| Quark arriba u | ||
|---|---|---|
| Clasificación | Partícula elemental | |
| Familia | Fermión | |
| Grupo | Quark | |
| Generación | Primera | |
| Interacción | Gravedad, electromagnetismo, interacción nuclear fuerte, interacción nuclear débil | |
| Antipartícula | Antiquark arriba u | |
| Masa | 2,16±0,07 MeV/c2 | |
| Carga eléctrica | +2/3 e | |
| Espín | 1/2 | |
| Número leptónico | 0 | |
| Número bariónico | 1/3 | |
| Isospín débil | +1/2 | |
| Hipercarga débil | +1/6 | |
El quark up, quark u o cuark arriba es una partícula elemental que pertenece a la primera generación de cuarks. Tiene una carga eléctrica igual a +⅔ de la carga elemental y un espín de ½, con lo cual es un fermión y cumple el principio de exclusión de Pauli. Junto con el cuark abajo y los electrones, forma toda la materia que podemos ver y de la que estamos hechos, gracias a que estas tres partículas son estables y no se desintegran o decaen más.
Como todos los cuarks, el cuark arriba tiene carga de color, y siente la interacción nuclear fuerte mediante la emisión y absorción de gluones. Los cuarks arriba tienen carga roja, verde o azul; y los anticuarks arriba tienen carga antirroja, antiverde o antiazul. Al sentir esta interacción no se encuentra a esta partícula aislada (confinamiento del color), se encuentra formando hadrones con uno o dos cuarks más. La mayoría de masa de los hadrones que se forman viene de la energía del campo de color (energía y masa son lo mismo según la fórmula: E=mc²), y no de los propios cuarks.
La existencia de los cuarks arriba y abajo fue postulada por Murray Gell-Mann y George Zweig en 1964, cuando desarrollaron el modelo de cuarks; y la primera evidencia de los cuarks arriba fue en los experimentos llevados a cabo en el SLAC National Accelerator Laboratory en 1967.
En los inicios de la física de partículas (primera mitad del siglo XX), se pensaba que los hadrones, como los protones, neutrones y piones, eran partículas elementales. Sin embargo, a medida que se descubrían nuevos hadrones, el zoológico de partículas pasó de unas pocas partículas a principios de los años treinta y cuarenta a varias decenas de ellas en los cincuenta. Las relaciones entre cada una de ellas no estuvieron claras hasta 1961, cuando Murray Gell-Mann y Yuval Ne'eman (independientemente el uno del otro) propusieron un esquema de clasificación de hadrones llamado Camino óctuple, o en términos más técnicos, SU(3) simetría de sabor.
Este esquema de clasificación organizaba los hadrones en múltiplos de isospínes, pero la base física que lo sustentaba aún no estaba clara. En 1964, Gell-Mann y George Zweig (independientemente el uno del otro) propusieron el modelo de cuarks, consistente entonces sólo en arriba, abajo, y Cuark extraños. Sin embargo, aunque el modelo de los quarks explicaba la Vía Óctuple, no se encontraron pruebas directas de la existencia de quarks hasta 1968 en el Stanford Linear Accelerator Center. Los experimentos de Dispersión inelástica profunda indicaron que los protones tenían subestructura, y que los protones formados por tres partículas más fundamentales explicaban los datos (confirmando así el modelo de quarks).
Al principio la gente era reacia a describir los tres cuerpos como cuarks, prefiriendo en su lugar la descripción partón de Richard Feynman, pero con el tiempo se aceptó la teoría de los cuarks (véase Revolución de noviembre).
La desintegración de los hadrones mediante la interacción nuclear débil puede interpretarse como un proceso de desintegración de sus quarks constituyentes. Estas desintegraciones siguen un patrón regular: un quark de carga +2/3 (u, c, t) siempre se transforma en un quark de carga −1/3 (d, s, b), y viceversa. Ello se debe a que la transformación se produce mediante el intercambio de bosones W+ o W−, lo que implica una variación de la carga eléctrica en una unidad de carga elemental.

Un quark d puede transformarse en un quark u por acción de la interacción nuclear débil. Este es el fenómeno que tiene lugar en la desintegración β−, en la que un neutrón se transforma en un protón con emisión de un bosón W−, que a continuación se desintegra en un electrón y un antineutrino electrónico:
En el neutrón, uno de sus quarks d se transforma en un quark u por la acción del bosón intermediario W−, de modo que el neutrón pasa a ser un protón:

Por otra parte, un quark u puede transformarse en un quark d. Es lo que ocurre en la desintegración β+: mediante el intercambio de un bosón W+, un quark u se convierte en un quark d, y el bosón W+ se desintegra inmediatamente en un positrón y un neutrino electrónico:
o bien:
Sin embargo, esta transformación es mucho menos frecuente que la emisión β− habitual, que convierte un neutrón en un protón a través de un bosón W−. El motivo es que el neutrón tiene mayor masa que el protón, por lo que la transformación de un protón en un neutrón solo puede producirse en el interior de un núcleo, cuando el resto de este aporta la energía necesaria. Este hecho también puede explicarse a partir de las desintegraciones de los quarks libres, que siempre se producen desde un estado de mayor masa hacia otro de menor masa. Por tanto, el proceso espontáneo es la transformación del quark d en quark u, y no la inversa.
La transformación del quark u en quark d desempeña un papel fundamental en la cadena protón-protón de la fusión nuclear estelar. En este proceso, el deuterio se forma mediante la interacción débil, gracias a la transformación de un quark u en un quark d, que convierte uno de los protones en un neutrón.

En las desintegraciones de otros bariones se producen transformaciones de otros quarks en quarks u. Por ejemplo, el barión Λ0, formado por los quarks uds, se desintegra en un protón y un pion π−. En el barión Λ0, un quark s se transforma en un quark u mediante la emisión de un bosón W−, mediador de la interacción nuclear débil. Este bosón vectorial se desintegra a continuación en un quark d y un antiquark , que forman un pion π−.
También existen leptones cuya desintegración da lugar a quarks d. El leptón tau puede desintegrarse en diferentes partículas. Su modo de desintegración más frecuente, con una fracción de ramificación de aproximadamente el 25,5 %, produce dos piones y un neutrino tauónico, es decir, el neutrino asociado al leptón tau. Gracias a su elevada masa, es el único leptón que puede desintegrarse dando lugar a hadrones, especialmente piones, y por tanto también el único leptón que puede desintegrarse en quarks. El pion π− está constituido por el par d, mientras que el pion π0 es una superposición de los estados u y d: