Paisaje protegido de la Rambla de Castro

Rambla de Castro

Vista parcial del palmeral de la Rambla de Castro y mansión de los Castro.
Situación
País EspañaBandera de España España
Comunidad Canarias Canarias
Isla Tenerife
Municipio Los Realejos
Coordenadas 28°23′59″N 16°35′04″O / 28.3997, -16.5844
Datos generales
Grado de protección Paisaje protegido
Fecha de creación 1994
Superficie 45,9 ha
Rambla de Castro ubicada en Tenerife
Rambla de Castro
Rambla de Castro
Ubicación en Tenerife.
Mapa interactivo

El paisaje protegido de la Rambla de Castro es un espacio protegido localizado en el municipio de Los Realejos, al norte de Tenerife (Canarias, España).

Descripción

Se trata de un espacio natural protegido de 45,9 hectáreas compuesto por un enclave de gran valor paisajístico donde convive un destacado palmeral de palmeras canarias (Phoenix canariensis) con algunos ejemplares de drago (Dracaena draco), junto a otras especies vegetales y animales, especialmente aves.

Toda la superficie del espacio es declarada área de sensibilidad ecológica prolongándose esta fuera del espacio y sobre los terrenos contiguos al mismo por el sur.

Culturalmente destacan algunas edificaciones como:

Ruinas del elevador de aguas.

Geología

Piedra del Camello.

Este paisaje protegido está compuesto por escarpados acantilados costeros que han sido originados por el apilamiento de coladas y su posterior desmantelamiento por erosión. Principalmente predominan los materiales basálticos de la Serie II, junto con algunas zonas de aglomerado y otras de depósitos sedimentarios. Destacan paisajísticamente los múltiples roques que se pueden encontrar junto a la costa, como los Roques del Burgado o el Roque del Camello.

Flora

Costa de la Rambla de Castro.

Cuenta con poblaciones catalogadas como especies protegidas de la flora endémica de Canarias y especies de interés comunitario en el marco de la normativa de la Unión Europea. Este enclave natural muestra una buena representación del Tabaibal-Cardonal. Además destaca una importante población de palmeras (Phoenix canariensis) de interés científico especial, acompañadas por tarajales (Tamarix canariensis), tajinastes (Echium giganteum), orobales (Whitania aristata) y hierbamora (Bosea yerbamora).

Fauna

Canario.

Entre la fauna, se puede encontrar al lagarto tizón (Gallotia galloti), la lisa (Chalcides viridanus) o aves como la pardela cenicienta (Calonectris diomedea), especie considerada como “amenazada” y calificada como “de interés especial” en el Catálogo Nacional de Especies Amenazadas, la cual nidifica en las paredes de los acantilados e islotes. La mayor parte de la avifauna nidificante en la Rambla de Castro es endémica a nivel subespecífico y supone el exponente más claro de adaptación al medio natural de la isla de Tenerife y de la evolución de cada especie. Incluye zonas de importancia vital para determinadas fases de la biología de las especies animales, tales como áreas de reproducción y cría de la pardela cenicienta.

Visitantes ilustres

Por sus senderos pasearon poetas y viajeros ilustres que la describieron con los mayores elogios. Fue para Sabino Berthelot, que la visitó en 1825, “los jardines de Armida sin necesidad de la mano del hombre”. Para Jules Leclercq, que tuvo la oportunidad de conocerla a finales del siglo XIX, “las palmeras de la Rambla de Castro le hicieron soñar con encontrarse en la célebre Alameda de Río de Janeiro, y sus grutas le trajeron recuerdos clásicos de la isla de Calypso”. Jean Mascart, astrónomo del Observatorio de París, que visitó la isla en 1909, la describió como “el Edén que se extiende hasta las olas del mar”, y José de Viera y Clavijo, ilustre polígrafo nacido en Los Realejos, dijo de ella en 1773, en su Historia de las Islas Canarias, que era “una hacienda deliciosa de terreno amenísimo”. Según Benigno Carballo Wangüemert, “no hay entre la Orotava e Icod un rincón más admirable y más hermoso que éste. Los viajeros que pasan por allí, forzosamente han de detenerse a contemplarlo desde un balcón natural que forma la misma carretera. Sin embargo, desde esta altura, no es posible imaginar que abajo exista un verdadero paraíso terrenal”. El arquitecto francés Adolphe Coquet también plasmaría sus impresiones sobre la Rambla en su obra Une excursion aux îles Canaries, definiéndola como “una bonita villa rodeada de palmeras y cuyos jardines, regados por manantiales que salen de las rocas cercanas, siguen los mil vericuetos de las grietas en las que, de alguna manera, están suspendidos”.

Galería

Véase también

Referencias

  1. 1 2 3 Gobierno de Canarias (15 de mayo de 2000). «DECRETO Legislativo 1/2000, de 8 de mayo, por el que se aprueba el Texto Refundido de las Leyes de Ordenación del Territorio de Canarias y de Espacios Naturales de Canarias.». Boletín Oficial de Canarias.
  2. ↑ Noticia publicada en Diario de Avisos
  3. ↑ Paisaje Protegido de la Rambla de Castro - Ayuntamiento de Los Realejos
  4. ↑ Coquet, Adolphe (1884). Une excursion aux îles Canaries. París: Typographie Georges Chamerot. p. 38.

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