
La libertad de elección ante un embarazo no deseado es defendida por los movimientos por el derecho al aborto libre, conocidos como proelección o pro-choice en inglés, reivindican el acceso al aborto inducido libre en condiciones legales y seguras para la mujer embarazada y argumentan que es un derecho de la mujer recogido en los derechos reproductivos y condición necesaria para una verdadera autonomía reproductiva.
Entre las organizaciones internacionales que defienden los derechos reproductivos y el libre acceso seguro al aborto están la Organización Mundial de la Salud (OMS), Amnistía Internacional (AI), Human Rights Watch (HRW), y más específicamente Planned Parenthood, Instituto Guttmacher, The Tabbot Foundation, Women on Waves Women's Link Worldwide, e Ipas México.

Los defensores de la libertad de elección (proelección) consideran que todos los seres humanos deben tener la libertad para decidir si quieren o no tener hijos y en qué momento. La libertad de elección tiene su origen en la libertad individual, que incluiría la libertad reproductiva con pleno ejercicio de la autonomía reproductiva, y los derechos reproductivos establecidos por la Organización Mundial de la Salud (OMS).
El concepto de libertad individual, del que se derivan los otros conceptos señalados (autonomía reproductiva, y libertad reproductiva que sustentan derechos sexuales y reproductivos) fue construido por el liberalismo y se ha utilizado ampliamente para describir muchos de los movimientos políticos de los últimos siglos: Revolución francesa, abolición de la esclavitud, sufragio universal, sufragio femenino y se inscriben dentro de la tradición de los conocidos como Derechos civiles y políticos considerándose que deben ser reconocidos como derechos humanos y derechos fundamentales.
Si la libertad de elección se sustenta en el concepto de libertad individual la defensa de dicha libertad a la hora de interrumpir un embarazo recae en el individuo con plena autonomía por lo que el aborto obligado o forzado, por personas ajenas a quien está embarazada o es responsable del mismo, se considera que coarta la libertad individual y la plena autonomía del individuo y, en su caso, puede considerarse violencia contra la mujer.

Los defensores de la libertad de elección ante un embarazo no deseado defienden el acceso a la educación sexual y la anticoncepción de mujeres y hombres, con el objeto de poder tener una buena salud sexual y salud reproductiva. Además, esa educación permitiría reducir el número de embarazos no deseados y no tener que encontrarse ante la elección de seguir o no con el embarazo.
