| Renée Richards | ||
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Renée Richards | ||
| País |
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| Residencia | Park Avenue, Nueva York, Estados Unidos | |
| Fecha de nacimiento | 19 de agosto de 1934 (92 años) | |
| Lugar de nacimiento |
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| Altura | 1,88 m (6′ 2″) | |
| Profesional desde | 1977 | |
| Retiro | 1981 | |
| Brazo hábil | Izquierdo | |
| Individuales | ||
| Títulos de su carrera | 0 WTA | |
| Mejor ranking | 20 (Febrero de 1979) | |
| Resultados de Grand Slam | ||
| Abierto de EE. UU. | 3r (1979) | |
| Dobles | ||
| Títulos de su carrera | 0 WTA | |
| Mejor ranking | - | |
| Resultados de Grand Slam | ||
| Abierto de EE. UU. | F (1977) | |
| Dobles Mixto | ||
| Títulos de su carrera | 0 | |
| Resultados de Grand Slam dobles mixtos | ||
| Abierto de EE. UU. | SF (1979) | |
Renée Richards (Nueva York, 19 de agosto de 1934) es una oftalmóloga estadounidense y extenista que compitió en el circuito profesional en la década de 1970 y se hizo ampliamente conocida tras su transición médica de hombre a mujer, tras la cual luchó para competir como mujer en el Abierto de Estados Unidos de 1976.
La Asociación de Tenis de Estados Unidos comenzó a exigir pruebas genéticas a las jugadoras ese mismo año. Richards impugnó esa política, y la Corte Suprema de Nueva York falló a su favor, un caso histórico en los derechos de las personas transgénero. Se convirtió en portavoz de las personas transgénero en el deporte tras hacer su transición. Tras retirarse como jugadora, entrenó a Martina Navratilova, que ganó dos títulos de Wimbledon (1982 y 1983).
Richards nació un 19 de agosto de 1934 en la ciudad de Nueva York, en el barrio de Forest Hills, bajo el nombre de Richard Raskind. Se consideraba, como ella ha dicho, "un buen niño judío". Su padre fue el cirujano de ortopedia David Raskind, y su madre, Muriel Bishop, fue una de las primeras mujeres psiquiatras de Estados Unidos, además de profesora de la Universidad de Columbia.
Durante su infancia asistió al Horace Mann School donde se desempeñó como jugadora de fútbol, básquetbol y como nadadora. Al finalizar su período escolar entró a la Universidad de Yale donde fue nombrada capitana del equipo de tenis masculino. Tras regresar de Yale, estudió en la Universidad Rochester Medical Center, donde se especializó en oftalmología. Se graduó en 1959 y realizó una pasantía de 2 años en el Hospital de Lenox Hill en Nueva York.
Se unió a la marina de Estados Unidos en 1963 con el fin de continuar su formación médica. Durante este tiempo jugó tenis como representante de la Armada, y ganó el sencillos y dobles en el campeonato All Navy. Reconocida por su afamada zurda, fue considerada como una de los 20 mejores jugadores de tenis masculino, a nivel nacional.
Durante su época universitaria, Richards comenzó a vestirse como una mujer, algo que en aquel entonces se consideraba una perversión, y el transexualismo se clasificaba como una forma de locura. Richards adoptó el nombre femenino de "Renée", que en francés significa "renacida". Su conflicto con su identidad de género le provocó confusión, depresión y tendencias suicidas. Acudió al Dr. Charles Ihlenfeld, alumno de Harry Benjamin, especializado en endocrinología, transexualismo y reasignación de sexo. Bajo su revisión empezó una terapia hormonal feminizante con la esperanza de tener un cambio en su vida a largo plazo. A mediados de la década de 1960 viajó por Europa vestida de mujer, con la intención de viajar al norte de África para ver a Georges Burou, un famoso cirujano ginecólogo de la Clínica Parc en Casablanca, Marruecos, para someterse a una cirugía de reasignación de sexo; sin embargo, finalmente desistió y regresó a Nueva York. Richards se casó con la modelo Barbara Mole en junio de 1970, y juntos tuvieron un hijo, Nicholas, en 1972. Se divorciaron en 1975.
A principios de la década de 1970, Richards decidió someterse a una cirugía de reasignación de sexo y fue remitida al cirujano Roberto C. Granato Sr. por Harry Benjamin, gracias al cual realizó su transición médica en 1975. Granato había ejercido en Argentina en la década de 1950, pero trasladó su consulta a Nueva York en la década de 1960. Después de la cirugía, Richards se fue a vivir a Newport Beach, California, y comenzó a trabajar como oftalmóloga.
En 1976, Richard Carlson, presentador de televisión y padre de Tucker Carlson, reveló la identidad anterior de Richards y su cambio de género. Posteriormente, la Asociación de Tenis de los Estados Unidos (USTA), la Asociación de Tenis Femenino (WTA) y el Comité del Abierto de los Estados Unidos (USOC) exigieron que todas las competidoras verificaran su sexo mediante una prueba de corpúsculos de Barr de sus cromosomas. Richards solicitó jugar en el Abierto de Estados Unidos en 1976 como mujer, pero se negó a realizar la prueba y, por lo tanto, no se le permitió competir. Ni en el Abierto, ni en Wimbledon ni en el Abierto de Italia en el verano de 1976.
Richards demandó a la Asociación de Tenis de los Estados Unidos (USTA), encargada de organizar el Abierto de Estados Unidos, ante un tribunal estatal de Nueva York, alegando discriminación por razón de género en violación de la Ley de Derechos Humanos de Nueva York. Afirmó que participar en el torneo constituiría "una aceptación de su derecho a ser mujer". Algunos miembros de la USTA creían que si cedían, otras personas se someterían a un cambio de sexo para poder jugar en el tenis femenino. Sports Illustrated calificó a Richards como un "espectáculo extraordinario" y caracterizó las reacciones hacia ella como "variantes desde el asombro hasta la sospecha, la simpatía, el resentimiento y, con mayor frecuencia, la confusión total". El Comité Olímpico de Estados Unidos (USOC) declaró que "existe una ventaja competitiva para un hombre que se ha sometido a una cirugía de cambio de sexo, como resultado del entrenamiento físico y el desarrollo como hombre". Finalmente, Richards accedió a someterse a la prueba del cuerpo de Barr. Los resultados de la prueba fueron ambiguos. Ella se negó a realizarlo de nuevo y se le prohibió jugar.
El 16 de agosto de 1977, el juez Alfred M. Ascione falló a favor de Richards. Dictaminó: «Esta persona ahora es mujer» y que exigirle a Richards que pasara la prueba de Barr era «sumamente injusto, discriminatorio e inequitativo, y una violación de sus derechos». Además, dictaminó que la USTA había discriminado a Richards y le otorgó una orden judicial contra la USTA y el USOC, lo que le permitió jugar en el Abierto de Estados Unidos. El 1 de septiembre de 1977, Richards perdió contra Virginia Wade en la primera ronda de la competición individual. En partidos dobles, junto a Betty Ann Stuart, Richards llegó a la final; pero ambas perdieron contra Martina Navratilova y Betty Stöve.
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Después de mudarse a California, Richards jugó en competiciones regionales para su club local, el John Wayne Tennis Club, bajo el nombre de Renée Clark. En el verano de 1976 participó en el Campeonato de Tenis de La Jolla, donde arrasó con la competencia, y su singular saque de mano izquierda fue reconocido por Bob Perry, un jugador profesional de UCLA. Su amigo de toda la vida, Gene Scott, la invitó entonces a jugar en su torneo de tenis profesional, el Tennis Week Open, en South Orange, Nueva Jersey. La USTA y la WTA retiraron entonces su apoyo hacia la Tennis Week Open y organizaron otro torneo; 25 de los 32 participantes se retiraron del Tennis Week Open. Este fue el comienzo de los problemas a los que Richards se enfrentó al intentar jugar al tenis profesional femenino, lo que la llevó a presentar su demanda exitosa contra la USTA.
Richards jugó profesionalmente desde 1977 hasta 1981, cuando se retiró a los 47 años. Llegó a ocupar el puesto número 20 en la clasificación general (en febrero de 1979), y su mejor posición al final del año fue el puesto número 22 (en 1977). Su primer evento profesional como mujer fue el Abierto de Estados Unidos de 1977. Sus mayores éxitos en el campo de juego fueron alcanzar la final de dobles en su primer Abierto de Estados Unidos en 1977 junto a Betty Ann Grubb Stuartm, que perdieron ante Martina Navratilova y Betty Stöve, y ganar el título individual femenino para mayores de 35 años. Richards fue semifinalista en dos ocasiones en la modalidad de dobles mixtos junto a Ilie Năstase en el Abierto de Estados Unidos. En 1979, derrotó a Nancy Richey y se alzó con el título individual para mayores de 35 años en el Abierto. Richards logró victorias contra Hana Mandlíková, Sylvia Hanika, Virginia Ruzici y Pam Shriver. Posteriormente, entrenó a Navratilova, que consiguió hacerse con dos victorias en Wimbledon (1982 y 1983).
Richards fue incorporada al Salón de la Fama del Tenis de la USTA del Este en 2000. El 2 de agosto de 2013, Richards fue una de las primeros personas incorporadas al Salón Nacional de la Fama del Deporte LGBTQ.
Desde entonces, Richards ha expresado ambivalencia sobre su legado y llegó a creer que su pasado como hombre le había proporcionado ventajas sobre sus competidoras, diciendo: "Habiendo vivido durante los últimos 30 años, sé que si me hubiera operado a los 22 años y luego, a los 24, hubiera ido al circuito, ninguna mujer biológica en el mundo habría podido acercarse a mí. Y por eso he reconsiderado mi opinión".
Tras cuatro años jugando al tenis de forma profesional volvió a dedicarse a la medicina, y se trasladó a Park Avenue en Nueva York. Se convirtió en directora cirujana de oftalmología y jefa de la clínica de músculos oculares en el Hospital de Ojos, Oídos y Garganta de Manhattan. Formó parte del consejo editorial de la Revista de Oftalmología Pediátrica y Estrabismo. En 2007, vivía en un pequeño pueblo al norte de la ciudad de Nueva York con su pareja y asistente, Arleen Larzelere.
En 2014, a la edad de 80 años, se retiró de la práctica de la cirugía ocular.
En 2014, donó una raqueta de madera que usaba para jugar al Museo Nacional de Historia Americana, que forma parte del Smithsonian.
En 1983, Richards publicó una autobiografía, Second Serve, y en 2007, una segunda, No Way Renée: The Second Half of My Notorious Life, en la que expresa arrepentimiento por el tipo de fama que le trajo ser transgénero, aunque dijo en 2007 que no se arrepentía de haberse sometido al proceso de reasignación de sexo en sí. En 2021, Richards continuó su autobiografía con Diary 1999: An Eye-Opening Medical Memoir. La primera autobiografía de Richards sirvió de base para la película Second Serve. Renée es un documental de 2011 sobre Richards dirigido por Eric Drath. La película fue una de las películas principales del Festival de Cine de Tribeca de 2011 y el documental se estrenó en ESPN el 4 de octubre de 2011.
En 2017, Katie Couric entrevistó a Richards para el documental Gender Revolution.