| Safed צְפַת | ||
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| Ciudad | ||
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Vista de la ciudad
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Escudo | ||
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Localización de Safed צְפַת en Israel norte | ||
| Coordenadas | 32°57′57″N 35°29′54″E / 32.965833333333, 35.498333333333 | |
| Entidad | Ciudad | |
| • País |
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| • Distrito | Norte | |
| Alcalde | Yossi Kakon | |
| Superficie | ||
| • Total | 4 km² | |
| Altitud | ||
| • Media | 900 m s. n. m. | |
| Población (2019) | ||
| • Total | 38 000 hab. | |
| • Densidad | 1220,6 hab./km² | |
| Hebreo |
צְפַת (pronunciación Tsfat, Tzefat) | |
| Árabe | صفد | |
| Sitio web oficial | ||
Safed (hebreo: צְפַת, Tzfat y en árabe: صفد, Ṣafad) es una ciudad localizada en el Distrito Norte de Israel. Está situada sobre una peña que se eleva a novecientos metros sobre la depresión del mar de Galilea, lo que la convierte en la ciudad más alta de la Galilea y de todo Israel.

Según la Oficina Central de Estadísticas de Israel (CBS), hacia fines de 2019, la ciudad tenía una población aproximada de 38 000 habitantes, muchos de ellos descendientes de judíos sefardíes.
Safed es reconocida como ciudad santa judía junto con Jerusalén, Tiberíades y Hebrón. Sin embargo, no fue un centro importante para el judaísmo hasta el siglo XV y comienzos del VXI. No aparece citada en la Torá y no estuvo poblada hasta época romana.Durante las Cruzadas, los cristianos erigieron una ciudadela en la ciudad que sería poco después conquistada por Saladino. Medio siglo después, los cristianos la retomaron y construyeron allí la mayor fortaleza del Levante, pero no pudieron evitar que el sultán mameluco Baybars la conquistara definitivamente en 1266. Fue el propio Baybars quien dio esplendor a la ciudad y la convirtió en capital de la nueva provincia creada en la Galilea.
Tras un siglo de declive, la estabilidad que trajo consigo la conquista otomana en 1517 supuso casi un siglo de prosperidad y crecimiento para Safed, época en la que inmigrantes judíos de toda Europa convirtieron a la ciudad en un centro de producción de lana y textil. En esa época, con la llegada del rabino Isaac Luria, la ciudad se transformó también en un centro cabalista y pasó a considerarse una de las cuatro ciudades sagradas del judaísmo. Como capital del Sanjacado de Safed, era el principal centro de población de la Galilea y tenía importantes comunidades musulmanas y judías. A pesar del buen gobierno de Fakhr al-Din II a comienzos del siglo XVII, la ciudad experimentó un declive general y, a mediados del siglo XVIII, se vio eclipsada por Acre. Los habitantes drusos y musulmanes atacaron a la comunidad judía en 1834 y 1838. Muchos de los judíos murieron en el terremoto de Galilea de 1837. Gracias al esfuerzo filantrópico de Moses Montefiore se pudieron reconstruir sus sinagogas y hogares. La población de Safed era de unos 24000 para finales del siglo XIX, dividida aproximadamente en partes iguales entre judíos y musulmanes, a los que habría que sumar una pequeña comunidad cristiana. Los mercaderes musulmanes jugaron un papel clave como intermediarios en el comercio de grano entre los granjeros locales y los comerciantes de Acre, mientras que los otomanos promocionaron a la ciudad como el centro de la jurisprudencia suní. La situación de Safed mejoró en este periodo con el establecimiento de un ayuntamiento y numerosos bancos.
Hacia 1922, la población de Safed había disminuido hasta unos 8700 habitantes, de los que el 60% eran musulmanes, el 33% judíos y el resto cristianos. Con las crecientes tensiones étnicas del Mandato británico de Palestina, la comunidad judía de Safed sufrió una masacre el 19 de agosto de 1929 que dejó 22 judíos muertos. La población de la ciudad había subido hasta los 13.700 habitantes en 1948, ahora ya mayoritariamente árabes, pese a lo cual la ciudad se ubicó en un futuro Estado judío en el Plan de Partición de Palestina de las Naciones Unidas. Durante la guerra árabe-israelí de 1948, diversas facciones árabes atacaron y rodearon el barrio judío, que aguantó hasta que fuerzas paramilitares judías capturaron la ciudad tras duros combates, forzando la retirada de las fuerzas británicas. La mayoría de la población no judía de la ciudad fue expulsada o se vio obligada a huir como resultado de la operación Yiftaj y de la masacre de Ein al Zeitun, en la que entre 30 y 60 presos árabes fueron asesinados por el Palmaj. Dado que se prohibió el retorno de la población palestina huida en la guerra, la ciudad ha mantenido hasta el día de hoy una población casi exclusivamente judía. Ese mismo año, Safed se integró en el naciente Estado de Israel.
En la actualidad, Safed tiene una gran comunidad ultraortodoxa y sigue siendo un importante centro de estudios religiosos judíos. En la ciudad se encuentra el Centro Médico Ziv y la Universidad Académica Zefat. Además, Safed es un tema recurrente en el arte israelí y tiene, de hecho, un Barrio de los Artistas. varios movimientos artísticos de importancia, como la Escuela de París, han tenido un rol en la ciudad. Sin embargo, el Barrio de los Artistas ha entrado en declive desde su edad dorada, a mediados del siglo XX. Debido a su altitud, tiene veranos cálidos e inviernos fríos y, a menudo, nevados. Su clima suave y sus vistas panorámicas han hecho de la ciudad un popular centro vacacional tanto para israelíes como para turistas. En 2024 tenía una población de 38.687 habitantes.
Es un centro fundamental de la cábala, la llamada ciencia de la vida del misticismo judío, porque en ella se estableció la famosa Escuela de Safed, donde enseñó Moisés Cordovero.
Safed ha sido identificada con Sepph, una ciudad fortificada de la Alta Galilea citada en los escritos del historiador judeorromano Flavio Josefo. Safed es mencionada en el Talmud de Jerusalén como uno de los cinco puntos elevados donde se encendían hogueras para anunciar la Nueva Luna y las festividades durante el período del Segundo Templo.
Existe escasa información sobre Safed antes de la conquista de los cruzados. Un documento de la Geniza de El Cairo, redactada en 1034, menciona una transacción realizada en Tiberíades en 1023 por un judío llamado Musa ben Hiba ben Salmun con la nisba (sufijo descriptivo árabe) «al-Safati» (el de Safed), lo que indica la presencia de una comunidad judía que convivía junto a musulmanes en Safed durante el siglo XI. Según el historiador musulmán Ibn Shaddad (fallecido en 1285), a principios del siglo XI existía una «villa floreciente» al pie de una torre llamada Burj Yatim en el lugar donde se ubica Safed, justo antes de que los cruzados tomaran la zona entre 1101 y 1102, y señaló que «nada» sobre esta villa aparecía en «los primeros libros de historia islámica». Aunque Ibn Shaddad atribuye erróneamente la construcción de la torre a los Caballeros Templarios, el historiador actual Ronnie Ellenblum afirma que es probable que la torre fuera construida durante el primer periodo musulmán, entre mediados del siglo VII y el siglo XI.
El cronista franco Guillermo de Tiro señaló la presencia de un burgus (torre) en Safed, al que llamó «Castrum Saphet» o «Sephet», en 1157. Safed fue la sede de una castellanía (territorio gobernado por un castillo) al menos desde 1165, cuando su castellano o gobernador era un tal Fulco, condestable de Tiberíades. El rey Amalarico I de Jerusalén compró el castillo de Safed a este Fulco en 1168, para poco después reforzarlo y cedérselo a los Templarios. El monje Teodorico, al describir su visita a la zona en 1172, señaló que la ampliación de las fortificaciones del castillo de Safed tenía como objetivo frenar las incursiones de los turcos, cuya dinastía turca zanguí gobernaba el área al este de su Reino. Dando testimonio de la importante expansión del castillo, el cronista Jacobo de Vitry (fallecido en 1240) escribió que el castillo había sido construido prácticamente desde cero. Los restos del castillo de Fulco se pueden encontrar hoy en día bajo las excavaciones de la ciudadela, en una colina situada sobre la ciudad vieja.
Según los cálculos del historiador moderno Hervé Barbé, la castellanía de Safed abarcaba aproximadamente 376 kilómetros cuadrados. De acuerdo con Barbé, su límite occidental limitaba con los dominios de Acre, incluyendo el feudo de San Jorge de la Beyne (que abarcaba Sajur y Beit Jann) y el feudo de Jofre le Tor (que incluía Akbara y Horfeis); por el suroeste, discurría al norte de Maghar y Sallama, mientras que su frontera norte estaba marcada por el arroyo Nahal Dishon (Wadi al-Hindaj) y probablemente se formaba cerca de Wadi al-Amud, que la separaba del feudo de Tiberíades. Sus límites orientales eran los pantanos del valle de Jule y el alto valle del Jordán. Existían varias comunidades judías en la castellanía de Safed, tal como atestiguan los relatos de peregrinos y cronistas judíos entre 1120 y 1293. Sin embargo, Benjamín de Tudela, que visitó la localidad en 1170, no registró la presencia de judíos en Safed.
Los ayubíes, dirigidos por el sultán Saladino, capturaron Safed en 1188 tras un mes de asedio que sobrevino tras su victoria en la Batalla de los Cuernos de Hattin un año antes. Saladino permitió que los habitantes de la ciudad trasladasen su residencia a Tiro y otorgó tanto Safed como Tiberíades a Sa'd al-Din Mas'ud ibn Mubarak, hijo de su sobrina, en calidad de iqtá o feudo. Samuel ben Sansón, que visitó la ciudad en 1210, refiere la existencia de una comunidad judía de al menos cincuenta personas. También escribió que dos musulmanes vigilaban y mantenían la sepultura en una cueva de un rabino, Hanina ben Horqano, en esta ciudad. En 1217, la iqtá de Safed pasó a manos del emir ayubí de Damasco, al-Mu'azzam. Dos años más tarde, durante el sitio cruzado de Damieta, al-Mu'azzam mandó demoler el castillo de Safed para evitar que los cruzados lo capturasen y utilizasen en futuras invasiones.
Como resultado de las negociaciones de paz entre el jefe cruzado Teobaldo I de Navarra y el emir ayubí de Damasco, al-Salih Ismail, Safed pasó de nuevo a manos cruzadas más en 1240. Los Templarios recibieron el encargo de reconstruir la ciudadela de Safed, cuyas obras fueron encabezadas por Benedicto de Alignan, obispo de Marsella. Un pequeño tratado de comienzos de la década de 1260, De constructione castri Saphet, narra la reconstrucción del castillo, que costó la considerable suma de 40.000 besantes en 1243. La nueva fortaleza era mayor que la original, con capacidad para 2200 soldados en tiempos de guerra y 1700 habitantes en tiempos de paz. Los bienes y servicios del castillo provenían de la ciudad que crecía rápidamente más allá de sus muros y que, según explicó Benoit, tenía un mercado y "numerosos habitantes". La ciudad también se beneficiaba de las rutas de comercio entre Acre y el Valle del Jordán, que pasaban a través de esta.

En 1250, los mamelucos llegaron al poder en Egipto y expulsaron a los ayubíes. Unos años después, en 1261, el sultán mameluco Baybars se adentró con su ejército en Siria y comenzó una serie de campañas contra los baluartes cruzados de las montañas costeras sirias. Safed, estratégicamente ubicada sobre el río Jordán, permitía a los cruzados obtener información temprana sobre los movimientos de las tropas musulmanas en la zona, lo que resultaba irritante para el enemigo. En 1266, Baybars lanzó una campaña para rendir las fortalezas cruzadas en Palestina y, tras un intento fallido de capturar Acre, se dirigió hacia Safed. Tras un asedio de seis semanas, Baybars tomó Safed en julio de 1266 y ordenó ejecutar a casi toda su guarnición. Sin embargo, a diferencia de los castillos costeros, que eran demolidos nada más ser tomados, Baybars mantuvo en pie la fortaleza de Safed, quizá por su valor estratégico, al hallarse lejos del resto de castillos cruzados y estar emplazado en una posición elevada. Además, Baybars determinó que, si llegase una nueva invasión cruzada a las costas de Palestina, la fortaleza de Safed podría servir como cuartel general para enfrentar la amenaza cruzada. En 1268, la fortaleza fue reparada, expandida y reforzada. Además, Baybars encargó la construcción de numerosos edificios en la ciudad, incluidos caravasares, zocos y baños públicos, y transformó la iglesia local en una mezquita. Esta última, llamada Jami al-Ahmar (la mezquita roja), fue completada en 1275. Hacia el final del reinado de Baybars, Safed se había convertido en una ciudad próspera.

Para controlar la gestión de Safed y sus dependencias, Baybars asignó a 54 mamelucos al mando del emir Ala al-Din Kandaghani. La ciudad se convirtió en el centro administrativo de la nueva provincia de Safad, una de las siete que conformaban la Siria mameluca, cuyos gobernadores eran normalmente elegidos en El Cairo. En un principio, su jurisdicción se correspondía aproximadamente con la de la castellanía cruzada anterior. Cuando cayó el castillo de Monfort en 1271, se incorporaron tanto este como sus dependencias (el distrito de Shaghur) a la provincia de Safad, cuya jurisdicción territorial llegó a abarcar toda la Galilea y las tierras al sur de esta, hasta Yenín.
El geógrafo Al-Dimashqi, que murió en Safed en 1327, escribió al comienzo de ese siglo que Baybars había construido una «torre redonda llamada Kullah» después de arrasar la fortaleza antigua. La torre tenía tres pisos y estaba dotada de provisiones, salones y arsenales. Bajo la estructura, una cisterna recolectaba suficiente agua de lluvia como para abastecer sin problemas a la guarnición. El gobernador de Safed, el emir Baktamur al-Jukandar, construyó en el sector nororiental de la ciudad una mezquita que después sería rebautizada en su nombre. El geógrafo Abu ul-Fida (1273-1331), gobernador de Hama, describió Safed con estas palabras:
«[Safed] es una ciudad mediana. Tiene un castillo construido muy sólidamente, que domina todo el lago de Tabariyyah [el mar de Galilea]. Hay corrientes subterráneas que llevan agua potable al castillo. (...) Sus suburbios se expanden a lo largo de tres colinas. Desde que Al Malik Adh Dhahir [Baybars] se la conquistara a los francos [los cruzados], se ha convertido en el punto central de estacionamiento de las tropas que vigilan todas las ciudades costeras de ese distrito.»
El cadí local de Safed, Shams al-Din al-Uthmani, compuso un texto sobre la ciudad llamado Ta'rikh Safad (la historia de Safed) durante el mandato del emir Alamdar (c. 1372-1376). Las partes desaparecidas de esta obra estaban formadas por diez hojas principalmente dedicadas a alabar las cualidades que más distinguían a Safed, las aldeas dependientes de ella, su agricultura, comercio y geografía, aunque no había ninguna información sobre su historia. Su narración revela que las principales características de la ciudad eran su ciudadela, la Mezquita Roja y su posición elevada con respecto a los terrenos circundantes. También constató que Safed carecía de un «planeamiento urbanístico regular», de madrasas, de rábidas y de muros defensivos, que sus casas estaban apiñadas y desordenadas y que sus calles no se distinguían de sus plazas. Todos estos defectos los atribuía a la escasez de mecenas generosos. En la ciudad existía también un mecanismo llamado satura que transportaba cubos de agua para abastecer a los soldados de la ciudadela, y que se distribuía también entre los habitantes de la localidad en caso de que sobrase. Al-Uthmani alabó la belleza natural de Safed y su aire terapéutico, y dejó constancia de que sus habitantes solían salir a pasear por los desfiladeros y los barrancos cercanos.
La peste negra supuso un serio declive de la población de Safed a partir de 1348. Hay poca información disponible sobre la ciudad y sus dependencias en el último siglo de dominio mameluco (entre 1418 y 1516), aunque las narraciones de los viajeros describen una decadencia precipitada por la hambruna, las enfermedades, los desastres naturales y la inestabilidad política. En 1481, Joseph Mantabia informaba de que unas 300 familias judías vivían en Safed y las aldeas de los alrededores. Aunque hay dudas sobre la precisión de esta cifra, no es menos cierto que refleja la creciente importancia de la ciudad como centro de la vida judía y, en especial, tras la llegada de los sefardíes perseguidos y expulsados de España y Portugal, como Jacob Berab o Joseph Caro.

Los otomanos conquistaron la Siria mameluca tras la batalla de Marj Dabic en 1516, en el contexto de la guerra otomano-mameluca. Los habitantes de Safed enviaron las llaves de la ciudadela al sultán Selim I tras la caída de Damasco. No se registraron combates en torno a la ciudad, que fue dejada atrás por el ejército de Selim en su campaña contra la capital del sultanato mameluco en Egipto.
El sultán mameluco había colocado al distrito de Safed bajo la jurisdicción del gobernador mameluco de Damasco, Janbirdi al-Ghazali, quien desertó y se pasó al bando otomano. En 1517 comenzaron a expandirse rumores de que Selim había sido asesinado por los mamelucos, lo que llevó a una revuelta contra el gobernador recién nombrado por los otomanos para Safed, lo que a su vez desencadenó asesinatos masivos. Muchas de las víctimas de estos ataques fueron judíos de la ciudad, de los que se pensaba que simpatizaban con los otomanos. Safed se convirtió en la capital del Sanjacado de Safed, que equivalía aproximadamente al anterior Mamelucado de Safad, pero excluyendo la mayor parte del valle de Jezreel y de la zona de Atlit, que pasaron a formar parte del Eyalato de Damasco.
En 1525/26, la población de Safed estaba compuesta por 633 familias musulmanas, 40 hombres musulmanes solteros, 26 religiosos musulmanes, nueve personas musulmanas con discapacidad, 232 familias judías y 60 familias de militares. En 1549, bajo el mandato de Solimán el Magnífico, se construyó una muralla y se estableció una guarnición de tropas para proteger la ciudad. Entre 1553/ y 1554, la población constaba de 1121 hogares musulmanes, 222 hombres musulmanes solteros, 54 líderes religiosos musulmanes, 716 hogares judíos, 56 hombres judíos solteros y 9 personas con discapacidad. Al menos durante el siglo XVI, Safed era la única kasaba (ciudad) en el sanjacado y, en 1555, estaba dividida en diecinueve mahallas o barrios: siete musulmanes y doce judíos. La población total de Safed aumentó de 926 hogares en 1525–26 a 1931 hogares en 1567–1568. Dentro de este total, la población judía pasó de apenas 233 hogares en 1525 a 945 hogares en 1567–1568. Entre los barrios musulmanes se incluían Sawawin, al oeste de la fortaleza; Khandaq (el foso); Ghazzawiyah, probablemente poblado por inmigrantes de Gaza; Jami' al-Ahmar (la Mezquita Roja), ubicado al sur de la fortaleza y llamado así por la mezquita local; al-Akrad, que se remontaba a la Edad Media y perduró hasta el siglo XIX, y cuyos habitantes eran principalmente kurdos; al-Wata («el inferior»), el barrio más meridional de Safed, situado por debajo de la ciudad; y al-Suq (el zoco), que recibía su nombre del mercado o la mezquita situados dentro del barrio.
La ciudad de Safed se convirtió en un centro de reunión para los judíos sefardíes que habían sido expulsados del Imperio español y que fueron acogidos en el Imperio otomano entre los siglos XVI y XVIII. Todos los barrios judíos estaban situados al oeste de la fortaleza. Cada barrio recibía su nombre del lugar de origen de sus habitantes: Purtuqal, Qurtubah, Qastiliyah, Magharibah, Araghun ma' Qatalan, Majar, Puliah, Qalabriyah, Sibiliyah, Taliyan, Alaman y Musta'rib, que era el barrio de los judíos de origen local y arabófonos.
Durante los siglos XV y XVI, vivieron en Safed varios sufíes destacados, seguidores del filósofo murciano Ibn Arabi. El sabio sufí Ahmad al-Asadi (1537–1601) estableció en la ciudad una zawiya o centro sufí denominada mezquita Sadr. Asimismo, a lo largo del siglo XVI, Safed se convirtió en un centro de la Cábala.
Tras la expulsión de los judíos de España en 1492, muchos rabinos destacados llegaron a Safed, como los cabalistas Isaac Luria y Moisés ben Jacob Cordovero; Joseph Caro, autor del Shulchan Aruch; y Shlomo Halevi Alkabetz, compositor del himno de Shabat «Lejá Dodí».
La respuesta cabalística al trauma del exilio fue muy diversa: abarcó desde un enfoque quietista, adoptado por los cabalistas italianos y norteafricanos, hasta una postura apocalíptica más activista que buscaba señales de una redención inminente. Muchos vieron en la expulsión la tribulación que anunciaría el comienzo de la era mesiánica, tal como se predecía en la literatura rabínica. La espiritualización de la vida religiosa culminó, como respuesta a la expulsión, en un estallido creativo de innovación religiosa en Safed durante la segunda mitad del siglo XVI. Esta revolución espiritual se extendió desde Safed y transformó la práctica del judaísmo en todo el mundo judío.
La afluencia de judíos sefardíes -que alcanzó su punto álgido bajo el reinado de Solimán el Magnífico y Selim II- convirtió a Safed en un centro mundial de estudios judíos y en un centro regional de comercio a lo largo de los siglos XV y XVI. Para entonces, los judíos sefardíes y otros inmigrantes judíos superaban ya en número a los judíos autóctonos.
Durante este período, la comunidad judía desarrolló la industria textil de Safed, transformando la localidad en un importante y lucrativo centro de producción de lana y fabricación de productos textiles. En 1576, cuando había ya más de 7000 judíos en Safed, Murad III ordenó la deportación forzosa de mil familias judías adineradas a Chipre, con el fin de impulsar la economía de la isla. No existen pruebas de que dicho edicto -ni un segundo decreto, emitido al año siguiente, que ordenaba el traslado de otras 500 familias- llegara a ejecutarse. En 1584, había 32 sinagogas registradas en la localidad.
Una imprenta hebrea, la primera en Asia occidental, fue establecida en Safed en 1577 por Eliezer ben Isaac Ashkenazi, de Praga, y por su hijo, Isaac.

A principios del siglo XVII, Safed era una pequeña localidad. En 1602, el jefe supremo de los drusos en el Monte Líbano, Fajr al-Din II, fue nombrado gobernador de distrito de Safed, cargo que se sumó a su gobernación del vecino Sanjacado de Sidón-Beirut, situado algo más al norte. En los años anteriores, el Sanjacado de Safed había caído en un estado de ruina y desolación, convirtiéndose a menudo en escenario de conflictos entre la población local -compuesta por drusos y campesinos musulmanes chiíes- y las autoridades otomanas. Hacia 1605, Fajr al-Din había logrado restablecer la paz y la seguridad en el sanjacado; bajo su mandato, cesaron tanto el bandolerismo en los caminos como las incursiones de los beduinos. Como resultado, el comercio y la agricultura florecieron, y la población prosperó. Fajr al-Din estrechó lazos con los ulemas musulmanes suníes de la ciudad, en particular con el muftí al-Jalidi al-Safadi (perteneciente a la escuela hanafí de jurisprudencia islámica), quien pasó a ejercer, en la práctica, como historiador de su corte.
Los otomanos obligaron a Fakhr al-Din a exiliarse en Europa en 1613, pero su hijo Ali asumió el cargo de gobernador en 1615. Fakhr al-Din regresó a sus dominios en 1618 y, cinco años más tarde, recuperó la gobernación de Safed (que su hijo había perdido) tras su victoria frente al gobernador de Damasco en la batalla de Anjar. Hacia 1625, el orientalista Francesco Quaresmio señaló que Safed estaba habitada «principalmente por hebreos, quienes cuentan con sus propias sinagogas y escuelas, y para cuyo sustento realizan aportaciones judíos de otras partes del mundo». Según el historiador Louis Finkelstein, la comunidad judía de Safed fue saqueada por los drusos bajo el mando de Mulhim ibn Yunus, sobrino de Fakhr al-Din. Cinco años después, Fakhr al-Din fue derrotado por el gobernador otomano de Damasco; Mulhim abandonó Safed y sus residentes judíos regresaron.
Antes de 1948, menos de 2000 de los 12 000 habitantes de Safed eran judíos. Durante la guerra árabe-israelí de 1948, la población árabe entera huyó hacia Cisjordania y los países limítrofes, por lo que Safed se convirtió en una ciudad totalmente judía.
Se calcula que cerca de 10 000 árabes abandonaron voluntariamente la ciudad de Safed en 1948,[cita requerida] con la promesa egipcia y jordana de volver cuando los países árabes de la región derrotaran y expulsaran a los judíos. Tal promesa nunca se cumplió, ya que Egipto y el Reino de Transjordania fueron derrotados en la guerra árabe-israelí de 1948. Entre las familias huidas de Safed se encuentra la del presidente de la Autoridad Palestina, Mahmud Abás.
La ciudad padeció durante la invasión israelí del Líbano de 2006 una serie de ataques con cohetes Katiusha, que se saldaron con varios ciudadanos israelíes muertos y heridos. Estos cohetes provenían del Líbano y fueron lanzados por la organización Hezbolá.
