| Paul Lucas | ||
|---|---|---|
| Información personal | ||
| Nacimiento |
31 de agosto de 1664 Ruan (Francia) | |
| Fallecimiento |
12 de mayo de 1737 (72 años) Madrid (España) | |
| Nacionalidad | Francesa | |
| Información profesional | ||
| Ocupación | Explorador, anticuario, comerciante y egiptólogo | |
Paul Lucas (Ruan, 31 de agosto de 1664 - Madrid, 12 de mayo de 1737) fue un explorador, anticuario, comerciante y dibujante francés. Es una de las primeras fuentes de información europeas sobre el Alto Egipto, ya que navegó por el Nilo río arriba hasta las cataratas y visitó varios yacimientos faraónicos.

Puede que perteneciera a una importante familia de joyeros establecida en París, los Lucas, y que fuera hijo de un orfebre.
Parece haber comenzado sus viajes muy joven, tal vez como corsario, por el Mediterráneo y por el Levante para encontrar piedras preciosas. Se sabe que en 1688 estuvo al servicio de fuerzas de la República de Venecia en el asedio de Negroponte. En 1696, regresó a Francia con una gran cantidad de medallas, monedas y otras antigüedades, que vendió a la colección real. Esto le granjeó el favor de la corte, en especial de Isabel Carlota del Palatinado, y posteriormente fue enviado varias veces para adquirir más objetos antiguos y manuscritos.
Desde junio de 1699 hasta julio de 1703, viajó por Egipto, Chipre, Persia y Siria, siendo el primer europeo en obtener un conocimiento detallado del curso del Nilo entre El Cairo y las cataratas. También visitó Tebas, aunque no logró reconocer el sitio antiguo. Su segundo viaje, desde octubre de 1704 hasta septiembre de 1708, le llevó a través de Grecia, Turquía, Siria y Palestina, hasta el norte de África, donde recopiló material para su historia de Túnez. Entre 1714 y 1717, visitó de nuevo Turquía, Siria, Palestina y Egipto, viajando por el valle del Nilo.
Lucas realizó algunos de sus viajes en compañía de la joven cristiana maronita siria de Alepo, Hanna Dyâb, a quien empleó como intérprete, asistente y sirvienta.
En 1711, se convirtió en oficial de la Casa de la Duquesa de Borgoña, esposa del Pequeño Delfín. En 1714, Lucas fue nombrado Anticuario Real (antiquaire du roi). En 1736 entró al servicio del rey Felipe V de España, para reclasificar su gabinete de antiguedades, pero murió poco después, en 1737.

Los relatos de Paul Lucas, quien no era un hombre de letras, fueron redactados por los editores Charles César Baudelot de Dairval, Étienne Fourmon y el abate Antoine Banier, partiendo del contenido de sus cuadernos de viaje.
Sus obras fueron recibidas por el público de forma bastante favorable, pero los científicos de la época expresaron sus reservas porque no encajaban en los códigos clásicos de las narrativas de exploradores. Sus declaraciones fueron puestas en duda y se le acusó de invenciones. Aunque sin duda cometió algunos errores (por ejemplo, en 1720 escribió a Luis XIV afirmando que el revestimiento de las pirámides egipcias era de cemento y no de piedra), desde mediados del siglo XIX en adelante tuvo defensores, que alegaron que Lucas visitó y describió numerosos yacimientos arqueológicos, como el templo de Isis en Behbeit el-Hagar, y creó mapas precisos para su época.