

Power bank (banco de energía o poder) es la acepción inglesa que reciben las pilas y baterías recargables de material de litio (ion o polímero), con puertos Universal Serial Bus (USB) y, a veces, Qi, para efectuar cargas de dispositivos electrónicos, ya sea un teléfono móvil, tableta, libro electrónico e, incluso, ordenador portátil, así como para alimentar dispositivos eléctricos, ventiladores USB . En castellano se denomina batería externa, batería portátil, batería portable o cargador portátil.


Las power bank o baterías externas tienen diferentes capacidades que se miden en mAh (miliamperio x hora) que es una unidad de medida utilizada para medir la carga eléctrica acumulada en un determinado período de tiempo. Normalmente se utiliza para indicar la capacidad de carga máxima que una batería puede almacenar de una sola vez. Una mayor capacidad en mAh significa que podrá cargar aparatos con un consumo más elevado de energía y/o cargar un aparato durante más tiempo.
Su primera aparición fue en Muestra Internacional Electrónica para Consumidores de Las Vegas de 2001 donde un estudiante realizó un circuito eléctrico con una pila eléctrica AA. Aunque no fue hasta 2009, cuando las ventas empezaron a crecer junto con el comercio electrónico y los teléfonos móviles. Lo que marcó una diferencia fue la entrada del iphone en 2007 por la empresa Apple que en pocos años se convirtió en producto usado en todo el mundo. Su batería de litio no podía ser reemplazada y solamente permitía un uso continuo del dispositivo de 4 horas, ello produjo una demanda de power banks por los usuarios del iPhone.

El power bank básicamente es una batería de litio controlado por un microchip, de manera que detecta el dispositivo conectado y le suministra la corriente necesaria que admite dicho dispositivo. Dispone de circuitos de protección contra sobreintensidad y cortocircuito de manera que no tendremos que preocuparnos por si el dispositivo sufrirá daños. No obstante, se recomienda utilizar modelos certificados por el organismo de control pertinente.
Tecnológicamente, los modelos actuales incorporan de serie puertos de conexión estandarizados como y microUSB que se utiliza para recargar el powerbank y USB Tipo-C, el cual permite tanto la recarga bidireccional rápida como la alimentación simultánea de múltiples aparatos. Asimismo, muchas de estas unidades incluyen cables integrados en su propia estructura física, para facilitar su uso inmediato sin necesidad de transportar accesorios adicionales de cableado.
Algunos power bank cuentan con placas solares integradas, para recargar sus baterías, así como de un Qi para recarga inalámbrica de dispositivos.
La capacidad de almacenamiento de energía de una batería externa se mide habitualmente en miliamperios-hora (mAh), aunque para una comprensión técnica más precisa y unificada puede expresarse en vatios-hora (Wh). Esta magnitud se calcula aplicando el voltaje estándar interno de las celdas de ion de litio, situado normalmente en los 3,7 V .
Si el dispositivo a cargar es un móvil, se requiere un power bank de mínimo 3.000 mAh (o más brevemente, 3 Ah), que equivale a 11,1 Wh. Por su parte, los modelos de 5.000 mAh equivalen a 18,5 Wh, mientras que para una tableta, que dispone de una capacidad de en torno a los 10.000 mAh (10 Ah), equivale a 37 Wh. Finalmente, las unidades de gran capacidad de 20.000 mAh alcanzan los 74 Wh.
Por otro lado, la potencia de carga, medida en vatios (W), determina la velocidad con la que la energía es transferida hacia el dispositivo conectado a la batería y que se está recargando. Para carga rápida, suelen ser habituales los estándares de 20 y 30 vatios para dispositivos móviles y tabletas.