
Las portadas de la discográfica estadounidense de jazz Blue Note se caracterizan por sus diseños distintivos. Muchas de ellas muestran fotografías espontáneas de los músicos y colores llamativos junto a influencias del movimiento Bauhaus y de la tipografía de la escuela suiza.
El sello se fundó en 1939, pero fue a principios de la década de 1950 cuando ganó popularidad el formato LP, lo que aumentó la demanda de portadas que incorporaban arte gráfico e información sobre el contenido de los discos. En este periodo, artistas como Gil Mellé, Paul Bacon y John Hermansader comenzaron a diseñar carátulas para Blue Note que a menudo incluían imágenes del fotógrafo Francis Wolff. En 1956, Blue Note contrató como director artístico a Reid Miles, antiguo asistente de John Hermansader. Miles diseñó para el sello entre 400 y 500 portadas en las que utilizó diversas tipografías, combinaciones de mayúsculas y minúsculas y técnicas de diseño como la asimetría y el sombreado.
Reid Miles abandonó Blue Note en 1967 después de que su fundador Alfred Lion vendiera la compañía, tras lo que Forlenza Venosa Associates y otros artistas, entre ellos, Mati Klarwein y Bob Venosa, pasaron a diseñar numerosas portadas para el sello. Entre principios y mediados de la década de 1970, se incorporaron a la discográfica diseñadores como Norman Seeff y Bob Cato. Sin embargo, en Japón, a finales de los años 1970 y principios de los 1980, los discos del sello se reeditaron con nuevas carátulas diseñadas por artistas nipones. Desde mediados de la década de 1980 hasta principios del siglo XXI, varios artistas, entre ellos Paula Scher, PR Brown y Adam Pendleton, también crearon portadas para el sello.
Las carátulas de los álbumes de Blue Note, en particular las diseñadas por Reid Miles, son muy apreciadas y están consideradas parte de la identidad visual del jazz. Los críticos han calificado estos diseños de icónicos y han destacado su capacidad para capturar el espíritu de los artistas y de su música. Asimismo, han inspirado a otros diseñadores gráficos y músicos, influyendo en una amplia variedad de portadas de discos y en otras ramas de las artes visuales.
Blue Note Records es un sello discográfico estadounidense de jazz fundado en marzo de 1939 en Nueva York por el empresario nacido en Alemania Alfred Lion.El sello inicialmente estaba formado por Lion y el escritor Max Margulis, que aportaba financiación y escribía los textos promocionales. Los primeros discos de Blue Note se centraban en los estilos dixieland «hot» y boogie-woogie y estaban interpretados por artistas como Albert Ammons, Frankie Newton y JC Higginbotham. El primer éxito del sello fue una versión de la canción «Summertime» de George Gershwin grabada por el saxofonista Sidney Bechet.
Un amigo de Alfred Lion, el fotógrafo Francis Wolff, se unió al sello en octubre de 1939 y lo dirigió durante el servicio militar de Lion a principios de la década de 1940. En esta época, los discos de Blue Note se distribuyeron a través del sello Commodore Records del productor Milt Gabler. Tras el regreso de Lion en noviembre de 1943, el sello comenzó a adoptar el estilo bebop, que en esos momentos estaba ganando popularidad y publicó discos de músicos como Ike Quebec y Thelonious Monk a mediados de la década.
En la mayoría de las sesiones de grabación de Blue Note, Francis Wolff tomaba fotografías de los músicos de forma espontánea mientras tocaban, buscando capturar la autenticidad del momento sin ensayos previos. Estas fotografías en blanco y negro se tomaban principalmente por motivos personales más que con fines de marketing y en principio se utilizaban con poca frecuencia como fotografías promocionales y en las portadas de los discos. Sin embargo, con la creciente popularidad de las portadas de 10 pulgadas (24 cms) durante la transición entre la década de 1940 y la de 1950, la popularización de los LPs generó una mayor demanda de carátulas con arte gráfico e información textual que fueron sustituyendo a las fundas de papel que se empleaban hasta entonces. Como resultado, las fotos de Wolff aumentaron su presencia en las portadas de los discos de Blue Note después de que el sello comenzara a publicar LPs de 10 pulgadas a partir de 1951.
Una de las primeras fotografías de Wolff que apareció en una portada del sello fue en el álbum Piano Interpretations (1951) de Wynton Kelly, que fue diseñada por el saxofonista Gil Mellé. Los diseñadores gráficos Paul Bacon y John Hermansader también incorporaron las fotos de Wolff en sus creaciones, como en Genius of Modern Music, Vol. 1 de Thelonious Monk (1952) y The Amazing Bud Powell (1952). Aunque las portadas de los álbumes durante este período utilizaban fotografías de Wolff, se priorizaba la información textual y el diseño tipográfico frente a las imágenes.
Paul Bacon y John Hermansader crearon la mayoría de las portadas de Blue Note a principios y mediados de la década de 1950, incluyendo Horn of Plenty (1953) de Dizzy Gillespie, The Amazing Bud Powell, Vol. 2 (1953), y At the Cafe Bohemia (1956) de los Jazz Messengers. Sus diseños, que combinaban una tipografía imaginativa junto a las fotografías de Wolff, servirían más tarde de inspiración para el trabajo del diseñador Reid Miles, entonces asistente de Hermansader.

A mediados de la década de 1950, Blue Note comenzó a publicar LPs de 12 pulgadas (30 cms) tras no haber podido permitirse adoptar este formato anteriormente. En 1956, Miles trabajaba en el departamento de arte de la revista Esquire después de haber dejado el estudio de John Hermansader ese mismo año. Francis Wolff volvió a contratarle para Blue Note como director de arte con el encargo de diseñar las portadas de los primeros discos de 12 pulgadas del sello.Wolff y el fundador de la discográfica, Alfred Lion, habían quedado impresionados con el trabajo de Miles en el sello durante el año y medio anterior a su salida, que incluía el diseño de la portada de Volumes 1 & 2 de Miles Davis (1956) realizado junto a Hermansader. Reid Miles, aficionado a la música clásica, no estaba interesado en el jazz y para diseñar sus portadas se basaba únicamente en las descripciones de Lion sobre la música de los álbumes. Le pagaban 50 dólares (equivalente a 441 dólares en 2024) por cada portada que diseñaba.
Los primeros diseños de Miles de discos de 12 pulgadas fueron para reediciones de los álbumes Milt Jackson and the Thelonious Monk Quintet (1956) y los dos volúmenes de Thelonius Monk Genius of Modern Music (1956).Continuó diseñando para Blue Note a finales de la década de 1950 y principios de la de 1960, empleando diversas técnicas en las portadas; en algunas de ellas editando mínimamente los retratos de Wolff, como en la portada de Blue Train de John Coltrane (1957), mientras en otras incluía fotografías de objetos, como en Peckin' Time de Hank Mobley (1958) y Jackie's Bag de Jackie McLean (1961), que muestran una maleta roja y una carpeta atada con una cuerda respectivamente. Este último álbum fue nominado a un premio Grammy a la mejor portada de álbum no clásico en la 4.ª edición de los premios. Para algunos diseños, colaboró con el entonces desconocido Andy Warhol, cuyas ilustraciones aparecieron en las carátulas de The Congregation (1958) de Johnny Griffin y Kenny Burrell Volume 2 (1957) y Blue Lights, Vols.1 & 2 (1958) de Kenny Burrell. Miles también diseñó durante este periodo las portadas de álbumes como Face to Face (1961) de Baby Face Willette y Smoke Stack (1963) de Andrew Hill.
En 1963, Reid Miles fue contratado como director artístico de Columbia Records, aunque se le permitía diseñar también para Blue Note. En los años siguientes, su tipografía se volvió más experimental, a veces omitiendo por completo las fotografías, como en la portada de Unity (1966) de Larry Young. También diseñaría las portadas de Out to Lunch! de Eric Dolphy (1964), Spring de Tony Williams (1965), The Jody Grind de Horace Silver (1966) y Unit Structures de Cecil Taylor (1966). Más tarde, Miles comenzó a tomar fotografías propias; una instantánea suya de una mujer aparece en la portada de Alligator Bogaloo (1967) de Lou Donaldson. Simultáneamente, otros diseñadores y artistas, entre ellos Bob Fuentes y Ornette Coleman, comenzaron a crear carátulas para la discográfica. Coleman, saxofonista del sello que también pintaba, contribuyó con una pintura de su autoría a la portada de su álbum The Empty Foxhole (1966).
En 1965, Alfred Lion vendió Blue Note a Liberty Records y pronto se sintió insatisfecho con las presiones corporativas. Esta frustración, sumada a problemas cardíacos, provocaron su retiro de la discográfica en 1967. Tras la marcha de Lion, Miles también abandonó el sello debido a que el equipo de marketing de Liberty ejercía más control sobre el proceso de diseño. Durante sus once años como director artístico en Blue Note, Reid Miles diseñó entre 400 y 500 portadas.
Tras la marcha de Miles de Blue Note en 1967, muchas de las portadas del sello fueron diseñadas por Forlenza Venosa Associates, cuyos trabajos incluyeron 'Bout Soul (1967) de Jackie McLean, Total Eclipse (1967) de Bobby Hutcherson, Midnight Creeper (1968) de Lou Donaldson, That Certain Feeling (1968) de John Patton y Serenade to a Soul Sister (1968) de Horace Silver. Tony De Stefano creó la cubierta de The Ultimate (1968) de Elvin Jonesy el artista Mati Klarwein diseñó la portada de Blue Mode (1970) de Reuben Wilson, que también contó con una obra de arte del pintor Bob Venosa. Venosa también creó otras carátulas, como las de The Flip (1969) de Hank Mobley y Demon's Dance (1970) de Jackie McLean.
Algunas portadas de Blue Note a principios de la década de 1970 contaban con diseños de Eileen Anderson, como Black Byrd (1973) de Donald Byrd, y de Norman Seeff, cuya carátula de Two Headed Freap (1973) de Ronnie Foster incorpora fotografías de Al Vandenberg. A mediados de la década, el diseñador gráfico Bob Cato creó las portadas de Montara (1975) de Bobby Hutcherson y Pressure Sensitive (1975) de Ronnie Laws. A finales de los años 1970 y comienzos de los 1980, la compañía discográfica japonesa King Records, junto con otros sellos japoneses, comenzó a reeditar discos de Blue Note en el país nipón. Estas reediciones, que incluyeron Clubhouse de Dexter Gordon (1979), Pisces de Art Blakey (1980) y Oleo (1980) y Nigeria (1981) de Grant Green, contenían ilustraciones, fotografías y diseños de artistas japoneses como Toshikazu Tanaka, Akiyoshi Miyashita, K. Abe y T. Fujiyama.
A mediados de la década de 1980, Richard Mantel y Terry Koppel diseñaron las portadas de Far Away Lands (1984) de Hank Mobley y Born to Be Blue (1985) de Grant Green respectivamente, mientras que Paula Scher creó la portada de Spontaneous Inventions (1986) de Bobby McFerrin. A principios de la siguiente década, Tommy Steele fue el responsable del diseño de I Remember (1992) de Dianne Reeves, Mark Larson hizo la portada de Blue Light 'til Dawn (1993) de Cassandra Wilson y Eric Baker Design Associates trabajó en el arte gráfico de Rush Hour (1994) de Joe Lovano. Patrick Roques creó varias carátulas para la discográfica a mediados de la década, incluidas las de Patterns (1995) de Bobby Hutcherson, A Slice of the Top (1995) de Hank Mobley y Et Cetera (1995) de Wayne Shorter. A finales de la década, Bleu Valdimer de Project Dragon diseñó la portada de Combustication (1998) de Medeski Martin & Wood, y PR Brown la de Soundtrack to Human Motion (1999) de Jason Moran.
Entre los diseñadores de Blue Note en el siglo XXI se encuentra Jessica Novod Berenblat, que se encargó de la dirección artística y el diseño de las portadas de Come Away with Me (2002) y Feels like Home (2004) de Norah Jones. Jeff Jank diseñó la carátula de Shades of Blue: Madlib Invades Blue Note (2003) de Madlib, mientras que el artista conceptual Adam Pendleton elaboró la portada de Ten (2010) de Jason Moran. El diseñador JC Pagán creó la cubierta de Black Radio 2 (2013) de Robert Glasper, que incluye fotografías de Janette Beckman.

A Reid Miles se le atribuye el reconocible estilo de las portadas de Blue Note y la identidad visual del sello. Sus carátulas han sido incluidas dentro del movimiento Bauhaus y del estilo suizo.Por lo general, sus creaciones se caracterizan por el uso de colores llamativos como el ocre, el bermellón y el índigo,así como por emplear técnicas de diseño visual como el contraste, el espacio negativo, la asimetría y el sombreado. Algunas portadas consisten en obras de arte abstractas con bloques de colores y formas, como en Sonny Clark Trio (1959) de Sonny Clark. La tipografía varía entre letras mayúsculas y minúsculas y utiliza una amplia gama de fuentes, como las sans-serif y las caligráficas, estas últimas visibles en las portadas de Lee Morgan Indeed! (1956) y Soundin' Off de Dizzy Reece (1960). Algunas portadas de mediados de la década de 1960 muestran un estilo tipográfico más experimental, como las de It's Time! de Jackie McLean (1964), que contiene múltiples signos de exclamación de color negro sobre fondo blanco e In 'n Out de Joe Henderson (1964), que integra símbolos de flechas en el texto. En algunas carátulas del sello se omiten los músicos de acompañamiento o la lista de canciones.
Cientos de portadas de la compañía, especialmente las de mediados del siglo XX, incorporaron las fotografías de Francis Wolff. En varias carátulas, las imágenes de Wolff están recortadas para acentuarlas, como en las portadas de Genius of Modern Music (1956) de Thelonius Monk e It's Time! de Jackie McLean. (1964), o se utilizan como lienzos sobre los que se imprime la tipografía. En la portada de Una Mas (1963) de Kenny Dorham, el título del álbum está dentro del espacio entre el dedo índice y el pulgar de Dorham. Este método de insertar el texto dentro del contenido de la imagen también se puede observar en las carátulas de Good Move! de Freddie Roach (1963) y Our Man in París de Dexter Gordon (1963).
Las portadas posteriores se distinguen principalmente por el uso de ilustraciones, como las de las reediciones japonesas del sello y en el trabajo de Mati Klarwein y Bob Venosa.Algunas carátulas de los años 1980 y 1990 continuaron utilizando fotografías de Francis Wolff, como las diseñadas por Patrick Roques. Otros diseñadores posteriores también se inspiraron directamente en el estilo de las portadas clásicas del sello; la portada de Ten de Jason Moran (2010) contiene diez puntos negros y el logotipo del sello sin el título del álbum ni el nombre del artista, una decisión creativa que, según él mismo, fue un homenaje al «Blue Note clásico».Las portadas de Shades of Blue: Madlib Invades Blue Note (2003) de Madlib y What's Wrong with This Picture? de Van Morrison. (2003) también han sido vistos como homenajes al estilo artístico inicial de la compañía.
Las portadas de los álbumes de Blue Note, en particular las diseñadas por Reid Miles, están consideradas como definitorias de la identidad visual del jazz y como un símbolo de la imaginería del género. En un artículo de la web Vox de 2019, Estelle Caswell calificó las portadas de icónicas y afirmó que eran «la imagen del jazz», mientras en 2005, David Hinckley del New York Daily News sostuvo que Reid Miles fue un «visionario» y destacó su habilidad para capturar la esencia de los artistas cuando usaba las fotografías de Wolff en sus portadas. Los especialistas en diseño Steven Heller y Greg D'Onofrio afirmaron en su libro de 2017 The Moderns que las carátulas de Blue Note eran constantemente innovadoras y elogiaron su capacidad para transmitir con precisión el espíritu de la música de los discos a los que acompañaban. Dave Gelly, de The Observer, escribió en 1999 que las portadas de Blue Note se habían convertido en clásicas:
Cada portada resultaba fascinante, con su diseño audaz y futurista y la fotografía del artista integrada en el diseño, como un icono. A veces la imagen era diminuta, encajada en alguna de las letras del título; otras veces aparecía recortada con una forma peculiar; en ocasiones, se trataba de un retrato magnífico y de gran tamaño. Blue Note envolvía a sus artistas en un aura de glamour. Eran héroes. Parecían habitar un mundo mágico y ¿quién no ansiaría formar parte de él?
Varios diseñadores gráficos y músicos han utilizado con posterioridad el estilo de las portadas de Blue Note como inspiración para sus propios trabajos. Un proyecto del artista Logan Walters consistió en reimaginar las portadas de los álbumes de Wu-Tang Clan al estilo de Blue Note. Los diseños de los retratos del presidente estadounidense Barack Obama también han emulado los de las portadas de la compañía.En una entrevista de 2014 con el Kennedy Center, el presidente de Blue Note, Don Was, señaló que el logotipo de Late Night with Jimmy Fallon se parecía a la carátula de un álbum de Blue Note. El arte gráfico de álbumes de otros músicos también ha estado influenciado por las portadas de Blue Note, incluyendo Almost Blue (1981) de Elvis Costello, cuya portada es un homenaje a Midnight Blue (1963) de Kenny Burrell; The Skiffle Sessions – Live in Belfast (1998) de Van Morrison, con una carátula que se inspira en Free for All (1965) de Art Blakey; y Float (2000) de Aesop Rock, cuya portada presenta un diseño que recuerda a Conquistador! de Cecil Taylor.(1968). Asimismo, las carátulas de los discos de Belle and Sebastian se han inspirado en el estilo clásico de Blue Note.