
Entre los numerosos paralelos terrestres —círculos imaginarios de latitud constante—, cinco se consideran «paralelos notables» o «paralelos principales»: el ecuador (0°), los trópicos de Cáncer y de Capricornio (≈23,4° N y S) y los círculos polares Ártico y Antártico (≈66,6° N y S). Su posición está determinada por la oblicuidad de la eclíptica (ε): los trópicos se ubican en las latitudes ±ε y los círculos polares en ±(90°−ε). En términos astronómicos, los trópicos señalan las latitudes extremas donde el Sol puede culminar en el cenit durante los solsticios, mientras que los círculos polares delimitan las regiones con al menos un día anual de Sol de medianoche y de Noche polar.
Los paralelos notables demarcan zonas climáticas de la Tierra que se conocen como zonas geoastronómicas, y son los siguientes: