| Panjkora | ||
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en urdu: دریائے پنجکوڑہ en árabe: پنجکوړه سيند | ||
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El curso alto del río Panjkora, en el valle del Kumrat. | ||
| Ubicación geográfica | ||
| Cuenca | Cuenca del Indo | |
| Nacimiento | Hindu Raj | |
| Desembocadura | Río Swat | |
| Coordenadas | 34°39′35″N 71°45′35″E / 34.659722222222, 71.759722222222 | |
| Ubicación administrativa | ||
| País | Pakistán | |
| Provincia | Jaiber Pastunjuá | |
| Región | Alto Dir | |
| Cuerpo de agua | ||
| Afluentes |
Ushirai Khwar, Niag Khwar (por la izquireda) Baraul Khwar, Jandol Khwar | |
| Longitud | 220 km | |
| Altitud |
Nacimiento: 3600 m Desembocadura: 600 m | |
| Mapa de localización | ||
| Ubicación (Pakistán). | ||
El río Panjkora (en urdu: دریائے پنجکوڑہ) es un río de la provincia de Jaiber Pastunjuá, en el noroeste de Pakistán. Recorre el montañoso valle de Panjkora, situado en dicha provincia. Atraviesa localidades como Thal, Dir y Timergara, y se une al río Swat cerca de Chakdara. Se caracteriza, por lo general, por presentar laderas empinadas a ambos lados de sus orillas, cubiertas de densos bosques. Posee una amplia cuenca de captación, lo que lo hace propenso a sufrir inundaciones importantes, como las ocurridas en 2010, que afectaron a gran parte del territorio paquistaní.
Según una fuente, el nombre deriva de dos palabras: panj (literalmente, ‘cinco’) y kora (literalmente, ‘agua corriente’); recibe esta denominación porque cinco arroyos se unen para formar el río. Dichos arroyos son: Kumrat-Kohistan, Gwaldai, Sherengal, Dir y Barwal. Según otra tradición, el río recibió su nombre de Panjkor —antepasado de los gauros del alto valle del Panjkora—, derivando dicha denominación de panj (literalmente, ‘cinco’) y kor (literalmente, ‘casa’) en referencia a sus cinco hijos, quienes fundaron los asentamientos en el valle.
Es el río principal de la cuenca del río Panjkora, la cual forma parte de la cuenca más amplia del río Swat. Los principales afluentes del Panjkora son los ríos Dir, Barwal, Kohistan y Usherai. El flujo de agua se mantiene durante todo el año, aunque los niveles aumentan drásticamente en la temporada del monzón (de junio a septiembre). Durante este periodo, grandes volúmenes de agua recorren el río Panjkora, con caudales mayores en las desembocaduras de sus afluentes; la corriente es muy potente y provoca inundaciones en toda la región.

La bioacumulación es la principal preocupación ambiental que afecta actualmente al río Panjkora. Se produce cuando una especie absorbe sustancias a una velocidad mayor a la que las expulsa. Esto suele tener efectos más pronunciados en los depredadores situados en los niveles superiores de la cadena alimentaria, lo que puede repercutir en los seres humanos que consumen dichos organismos. El río Panjkora registra un aumento en la acumulación de metales tóxicos en las especies de peces. El contenido de metales en los peces aumenta a medida que se acerca a la desembocadura. La presencia de metales se debe a las prácticas agrícolas y al vertido de aguas residuales en el río.

Si bien la agricultura es la principal actividad económica de los habitantes de la ribera, también conlleva inconvenientes. Durante episodios de fuertes precipitaciones, se generan grandes volúmenes de escorrentía que arrastran consigo suelo, excrementos animales y fertilizantes, inundando el río con cantidades significativas de plomo (Pb) y níquel (Ni). Los niveles de níquel aumentaban de manera constante a medida que se avanzaba hacia la desembocadura del río. Se considera que los efluentes de la industria del mármol constituían otra fuente importante de este incremento de níquel. La contaminación por metales pesados aún no se ha convertido en un problema de salud grave para las personas que dependen del río para su subsistencia. No obstante, los científicos prevén que, de no llevarse a cabo un seguimiento cuidadoso, la bioacumulación seguirá manifestándose y acumulándose, lo que podría conllevar riesgos significativos tanto para el medio ambiente como para la salud humana.
Su cuenca es una región de carácter cambiante y muy dependiente de la estación. El clima de esta zona de Pakistán se caracteriza por fuertes precipitaciones durante la temporada del monzón (de junio a septiembre) y por inviernos relativamente secos. Las temporadas de monzones han provocado numerosas inundaciones significativas y devastadoras en la región. Cabe destacar especialmente una inundación ocurrida en 2010 que arrasó el curso del río, causando pérdida de vidas y una gran destrucción de ecosistemas e infraestructuras. Estos elevados niveles de precipitaciones estacionales se ven acentuados por la topografía del terreno que rodea el río. Las fuertes pendientes a ambos lados del cauce permiten que el agua escurra hacia el río con rapidez y en grandes volúmenes. Si bien las precipitaciones suelen ser menores en estas zonas de mayor altitud, la combinación de los vastos sistemas de afluentes de la cuenca genera un gran caudal de agua que se dirige hacia la desembocadura del río Panjkora. En estos sistemas fluviales, las inundaciones son mucho más probables en las zonas bajas situadas al pie de las montañas. El 15 % de la superficie de su cuenca está clasificado como zona de alto riesgo de inundación. Estas áreas propensas a inundarse también están habitadas, lo que crea una combinación letal: personas que arriesgan sus vidas para aprovechar las fértiles tierras agrícolas aluviales. El agua continúa su curso descendente, destruyendo tierras de cultivo, cobrándose vidas y causando daños en la infraestructura.
El río Panjkora es el hábitat natural de truchas y otros peces de agua dulce muy apreciados por los pescadores deportivos. Las especies más comunes son las carpas. La trucha de las nieves (Schizothorax plagiostomus) es el pez de pesca deportiva más habitual en el curso alto del río Panjkora, a la altura del valle de Kumrat. La trucha común y la trucha arcoíris son especies exóticas introducidas por los británicos en 1928, mientras que la trucha de las nieves y otros ciprínidos son especies autóctonas del río Panjkora. Los agricultores de las riberas dependen en gran medida de los ricos suelos aluviales que ofrecen las llanuras de inundación.