad autónoma de Castilla y León. En su demarcación quedarían comprendidas Segisama, identificada con Sasamón; Deóbriga; Tritium, vinculada a Monasterio de Rodilla; Birovesca, identificada con Briviesca; Salionca, relacionada con Poza de la Sal; y la propia Oca. Sus límites se habrían ampliado tras el sometimiento de cántabros y vascones por Leovigildo, por lo que algunos autores han relacionado con ella la sede de Amaya, de duración incierta.
La sede episcopal se encontraba en la ciudad de Oca o Auca. La localización exacta de la antigua ciudad y de su iglesia episcopal no se conoce con certeza, aunque suele situarse en el entorno del actual término municipal de Villafranca Montes de Oca. Entre los emplazamientos propuestos se han señalado Vega Bajera, Somorro, La Pedraja y El Llano, estos últimos como castros romanizados.
Históricamente, la diócesis formaba parte de la provincia eclesiástica Tarraconense y era sufragánea de la sede metropolitana de Tarragona.
Se desconocen los orígenes exactos de la antigua diócesis de Auca, conocida como Oca a comienzos de la Edad Media. Una tradición legendaria atribuye su fundación o el nacimiento de su comunidad cristiana a san Indalencio, uno de los siete varones apostólicos que, según la tradición, habrían sido enviados por san Pedro y san Pablo para evangelizar la península ibérica. La presencia organizada de una comunidad cristiana se ha situado de forma probable entre finales del siglo II y la primera mitad del siglo III, aunque los primeros prelados de Auca son inseguros y podrían estar documentados en 380 y 463/464.
Los nombres de los obispos de Auca no se conocen con seguridad hasta finales del siglo VI. El primero documentado es Asterio, que participó en el III Concilio de Toledo en 589. Se conocen otros obispos aucenses, como Amanungo, Litorio, Estercorio y Constantino, por su participación en concilios de la Iglesia hispanovisigoda.
Tras la conquista musulmana de la península ibérica, la ciudad de Auca fue destruida y la diócesis desapareció como sede estable. Desde las primeras décadas del siglo VIII dejan de conocerse noticias seguras de la sede y de sus obispos. Entre el siglo IX y el siglo XI se documentan obispos vinculados a distintos enclaves del norte castellano, como Amaya, Valpuesta, Muñó, Sasamón y Oña.
Según la tradición documental, Juan, obispo de Oca, habría fundado en 804 la diócesis de Valpuesta, cuya jurisdicción se extendió por el norte de Burgos y territorios cántabros y vascongados. Valpuesta fue absorbida primero por la diócesis de Nájera entre 1052 y 1064, y posteriormente reincorporada a la sede de Oca, restaurada por Sancho II en 1067.
Durante el siglo IX comenzó la recuperación cristiana de Oca y de su antiguo territorio. En este período, varias fuentes documentales mencionan obispos que algunos autores atribuyen a Oca, aunque la adscripción resulta problemática: con frecuencia no se indica la sede de pertenencia, algunas menciones se datan cuando Oca aún no era una sede residencial estable y diversos diplomas han sido considerados de autenticidad dudosa. Según Pablo Dorronzoro Ramírez, el primer obispo cierto de Oca tras la recuperación cristiana de la ciudad habría sido Sebastián, documentado entre 929 y 937, aunque los diplomas que lo mencionan son dudosos y no indican con claridad su sede.
A comienzos del siglo XI se documentan con mayor seguridad obispos vinculados a la sede aucense. Entre ellos figuran Pedro, documentado entre 1003 y 1024, y Julián, documentado entre 1028 y 1041. Según Dorronzoro Ramírez, Julián estableció su sede en el monasterio de Cardeña antes de 1039, en un contexto de conflictos derivados de la división política entre los reinos de Fernando I y García Sánchez III de Pamplona. La división de la herencia de Sancho III el Mayor en 1035 dejó la tierra de Oca dentro del ámbito navarro, mientras que Burgos y otros territorios castellanos quedaron vinculados a Fernando I.
En ese contexto, García Sánchez III habría promovido a Atón, obispo de Valpuesta, como obispo de Oca, separando de hecho la jurisdicción territorial asociada a Julián. Tras la muerte de Atón hacia 1044 y la batalla de Atapuerca de 1054, Oca volvió al ámbito castellano. Gómez, sucesor de Julián en Cardeña, y posteriormente Jimeno, aparecen vinculados al proceso de consolidación de la sede de Oca-Burgos.
El final de la diócesis residencial de Oca se produjo en 1075, cuando Alfonso VI de León trasladó y consolidó la sede episcopal en Burgos, suprimiendo las antiguas sedes episcopales de Oca, Valpuesta, Muñó, Amaya y Sasamón. La diócesis de Burgos quedó así como continuadora canónica de la antigua sede aucense. Según Florián de Ocampo, Alfonso VI restauró en Burgos la diócesis que había tenido su sede en Auca y que había sido destruida por los sarracenos. La traslación fue confirmada en 1095 por el papa Urbano II mediante la bula Plurimas quondam.
Desde 1969 Oca figura entre las sedes episcopales titulares de la Iglesia católica como sede titular de Oca o Auca. Catholic-Hierarchy la registra como sede titular establecida en 1969, mientras que GCatholic la presenta como sede episcopal titular restaurada ese mismo año.
El 13 de diciembre de 1997 el papa Juan Pablo II asignó la sede titular de Auca a Mieczysław Cisło, entonces rector del seminario mayor de la arquidiócesis de Lublin, al nombrarlo obispo auxiliar de esa arquidiócesis.