

Un fontanero (también denominado plomero en varios países de América Latina) es un profesional especializado en la instalación, mantenimiento y reparación de sistemas de conducción de agua, desagüe, gas y, en algunos casos, calefacción y saneamiento en edificios residenciales, comerciales e industriales.
La palabra fontanero, plomero, gasfitero o gasfiter se asoció, casi hasta finales del siglo XX, con el profesional que se ocupaba del agua, gas, calefacción y casi todos los fluidos y en algunas regiones, también de instalaciones eléctricas.
La fontanería tiene antecedentes en las civilizaciones antiguas. En el Imperio romano se desarrollaron complejos sistemas de acueductos, cloacas y tuberías (frecuentemente de plomo) que abastecían de agua a ciudades y termas. Durante la Edad Media y la Edad Moderna, el conocimiento técnico se conservó y evolucionó de forma desigual. Con la Revolución Industrial y el crecimiento urbano, la fontanería se consolidó como oficio especializado, incorporando nuevos materiales y normas sanitarias.
Para la inspección de tuberías de pequeño diámetro también se utilizan cámaras compactas de empuje, que se introducen manualmente mediante un cable. Un ejemplo es la cámara de inspección MiniFlex de Camtronics, cuyo cuello de cámara flexible permite atravesar tuberías con varios codos de 90° y sifones.
Las demás instalaciones, corresponden a gasistas, calefactores, electricistas, etc.
La formación del fontanero varía según el país. Generalmente incluye:
El trabajo del fontanero implica riesgos como cortes, quemaduras, exposición a gases o agentes biológicos. Por ello, se rige por estrictas normas de seguridad laboral y códigos de edificación que buscan proteger tanto al profesional como a los usuarios de las instalaciones.

Entre las herramientas más comunes se encuentran llaves ajustables, cortatubos, soldadores, detectores de fugas y equipos de protección personal. Los materiales habituales incluyen tuberías de cobre, PVC, PEX, acero y polipropileno, seleccionados según la aplicación y la normativa. También incluyen, entre otras las siguientes herramientas:

En los países nórdicos, el servicio de emergencias de plomería se llama Jour, y contempla todos los servicios no programados de gasfitería, en los cuales los clientes con problemas de inmediata resolución pueden llamar compañías que atienden las veinticuatro horas del día. Es un servicio generalmente realizado por pequeñas firmas.