Plan de la Fernandina

José Martí junto a Fermín Valdés Domínguez y Panchito Gómez Toro en Cayo Hueso (estado de Florida) en 1894.

El Plan de la Fernandina, Plan de Fernandina o Plan Fernandina fue un plan fallido de entre finales de 1894 e inicios de 1895, el cual pretendía apoyar los levantamientos armados que darían comienzo a la Guerra Necesaria (1895-1898), tercera guerra por la independencia de Cuba.

Historia

Contexto histórico

Ni la Guerra de los Diez Años (1868-1878), ni la Guerra Chiquita (1879-1880) habían conseguido la independencia de Cuba del dominio español. A lo largo de la década de 1880 e inicios de la de 1890, los cubanos habían elaborado varios planes y ejecutado varios intentos para iniciar una nueva guerra, pero no lo habían conseguido. Sin embargo, José Martí logró unificar a todos los independentistas cubanos bajo su mando en el Partido Revolucionario Cubano, fundado en 1892.

Bajo la dirección del partido único, Martí pudo reunir suficientes fondos aportados por los tabaqueros de Tampa y otros muchos emigrados cubanos. Con dichos fondos, se comenzó a preparar el plan que pasaría a la historia bajo el nombre de "Fernandina", debido al puerto estadounidense del cual debían partir las expediciones para reforzar a los cubanos sublevados en la isla.

Sucesos

El "Plan Fernandina" fue ideado por el partido, planeando que la Revolución comenzara en enero de 1895. Carlos Roloff, entre otros generales, participó en la organización del esfuerzo militar. En colaboración con el empresario Nathaniel Borden, se alquilaron tres barcos, el Lagonda, el Amadís y el Baracoa. Roloff y Serafín Sánchez debían abordar el Lagonda en Cayo Hueso con 150 hombres después de que fuera cargada con municiones en el puerto de Fernandina.

Sin embargo, el coronel Fernando López de Queralta desobedeció las órdenes de Martí de guardar el secreto sobre el cargamento del Lagonda. Mientras estaba en Fernandina, Queralta etiquetó adecuadamente dicho contenido y declaró libremente a los demás que había equipo militar a bordo. El periódico estadounidense New York World informó que Martí fue visto en Fernandina Beach, lo que motivó al embajador español Emilio de Muruaga a denunciar la violación por parte de Estados Unidos de las leyes de neutralidad nacional y solicitó una investigación.

El 14 de enero de 1895, funcionarios estadounidenses detuvieron los buques. Se incautó el Lagonda y se confiscaron 800 fusiles y 600.000 municiones encontrados en un almacén. El Amadís y el Baracoa fueron devueltos a sus dueños al no encontrarse en ellos equipo militar. El partido se quedó solamente con 3.000 dólares después del gasto de la expedición fallida, de entre 25.000 y 40.000 dólares. Para poder continuar, el partido recurrió a más donaciones de los tabaqueros, otros obreros y los numerosos clubes patrióticos cubanos.

Consecuencias

A pesar de este fracaso inicial, Martí ordenó el comienzo de las sublevaciones para la segunda mitad del mes de febrero de 1895, terminando por suceder el día 24 de dicho mes. Gran parte de las armas incautadas serían posteriormente recuperadas y finalmente enviadas a Cuba, meses después. Los principales generales y coroneles cubanos que tenían pensado desembarcar en Cuba según el plan, terminarían por desembarcar de todas maneras, en otras embarcaciones, meses después. Queralta nunca se incorporó a la nueva guerra y permaneció en los Estados Unidos, en donde falleció en el año 1903.

Referencias

  1. ↑ (Fernández, 2017, p. 137)
  2. ↑ (Stebbins, 2007, p. 201)
  3. ↑ (Fernández, 2017, pp. 137–138)

Bibliografía