El reloj de pie es un tipo de reloj solar que se fundamenta en la medida de la longitud de la sombra. Desde los tiempos de la República romana hasta bien entrada la Edad Media, se encuentran en la literatura antigua diversos testimonios de un singular sistema para calcular la hora, basado en la sombra proyectada por el cuerpo humano iluminado por el Sol. Este método aparece descrito en estudios modernos sobre relojes solares y tradiciones antiguas.
Este método emplea la relación constante de 1⁄7 entre la altura de un individuo y la longitud de su propio pie. Un ejemplo clásico de esta proporción se observa en el Hombre de Vitruvio, donde las partes del cuerpo humano siguen patrones geométricos regulares. A partir de esta relación, se tabulaban longitudes de sombra para cada hora y cada mes, obteniendo así el «reloj de pie». Este principio ha sido explicado también en materiales educativos contemporáneos.
Tablas de este estilo se encuentran en la obra agronómica Re Agricultura de Paladio, donde se describen métodos prácticos para determinar horas mediante sombras corporales.
En España, puede verse un reloj de pie dentro de la iglesia visigoda de San Pedro de la Nave (provincia de Zamora), inscrito en la piedra de los sillares próximos al arco toral. Este tipo de medición tradicional del tiempo ha sido documentado en publicaciones de divulgación.
En Valencia, este sistema se empleó durante siglos para medir los intervalos de servicio del agua entre los regantes del acueducto del Port de Adzaneta. Según el estudioso Joan Olivares, la persistencia del método se debió a que el acueducto era compartido por dos comunidades de regantes, y cualquier cambio hacia instrumentos más modernos habría generado desavenencias. Todavía hoy algunos regantes mayores recuerdan y saben utilizar este procedimiento tradicional.
En la actualidad, algunos nómadas del desierto emplean la longitud de su sombra para determinar la hora de las oraciones vespertinas prescritas por el islam, especialmente el ashr, que sigue a la oración del mediodía (zhur). Este uso aparece mencionado en estudios modernos sobre la relación entre sombras y medición del tiempo.