
Un proyector TRC o proyector CRT es un tipo de proyector de vídeo en el que se genera la imagen como en un televisor normal mediante tubos de rayos catódicos. Típicamente, se utilizan tres tubos de rojo, verde y azul para producir tres imágenes diferentes que deben superponerse perfectamente a fin de obtener una imagen en color. La superposición de imágenes se realiza mediante lentes. Existen varios diseños de lentes, entre los que se incluyen las lentes «directas» a CRT y las Schmidt-CRT.
Los retroproyectores de vídeo a CRT se usaron mayoritariamente durante la década de 1980-1990, especialmente en el ámbito profesional, debido a su elevado precio. La señal de vídeo de entrada podía provenir de diferentes fuentes, como un sintonizador de televisión (terrestre o vía satélite), un ordenador personal, etc.
Hasta la década de 1990 era la única tecnología de proyectores de vídeo para pantallas que alcanzaba una diagonal de más de 100 pulgadas (254 cm). En esa década comenzaron a aparecer los proyectores LCD —mucho más pequeños y económicos— que dejaron obsoletos a los CRT.