El libro es aquel formato de presentación de escritos e imágenes. Aunque los primeros libros tenían otras formas (por lo general la de rollo), la forma común del libro es hoy la de códice; es decir, un conjunto de hojas (de papel u otras materias similares, como el pergamino) unidas de diferentes métodos (encuadernación). El arte gráfico que determina las características visuales y físicas de un libro es el diseño de libros.
El proceso de diseño comienza después de que el autor y el editor finalizan el manuscrito (es decir, la obra inicial y provisional), momento en el que pasa a la etapa de producción.: 50 Durante la producción, los diseñadores gráficos, directores de arte o profesionales con funciones similares trabajan con los operadores de imprenta para decidir los elementos visuales, como la tipografía, los márgenes, las ilustraciones y la maquetación; así como las características físicas, como el tamaño del libro, el tipo de papel, el tipo de impresión y la encuadernación.: 51
Desde finales de la Edad Media la estructura y organización básicas de los libros occidentales se han mantenido prácticamente sin cambios. Las páginas preliminares presentan el libro al lector, ofreciendo información práctica como el título, los datos del autor y el editor, y una descripción general del contenido. También pueden incluir notas editoriales o del autor que proporcionan contexto.: 11–30 A continuación, viene el contenido principal del libro, que suele estar organizado en capítulos o secciones.: 31–35 El libro concluye con el final, que puede incluir bibliografías, apéndices, índices, glosarios o erratas.: 36–43
El diseño eficaz de un libro es una parte fundamental de la edición, ya que ayuda a comunicar el mensaje del autor y a satisfacer a los lectores, y a menudo tiene una gran influencia en el valor comercial, académico o artístico de una obra. Los diseñadores utilizan principios y reglas establecidos que se han desarrollado a lo largo de los siglos tras la llegada de la imprenta.
Entre los artistas, diseñadores, investigadores y artesanos contemporáneos que han contribuido a las numerosas teorías sobre tipografía y diseño de libros se encuentran Jan Tschichold, Josef Müller-Brockmann, Paul Rand, Johanna Drucker, Ellen Lupton, Wiliam Lidwell y otros.
Las partes del libro a las que se refiere este artículo se pueden aplicar en general a todo tipo de libros.

Es la parte exterior del libro. Suele ser de un material más duro que el de los pliegos; generalmente cartón, plástico o cuero. La cubierta lleva al menos el título del libro y su autor, a veces con ilustraciones o diseños para hacerlo identificable y atractivo. A la cubierta frontal se le llama también carátula o tapa anterior y a la cubierta posterior, contracarátula o tapa posterior. Es muy común que se le diga "portada" a la parte frontal de la cubierta, lo que genera confusión con la página del libro que lleva este nombre.
La cubierta posterior, llamada coloquialmente "contraportada", suele contener información biográfica sobre el autor o el editor, así como citas de otras fuentes que elogian el libro. También puede incluir un resumen o una descripción del libro.
Son las hojas de papel dobladas por la mitad para unir la parte exterior del libro con la interior. Pueden estar decoradas, pero también dejarse blancas. En el interior de la cubierta frontal, extendiéndose hasta la página opuesta, se encuentra la guarda anterior. Del mismo modo, la guarda posterior va del interior de la cubierta posterior a la página opuesta. La hoja que no se pega se llama guarda volante y la otra contraguarda.
Es la parte donde se unen las cubiertas frontal y posterior, y sujetan todas las hojas. Los primeros libros no tenían títulos en el lomo, sino que se colocaban en la estantería con el lomo hacia dentro y el título escrito con tinta en el borde delantero. Los lomos de los libros modernos suelen contener todos o algunos de los cuatro elementos siguientes (además de la decoración, si la hay), en el siguiente orden: (1) autor, editor o recopilador; (2) título; (3) editorial; y (4) logotipo de la editorial.

En los idiomas con sistemas de escritura influenciados por el chino, el título se escribe de arriba abajo. En los idiomas que se escriben de izquierda a derecha, el texto del lomo puede ser vertical (una letra por línea), transversal (línea de texto perpendicular al borde largo del lomo) y a lo largo del lomo. Las convenciones difieren en cuanto a la dirección en la que se gira el título a lo largo del lomo:
En los textos publicados o impresos en Estados Unidos, Reino Unido, la Mancomunidad de Naciones, Escandinavia y los Países Bajos, el texto del lomo, cuando el libro está en posición vertical, va de arriba abajo. Esto significa que cuando el libro está acostado con la cubierta frontal hacia arriba, el título está orientado de izquierda a derecha en el lomo. Esta práctica se refleja en las normas industriales ANSI/NISO Z39.41 e ISO 6357.
En muchos países de Europa continental (Italia, Rusia, Polonia y otros), donde en el pasado se utilizaba el sistema ascendente, en las últimas décadas se ha utilizado el sistema descendente, probablemente debido a la influencia de los países de habla inglesa.
En muchos países de Europa continental y América Latina, el texto del lomo, cuando el libro está en posición vertical, va de abajo hacia arriba, por lo que el título se puede leer inclinando la cabeza hacia la izquierda. Esto permite al lector leer los lomos de los libros ordenados alfabéticamente de la forma habitual, de izquierda a derecha y de arriba abajo.
También llamada sobrecubierta, es una pieza de papel que no está unida al libro, pero que lo recubre por completo, con objeto de preservar las cubiertas, sobre todo cuando son de cartón duro o están recubiertas con tela. También puede recibir los nombres de camisa, guardapolvo, funda, chaleco o forro (México). Cuando el libro tiene una sobrecubierta, ésta posee parcial o totalmente la función de la cubierta frontal.
Parte de la sobrecubierta que va dentro del libro. En ocasiones es donde se imprime una lista de los libros de la colección, una biografía breve del autor, comentarios u otros datos parecidos. Se usa informalmente como separador.
Es una tira de papel estrecha que envuelve el libro. Usualmente es un elemento decorativo o parte del envoltorio del libro antes de su venta, aunque también puede contener información breve del autor, de la obra; o si recientemente ha ganado algún premio o ha sido adaptado a algún producto audiovisual (película, serie, videojuego).
Le indican al comprador la editorial, en dónde, en qué lugar y en qué fecha se imprimió el libro, y de cuántos ejemplares fue el tiraje.
La estructura interna de cualquier libro incluye por lo general los siguientes elementos:
El Cuerpo de la obra es el texto principal de un libro, enciclopedia o folleto. Puede estar dividido en capítulos o partes.
