| Peter Thiel | ||
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Peter Thiel en 2022 | ||
| Información personal | ||
| Nacimiento |
11 de octubre de 1967 (59 años) Fráncfort del Meno (Alemania) | |
| Residencia | Cleveland, Foster City y África del Sudoeste | |
| Nacionalidad | Alemana, estadounidense y neozelandesa (desde 2011) | |
| Lengua materna | Inglés y alemán | |
| Familia | ||
| Padre | Klaus Friedrich Thiel | |
| Cónyuge | Matt Danzeisen (desde 2017) | |
| Educación | ||
| Educado en |
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| Información profesional | ||
| Ocupación | Financiero, informático teórico, banquero, emprendedor, ajedrecista, escritor, gerente, inversor, emprendedor tecnológico y empresario | |
| Área | Inversión, servicio de red social, capital riesgo, activismo y red social | |
| Cargos ocupados |
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| Empleador | Universidad Stanford | |
| Elo | 2199 (2021) | |
| Partido político | Partido Republicano | |
| Carrera deportiva | ||
| Deporte | Ajedrez | |
| Representante de | Estados Unidos | |
| Distinciones |
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Peter Andreas Thiel (Fráncfort del Meno, República Federal de Alemania, 11 de octubre de 1967) es un empresario, activista, administrador de fondos de inversión libre y capitalista de riesgo germano-estadounidense. Es el cofundador de PayPal, Palantir Technologies y The Founders Fund. También fue uno de los primeros inversores externos en Facebook (2004). Es además el fundador de Clarium Capital.
Nació en Fráncfort del Meno (Alemania y se mudó a los Estados Unidos. Estudió filosofía del siglo XX en la Universidad de Stanford. En 1987, fundó The Stanford Review, el principal periódico libertario-conservador de la universidad. Tras graduarse, estudió abogacía en Stanford.
Trabajó para J.L. Edmondson, juez de la Corte de Apelaciones del Circuito 11, ejerció de abogado, y luego fue trader u operador de instrumentos derivados. Finalmente, fundó Thiel Capital Management, un fondo multiestrategia, en 1996. Dos años más tarde, cofundó PayPal y, en 2002, la sacó a bolsa el 15 de febrero de 2002. Vendió dicha empresa a eBay por mil quinientos millones de dólares ese mismo año.
Su participación del 3.7 por ciento en PayPal valía aproximadamente cincuenta y cinco millones de dólares en el momento de la adquisición. Inmediatamente después de la venta, Thiel puso en marcha un fondo de inversión libre macroglobal, Clarium. En 2003, cofundó Palantir Technologies.
Durante los años siguientes, se consolidó como una de las figuras más poderosas y adineradas del mundo empresarial y como un actor central dentro de Silicon Valley bajo el rol de inversor ángel. En esos círculos, se le conoce coloquialmente como el Don de la «mafia de PayPal». En 2004, hizo una de sus inversiones más exitosas al comprar 10.7% de Facebook por 500 mil dólares. Un año más tarde fundó el Founders Fund, un fondo de inversión orientado al financiamiento de start ups. Algunas de las empresas destinatarias de las inversiones de este fondo fueron AirBnB, TransferWise, Stripe y SpaceX.
En paralelo a su carrera como empresario e inversor, Thiel escribió numerosos textos sobre temáticas filosóficas y políticas en los que revelaba su ideología derechista y conservadora. En 1995, publicó junto a David O. Sacks su primer libro titulado El mito de la diversidad, en el cual abordó, desde una mirada crítica y reprobatoria, el lugar de la diversidad en el discurso políticamente correcto. En 2004, publicó el artículo El momento straussiano, en el cual hizo una lectura del atentado terrorista del 11 de septiembre de 2001. En el 2009, publicó un ensayo breve titulado La educación de un libertario en el que habló de una de sus opiniones más controversiales: la incompatibilidad entre la democracia y la libertad. En 2014, escribió junto a Blake Masters el libro De cero a uno: cómo inventar el futuro, que habla de sus principios como emprendedor.
Thiel es un comentarista ocasional en CNBC, ha aparecido en numerosas ocasiones tanto en Closing Bell con Maria Bartiromo, como en Squawk Box con Becky Quick. Charlie Rose de PBS lo ha entrevistado dos veces. En 2006, ganó el Premio Lay Herman del espíritu empresarial. En 2007, recibió el honor de ser nombrado Joven Líder Global por el Foro Económico Mundial, como uno de los 250 líderes más distinguidos de 40 años o menos.También se ha informado de que ha asistido a la elitista y altamente secreta conferencia del Grupo Bilderberg en 2007 y 2008. El 7 de noviembre de 2009 obtuvo un doctorado honoris causa de la Universidad Francisco Marroquín.
Las actividades culturales de Thiel han incluido además la producción ejecutiva de «Gracias por fumar», una película basada en la novela de Christopher Buckley del mismo nombre y la publicación de varios artículos para The Wall Street Journal, First Things, Forbes, y Policy Review.
En la primavera de 2012 impartió el curso CS 183: Startup en Stanford.
Thiel se casó con su compañero Matt Danzeisen, el exvicepresidente del mega fondo financiero BlackRock, en octubre de 2017, en Viena. Tienen dos hijas juntos. Actualmente, residen en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires. Se especula que su estadía en la Argentina se debe a su entusiasmo por las ideas libertarias del presidente de dicho país, Javier Milei.
Thiel ha invertido en el proyecto de establecer comunidades marítimas autónomas según la iniciativa de Patri Friedman y en la Methuselah Foundation, organización que promete extender la duración de la vida humana por cientos de años.
Por otro lado, ha hecho generosas donaciones al Machine Intelligence Research Institute, una organización sin fines de lucro destinada al desarrollo de inteligencia artificial.
Thiel es miembro también del Comité para Proteger a los Periodistas, que promueve el derecho de los periodistas a informar libremente sin temor a represalias.
Thiel ha tenido un rol prominente en la política estadounidense al invertir altas sumas de dinero en campañas republicanas. En 2008, apoyó la campaña presidencial de John McCain y, en 2012, apoyó también las campañas presidenciales de Ron Paul y Ted Cruz. En 2016, apoyó la campaña de Donald Trump al donar millones a su candidatura. Durante los años posteriores, su apoyo económico al Partido Republicano se sostuvo, aunque disminuyó considerablemente. Se cree que esto se debe a que el primer gobierno de Trump fue una decepción para Thiel, quien considera que el error de los republicanos ha sido el de centrarse en los puntos conflictivos culturales y que deberían preocuparse más por impulsar la innovación científica y tecnológica estadounidense y competir con China.
Uno de los personajes políticos más cercanos a Thiel es J. D. Vance, cuya carrera política ha sido, impulsada y financiada por Thiel.
Peter Thiel se autodefine como un libertario conservador. Su actitud frente a la democracia es escéptica, pues ha afirmado que la libertad es, hoy en día, un principio incompatible con dicho sistema político. Su visión parte de un temor de que la democracia de masas termine por desmantelar, deliberada o accidentalmente, las libertades que sustentan la innovación científica y el crecimiento económico.
Este argumento parte de su conceptualización del tiempo histórico actual como un momento atravesado por la dicotomía entre el Anticristo y el Armagedón. Afirma que su fe cristiana (producto de una crianza en una familia evangélica y caracterizada por él mismo como un tanto heterodoxa) es la piedra fundacional de su cosmovisión, de modo tal que su lenguaje está atravesado por metáforas bíblicas.
Considera que hay un estancamiento del avance humano bajo prácticamente todas las métricas de importancia: PBI, esperanza de vida, calidad de vida, entre otras. Este aletargamiento del progreso en términos macroeconómicos es, para Thiel, consecuencia de un profundo miedo por parte del mundo moderno hacia el potencial de su propia tecnología, miedo que se manifiesta en instituciones y Estados demasiado restrictivos y cautelosos a la hora de trazar normativas, lo que termina por limitar la capacidad inventiva necesaria para la evolución.
De aquí surge entonces el concepto de «Armagedón tecnológico». En su sentido más frecuente, Armagedón refiere a un escenario apocalíptico relacionado al fin del mundo. En la teoría de Thiel, este fenómeno se manifiesta a través de las narrativas actuales respecto a la tecnología moderna, que, desde un tono alarmista, explotan las amenazas reales de guerra nuclear, inteligencia artificial descontrolada y colapso medioambiental. El Armagedón es, entonces, la representación del riesgo de catástrofe, el miedo paranoico al potencial destructivo del desarrollo técnico. La conformidad que promueve este discurso es intolerable para Thiel, quien asocia este sentido de resignación al wokismo, cuya preocupación siempre se inclina por la prevención y desestima la importancia de tomar riesgos a la hora de modernizar y crecer.
De todos modos, el mayor peligro que corre la civilización moderna es el del Anticristo, el cual ya tiene una presencia moderada en los gobiernos del mundo. El Anticristo es una figura que, en la tradición cristiana, se caracteriza por prometer la paz y la seguridad pero tener intenciones malévolas. En la teoría de Thiel, el Anticristo representa la posibilidad latente de un sistema regulatorio que, a partir de la construcción del temor social a la tecnología, acumule poder político y se convierta en un gobierno mundial totalitario. La restricción al progreso es el modus operandi del Anticristo y parte de la razón por la cual, en tiempos recientes, la amplia mayoría de las disciplinas científicas (a excepción de la informática y la computación) se han estancado.
El Armagedon y el Anticristo son, entonces, dos conceptos fundamentales para entender a Thiel, quien considera que es a partir de la explotación constante del miedo al Armagedón que el Anticristo se terminará por consolidar en el mundo.
Peter Thiel está en el centro de la controversia por el papel de su empresa en el conflicto de Gaza. Palantir, a través de su plataforma de IA militar Maven, está presente en el Centro de Coordinación Civil-Militar (CMCC) que opera en el sur de Israel, donde analiza datos de vigilancia — drones, satélites, telecomunicaciones — para acelerar operaciones militares, incluyendo ataques aéreos. Los críticos señalan que Palantir está aprovechando el conflicto para acumular datos y perfeccionar tecnología letal en condiciones reales, contribuyendo a lo que muchos califican como un sistema de vigilancia y control permanente sobre la población palestina.
También ha aparecido en los archivos de Epstein, aunque dichos documentos no apuntan necesariamente a una conducta delictiva por parte de Thiel.