
En el judaísmo, un rabino (en hebreo רַבִּי rabī [en yidis se acuñó el término רבה Rebeh]) es equivalente a maestro o «su excelencia». La palabra rabino deriva de la raíz hebrea רַב rav, la cual significa, en hebreo bíblico, «abundante» o, en arameo, «distinguido».
Era una figura netamente farisaica, que en sus orígenes, hacia el siglo III a. C., perseguía desplazar a los falsos sumos sacerdotes del partido (Kat/Majlaqah) saduceo, a través del culto sinagogal, pero a partir del año 70 d. C., tras la desaparición del segundo templo a manos del ejército del «imperio impío» (imperio romano), que logró instaurarse como la nueva autoridad y escuela espiritual de los judíos.
En la antigüedad llegaron a existir tres denominaciones, dependiendo del origen: rabán (exclusivo de la Escuela de Hilel el viejo), rabí (de las escuelas galileas) y rav, de las escuelas orientales de tradición babilónica. Las últimas dos se distinguían por el rito de ordenación conocido como smijáh o imposición de manos, que sí se practicaba en la tradición galilea. De este modo, eran conocidos los dirigentes de las sinagogas judías, aunque a otros todavía no ordenados, pero una vez reconocidos, se les llamaba talmid jajam (en hebreo: תלמיד חכם, lit. 'discípulo del sabio') o talmid jajamim ('discípulo de sabios').
En los últimos siglos se ha revocalizado la expresión rabino ("mi maestro"). Esta expresión ha venido usándose gradualmente como título de respeto. El sufijo pronominal "i" ("mi") ha perdido su significado por el frecuente uso. Hoy, un rabino es un maestro experto en la ley (Halajáh) judía y en la interpretación de la Torá (Midrásh). También se aplica este término al jefe espiritual de una sinagoga. Y para administrarla se ayudaba de un gabay o gabbai ("tutelado" a menudo encargado de la lectura de la Torá y las finanzas y administración del templo).
Rabinar era el término usado en la Edad Media para denominar la degollina apta según el rito judío, la cual convierte la carne del animal en casher o apta para el consumo.
El rabinismo es el equivalente a la exégesis judía, es decir, la interpretación de los textos de la Torá según las normas tradicionales, extensamente usada en el judaísmo tradicional.
Hoy por hoy, la preparación de un rabino para poder ejercer funciones en una sinagoga, incluye una carrera profesional en cualquier área, estudios judaicos en una yeshivá durante unos tres años y medio, un examen de psico-conducta, un año de servicio al lado de un rabino en ejercicio y, de manera ineludible, estar casado; debe hablar hebreo y por lo menos algo de arameo, así como estar especializado ya sea en degüello de animales según la kashrut, o en miláh (circuncisión) entre otras.
Rabí no es una ocupación que se encuentre en la Biblia hebrea, y las generaciones antiguas no emplearon títulos relacionados como Rabán, Rabino o Rav para describir ni a los sabios babilonios ni a los sabios de Israel. Por ejemplo, Hillel I y Shammai (los líderes religiosos de principios del siglo I) no tenían ningún título rabínico antepuesto a sus nombres.
Los títulos rabán y rabí se mencionan por primera vez en la literatura judía en la Mishná. Rabán se utilizó por primera vez para Rabban Gamaliel el anciano, Rabban Simeón su hijo, y Rabban Yohanan ben Zakkai, todos ellos patriarcas o presidentes del Sanedrín en el siglo I. Los primeros receptores del título rabino incluyen a Rabí Zadok y Rabí Eliezer ben Jacob, comenzando en la época de los discípulos de Rabban Yohanan ben Zakkai.
El título "Rabí" aparece (en transliteración griega ῥαββί rabino) en los libros del Mateo, Marcos, y Juan en el Nuevo Testamento, donde se utiliza en referencia a "escribas y fariseos", así como a Jesús. Según algunos, el título «rabino» o «rabán» se utilizó por primera vez después del año 70 EC para referirse a Yochanan ben Zakkai y a sus alumnos, y las referencias en textos rabínicos y en el Nuevo Testamento a rabinos anteriores al siglo I son anacronismos u honoríficos retroactivos.
Otros estudiosos creen que el término «rabino» era un título informal bien conocido a principios del siglo I de nuestra era y, por tanto, que las referencias judías y cristianas a los rabinos reflejan los títulos que de hecho se usaban en este período.
Los gobiernos de los reinos de Israel y Judá se basaban en un sistema que incluía a los reyes judíos, los profetas judíos, la autoridad legal del alto tribunal de Jerusalén, el Gran Sanedrín, y la autoridad ritual del sacerdocio. Los miembros del Sanedrín debían recibir su ordenación (semicha) en una línea ininterrumpida de transmisión desde Moisés, sin embargo, en lugar de referirse a ellos como rabinos se les llamaba sacerdotes o escribas, como Esdras, a quien la Biblia llama «Esdras, el sacerdote, el escriba, escriba de las palabras de los mandamientos de Dios y de sus estatutos para Israel.». "Rabí" como título no aparece en la Biblia hebrea, aunque fuentes rabínicas posteriores lo utilizan ocasionalmente como título para figuras bíblicas sabias.
Con la destrucción de los dos Templos de Jerusalén, el fin de la monarquía judía, y el declive de las instituciones duales de los profetas y el sacerdocio, el foco del liderazgo erudito y espiritual dentro del pueblo judío se desplazó a los sabios de la Hombres de la Gran Asamblea (Anshe Knesset HaGedolah). Esta asamblea estaba compuesta por el primer grupo de «rabinos» en el sentido más moderno de la palabra, en gran parte, porque comenzaron la formulación y explicación de lo que se conoció como la "Ley Oral" del judaísmo (Torá SheBe'al Peh). Con el tiempo, esto se codificó en la Mishná y el Talmud y en la erudición rabínica posterior, dando lugar a lo que se conoce como Judaísmo rabínico.
Desde la Edad Media empezó a utilizarse la locución «gran rabino» para referirse al jefe espiritual de la comunidad judía (ya fuera escogido por la misma o designado por las autoridades políticas no judías). El término aún se utiliza en algunos países, inclusive en Israel, donde existen dos «grandes rabinatos»: uno asquenazí y otro sefardí. Existe controversia sobre el uso de la locución, pues algunos consideran que se trata de una imposición cristiana, donde las autoridades del clero deseaban tener un jerarca similar con el cual negociar.
Los rabinos sirven a la comunidad judía. Por lo tanto, sus funciones varían según las necesidades de la comunidad judía a lo largo del tiempo y de un lugar a otro.