
Un paciente polimedicado es aquella persona diagnosticada de una o varias enfermedades crónicas y que toma más de seis medicamentos diariamente y de forma continuada, durante un período igual o superior a seis meses. Esta definición puede cambiar tanto en el número de medicamentos como en el tiempo necesario de consumo de fármacos, dependiendo del programa de atención de cada comunidad.
Hay una elevada prevalencia de pacientes crónicos polimedicados en los países desarrollados, como consecuencia tanto del envejecimiento de la población como del avance científico que cronifica enfermedades antes mortales. También influye negativamente el sobrediagnóstico de enfermedades y la medicalización de la sociedad.

Establecer estrategias que eviten la polimedicación; y si esta es inevitable, implantar controles sanitarios, especialmente en atención primaria, para detectar y resolver los problemas de salud en este tipo de pacientes.
Preguntas para decidir qué fármacos interrumpir durante una revisión de medicación: