| Ricardo Vilca | ||
|---|---|---|
| Información personal | ||
| Nacimiento |
3 de noviembre de 1953 Humahuaca | |
| Fallecimiento |
19 de junio de 2007 (53 años) San Salvador de Jujuy | |
| Nacionalidad | Argentina | |
| Información profesional | ||
| Ocupación | Compositor | |
Ricardo Vilca (Humahuaca, 5 de noviembre de 1953 - San Salvador de Jujuy, 19 de junio de 2007) fue un compositor, músico y maestro rural argentino.
Grabó varios discos dentro del conjunto "Ricardo Vilca y sus Amigos". Como compositor ha obtenido reconocimiento a través de canciones interpretadas por artistas argentinos como León Giego, Ricardo Mollo del grupo Divididos y Skay Beilinson. Se destacó además como compositor de música original de peliculas del Cine de Argentina1.
Junto a su familia se dedicó al rescate cultural con El Caminante, espacio de encuentro y difusion folclórica que funcionaba en el patio trasero de su casa en la ciudad de Humahuaca2. Sobre su vida y obra se escribieron libros, se realizaron peliculas documentales y obras de teatro.
Nació en Humahuaca el 5 de noviembre de 1953, hijo de Cesario Vilca. Tras el fallecimiento del padre cuando Ricardo tenía 5 años, fue criado por su abuelo Fidel Vilca.
Desde temprana edad se interesó por la música, a los diez años le pidió a sus abuelos un acordeón, pero obtuvo una guitarra, más accesible a la economia familiar y fue el instrumento que ejecutó y con el que compuso sus melodias3. De formación autodidacta, en su adolescencia destacó por su habilidad para la guitarra eléctrica en el grupo de música bailable, de cumbia, tango y folclore, "Sonido Libre" de su ciudad natal .
Junto a su nuevo grupo de folclore participó de distintas ediciones Tantanakuy, encuentro de artistas quebradeños organizado por el músico Jaime Torres, en la ciudad de Humahuaca. En el marco del Tantanakuy de 1989, Ricardo conoció a Abraham Dip, quien hacía registro audiovisual del evento, se convierte rápidamente en admirador de la música del grupo y se compromete a ayudarlos a grabar un disco.
En 1991, tuvo su primera presentación en el Teatro Mitre de la capital de jujeña, que significó alcanzar la admiración y el reconocimiento por parte del público y el inicio de su proyección hacia escenarios de toda la provincia de Jujuy.
En 1993 sale el primer álbum del grupo "Ricardo Vilca y sus amigos", Música del Altiplano, subtitulado La magia de mi raza, conformado por José Gonzalez y José Castro en zampoña y quena, Sergio Toconás en charango y Raúl Tolaba en bajo.
Fue durante más de 16 años docente en escuelas rurales. Siempre resaltó que obtuvo en esa experiencia la materia prima que inspiró su obra musical. También fue profesor de Taller de Producción en la Escuela Superior de Música de la Provincia de Jujuy, y se transformó en uno de los grandes animadores del rescate cultural y artístico de su zona.
"Cuando empecé a estudiar, empecé a hacer fusión con otros ritmos. Ahí conocí a Bach y, desde entonces, siempre he soñado hacer alguna de mis melodías con violines y cellos", con la influencia musical de Bach compuso varias melodias en el album "Nuevo día" (1998).
Pero su popularidad se extendió al resto de Argentina, sobre todo después de grabar "Guanuqueando" junto al grupo de rock argentino Divididos (editado en el disco Vengo del Placard de Otro). Por otro lado, el artista León Gieco le puso letra a una de sus canciones (que originalmente se llamaba "Plegaria de Sikus y Campanas", luego, "Rey Mago de las Nubes"). También hizo varias presentaciones en el teatro Ateneo de la Ciudad de Buenos Aires, que quedaron registradas en un disco.
En los últimos años, Vilca se destacó como compositor de música para películas, realizando la banda sonora de largometrajes como Río arriba, de Ulises de la Orden y El destino, de Miguel Pereira.
En 2014 el gobierno de la provincia de Jujuy, a través del decreto Nº 4854, declaró la obra de Ricardo Vilca "Patrimonio Cultural de Jujuy", en el marco de la Ley Nº 5751 de Patrimonio Cultural de la Provincia de Jujuy.
Minutos después de las 11:00 del 19 de junio de 2007, en el sanatorio Lavalle de la capital jujeña, falleció el maestro, músico y compositor. Sólo tenía 53 años.
Con motivo de su muerte, el Municipio de Humahuaca declaró tres días de duelo con la bandera a media asta e invitó a un cese de actividades en el sector privado para despedir los restos mortales del músico, cuyo cuerpo fue enterrado en el cementerio de Humahuaca.
Amigo de cuanto transeúnte se asomase en la puerta de su casa, por calle Santa Fe a pasitos del Canal del Norte. Ricardo fue, es y será la expresión viva de la idiosincrasia de Humahuaca. Su simpleza brillaba en el bar de su propia casa, donde ofrecía cálidos espectáculos. Explicaba, con alma docente, corazón nostálgico y espíritu quebradeño cada una de sus canciones. Acercaba la música a su público a través de impagables anécdotas o recuerdos de su infancia. Disfrutaba de la compañía de los jóvenes y hasta se encargaba de promover a nuevos artistas en su escenario.
A lo largo de su carrera, se vinculó con músicos de distintas latitudes y su trabajo silencioso en la Quebrada generó la admiración de músicos como León Gieco y Ricardo Mollo, de Divididos, y otros más jóvenes como Federico Pecchia y el jujeño Bruno Arias que grabaron e incluyeron temas suyos en sus discos.
León Gieco se animó a ponerle letra a una de sus piezas instrumentales, "Rey mago de las nubes", que incluyó en Orozco; mientras que Divididos compartió con él un recital en el Pucará de Tilcara, donde hicieron juntos una versión de Guanuqueando, que quedó registrada en el CD Vengo del Placard de Otro.
El músico y colega de Tilcara, Tukuta Gordillo lo definió como "el más fino e iluminado de todos nosotros, el que comprendió que la música era un elemento más de la naturaleza y por eso hizo sonar la música de los zafreros, de los hacheros, de los andinos, el sonido profundo del hombre parado en medio del todo y de la nada que es la Puna". Tomás Lipán lo definió como "un hombre de una sensibilidad enorme con una fortaleza interior tremenda y un andador incansable del camino de la música".
"Fue es y será, una persona de una enorme sapiencia musical además de un gran tipo que nos dejó obras increíbles que, aunque se vaya, quedarán para eternizarlo todos los días", aseguró el vocalista de Purmamarca.
Asimismo, el cineasta Ulises de la Orden, cuya cinta Río arriba lleva música original del artista jujeño, afirmó que su muerte "es una pena, porque era un tipo muy joven y con mucho trabajo por hacer" y señaló que "difícilmente quien lo conoció no haya sentido su influencia". "Para mí fue un queridísimo amigo y un maestro en muchos sentidos. Su vida fue la música, pero Ricardo fue el hombre de quien más aprendí cine, especialmente por la forma que tenía de mirar el mundo", señaló el realizador.
Su legado musical fue rescatado en el libro “Ricardo Vilca, el maestro de la quebrada” de Nora Benaglia. También aportan testimonio de su vida y obra los largometrajes documentales: "Vilca, la magia del silencio" de Ulises de la Orden, estrenado en 2019 en Jujuy y "Ricardo Vilca. Quebrada, música y silencio" de Javier García de 2020. En 2026, la obra de teatro musical jujeña, "Mi pueblo gris", y las actividades "Universo Vilca, la magia sigue viva" del Museo Ricardo Vilca, ambas inicativas impulsadas por la familia, rescatan el legado del músico humahuaqueño.