
La reacción de Sabatier es un proceso mediante el cual, se hacen reaccionar dihidrógeno (H2) y dióxido de carbono (CO2) a altas temperaturas y presiones para transformarlos, con ayuda de un catalizador de níquel, en agua (H2O) y metano (CH4). Opcionalmente se puede optar por rutenio en alúmina que constituye un mejor catalizador.
Fue descubierta por el químico francés Paul Sabatier y ha sido propuesta como un paso clave en el envío de misiones tripuladas a Marte. En estas misiones se podrían llevar tanques llenos de dihidrógeno de la Tierra, o bien producirlo a partir de agua marciana mediante un proceso de electrólisis, consiguiendo además dioxígeno (O2). Aparte se tomaría el dióxido de carbono de la atmósfera de Marte, consiguiendo así un considerable ahorro de peso.
La reacción es exotérmica y produce una energía de aproximadamente 165 kJ (aunque este valor es referencial, ya que varía según las condiciones). La reacción se lleva a cabo en un reactor cuyas paredes están revestidas de níquel que actúa como catalizador.