| Salsa | ||
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Una banda de salsa y bailarines de salsa en la Feria de Artesanía, Turismo, Agricultura, Comercio e Industria de Lagoa (Algarve), Portugal, el 26 de agosto de 2007. | ||
| Orígenes musicales | Descarga, Son cubano, Jazz latino, Son montuno, Jazz afrocubano, Chachachá, Guaracha, Mambo, Pachanga, Rumba, Guajira, Bolero, Bolero son, Danzón | |
| Orígenes culturales | Ritmos afrocaribeños (primordialmente) combinados con ritmos afroamericanos popularizados en Nueva York por músicos y cantantes de origen caribeño, principalmente cubanos y puertorriqueños | |
| Instrumentos comunes | Bongós, tumbadoras, güiro, trombón, trompeta, saxofón, piano, tres cubano, cuatro puertorriqueño, timbal, clave, flauta traversa, violín, cencerro, maracas, bajo | |
| Popularidad | Desde finales de los años 1960 | |
| Derivados | Guaracha, reparto, soukous | |
| Subgéneros | ||
| Salsa romántica, salsa choke, timba | ||
| Fusiones | ||
| Reggaetón alternativo | ||
La salsa dura, salsa brava, salsa gorda o simplemente salsa es un término utilizado para referirse al género musical bailable resultantes de la síntesis de ritmos cubanos como el son cubano, el guaguancó, la guajira, el boogaloo, el mambo, el montuno, el chachachá, la guaracha, la descarga, con los géneros puertorriqueños de la plena y la bomba, y los géneros afroamericanos del jazz y el blues. En gran parte inspirada en las composiciones de músicos y cantantes cubanos, como Arsenio Rodríguez, Conjunto Chappotín, Machito, Roberto Faz y Benny Moré, entre las décadas 1930 a 1950, la salsa se consolidó como un éxito comercial por medio de diversos músicos y cantantes principalmente de origen puertorriqueño como Tito Puente, Héctor Lavoe, Willie Colón, Eddie y Charlie Palmieri, Ray Barretto, Rafael Cortijo, Ismael Rivera, Joe Cuba, Richie Ray, Rubby Haddock y la cubana Celia Cruz en Nueva York en las décadas de 1960 y 1970 con la dirección del sello discográfico creado por el músico dominicano Johnny Pacheco, la Fania Records, que exitosamente patrocinó muchos de estos músicos y cantantes bajo la agrupación Fania All-Stars.
Posteriormente, la salsa se extendió a lo largo de toda Hispanoamérica dando lugar a variantes regionales como la cubana, puertorriqueña, colombiana, panameña, venezolana, dominicana y de otros países de la región.
La evidencia más antigua del término salsa se puede encontrar en numerosos artículos periodísticos que datan de finales del siglo XIX en un periódico cubano llamado “Diario de la Marina”.Algunos ejemplos incluyen: 28 de febrero de 1885: “con su correspondiente SALSA de bailes”. 20 de agosto de 1885: “SALSA de Guarachas”. 18 de octubre de 1909: “pero tendrá la alegría que es SALSA de la existencia, y la música y los bailes que son el regocijo de los pies”. 23 de octubre de 1927: “y los temas musicales son presentados sin preámbulos, sin la menor SALSA Sonora”. 28 de marzo de 1928: “El viejo palacio de Concordia, luminoso, encantado, bailando en la SALSA de su alegría”. 28 de septiembre de 1929: “poetas, músicos, pintores, ministros, prelades, generales, príncipes y alguna que otra vez para variar la SALSA y divertir el gusto divos y comediantes, danzarinas y cantoras”. 21 de agosto de 1932: “y es arbitrariedad puesta en la SALSA del Tambor”.
El director cubano Machito afirmó que la salsa era lo que él había tocado durante cuarenta años (entre 1930 y 1970 aproximadamente) antes de que el género musical se denominara así. Además, el músico neoyorquino de ascendencia puertorriqueña Tito Puente negaba la existencia de la salsa como género en sí, afirmando que «lo que llaman salsa es lo que he tocado desde hace muchísimos años: se llama mambo, guaracha, chachachá, guaguancó, todo es música de influencia cubana».[cita requerida]
El músico Eduardo Morales define la salsa como «un nuevo giro de los ritmos tradicionales al son de la música caribeña y la voz cultural de una nueva generación», «una representación de la identidad puertorriqueña en Nueva York».[cita requerida]
Johnny Pacheco, cofundador de Fania Records definición del término “salsa”. “La salsa es, y siempre ha sido la música cubana.”
“Yo siempre he reconocido que la raíz de nuestra música es cubana y que mi escuela estuvo en Cuba."
“Como mismo reconozco que la raíz de esta música es cubana, debo decir que en Nueva York se enriqueció porque había gente de varias partes, y traíamos música de todos lados, y tratamos de meterla en una misma clave. Las influencias eran muy vastas, y por eso hay diversidad en el ritmo y en la melodía. Y esa fusión solo se podía lograr en Nueva York, donde todo está mezclado”.
“La palabra salsa surgió en la Fania cuando empezamos a viajar a Europa. Yo me di cuenta que, salvo en España, nadie tenía referencias de qué cosa era la música cubana, porque lo que nosotros hicimos fue tomar la música cubana y ponerle acordes más progresivos y destacar ciertos detalles pero sin alterar su esencia”.

La salsa presenta las siguientes características:
Además de la percusión, la instrumentación se completa con piano, contrabajo (en muchos casos bajo eléctrico), trompetas, saxofón, trombones, flauta y violín. La influencia del jazz afrocubano viene determinada por el arreglo aunque no es una condición imprescindible en la salsa...
La célula rítmica más representativa de la salsa se llama «clave de son» que tradicionalmente es interpretada por las claves. También el instrumento conocido en la salsa caleña en Colombia.
Los bailadores y músicos de salsa agrupan el patrón en dos partes:
A) Una parte de 3 toques de clave donde se presenta un contrarritmo intermedio.
B) Una parte de 2 toques de clave 2 sin contrarritmo.
Los números representan las negras, el signo más [+] representa el golpe de las claves, y el punto [.] representa a cada corchea.
"clave de son 3-2"
1 2 3 4 1 2 3 4
X--X--X---X-X---
"clave de son 2-3"
--X-X---X--X--X-
Existe otro patrón rítmico similar que es utilizado raramente en la salsa, y proviene del complejo de la rumba cubana. Este patrón presenta 2 contrarritmos en una de sus partes.
"clave de rumba 3-2"
1 2 3 4 1 2 3 4
X--X---X--X-X---
"clave de rumba 2-3"
1 2 3 4 1 2 3 4
--X-X---X--X---X La clave no siempre se toca directamente, pero forma la base de otros instrumentos de percusión, así como también de la canción y el acompañamiento, que lo usan como ritmo común para sus propias frases. Por ejemplo, este es el ritmo común de la campana con clave 2-3:
.. +. +... +.. +... + clave 2-3 +. *. +. * * +. * * +. * * campana coincidente con el 2 de clave
El signo más [+] representa un golpe grave de la campana.
El asterisco [*] representa un golpe agudo de la campana.[cita requerida]
En 1933, el músico cubano Ignacio Piñeiro utilizó un término relacionado, en un son cubano titulado «Échale salsita».
El primer uso documentado del término salsa en los Estados Unidos fue en la película de 1947 titulada Copacabana. En la escena musical final de la película, Carmen Miranda canta “Let’s Do the Copacabana”. Una de las letras de la canción dice: “They’re the envy of all the other Cuban salseros as they cry, ¡Ay, ay, ay!”. Esta evidencia histórica, documentada en cine, establece que ya en la década de 1940 los cubanos eran reconocidos como “salseros”
En 1963, el pianista Charlie Palmieri lanzó el álbum "Salsa Na' Ma'".
En 1965, Johnny Pacheco utiliza la palabra salsa de manera impresa en su álbum "Pacheco Te Invita A Bailar", en la guaracha titulada "Salsa", del autor cubano, F. Hernández.La misma canción puede escucharse en el álbum "Salsa" de 1957 de La Sonora Habanera y en el álbum "Échale Salsita" de 1959 de Septeto Típico Nacional. La canción trata sobre tamales con salsa picante, los cuales para esa época solo se vendían en México, ya que en Cuba los tamales no se vendían son salsa picante.
En 1965, en el álbum de Willie Rodríguez orchestra con Leo Casino, "Heat Wave", para el sello Fonseca Records, aparece la palabra salsa en la portada.
Sue Steward menciona que la primera persona que usó el término «salsa» para referirse a este género musical en 1968 fue un disc-jockey de radio, el venezolano de nombre Phidias Danilo Escalona, quien emitía un programa radial matutino llamado La hora de la salsa en el que se difundía la música hispana producida en Nueva York como una respuesta al bombardeo de la música rock en aquellos días (la beatlemanía).
Según esta versión, Phidias Danilo Escalona le preguntó a Richie Ray:
―¿Qué es lo que ustedes tocan?
―¡Ah...! ¿Entonces lo que ustedes tocan es salsa? Pues, damas y caballeros, vamos a escuchar ahora la salsa de Ricardo Ray y Bobby Cruz.[cita requerida]
―Esto que nosotros hacemos lo hacemos con sabor, es como el ketchup, que le da sabor a la comida.
―¡¿Qué es eso de ketchup?!
―Bueno, eso es una salsa que se utiliza en los Estados Unidos para darle sabor a la hamburguesa.
Aunque a Phidias Danilo Escalona se le ha dado crédito por usar el término salsa en sus transmisiones, él estaba en contra de llamar salsa a los ritmos afrocubanos y afirmaba que se trataba de una táctica de comercialización por parte de la industria musical. “Yo creo que la palabra salsa no tiene nada que ver con música. Es un respeto que yo le doy a los arreglistas, a los compositores y a los cantantes, de respeto, pero el comercio hoy en día significa que tú tienes que simplificar muchas cosas.”
Bobby Cruz llamó a Pancho Cristal para bautizar con el término «salsa» el nuevo LP que estaba lanzándose al mercado, Los durísimos (1968). Esta versión es apoyada por cantantes de salsa como Rubén Blades, Tite Curet Alonso y otros más.[cita requerida]
Era la hora del almuerzo, del aderezo, del sabor, y por supuesto, del son cubano, el guaguancó, la guaracha y el son montuno.
Ed Morales también menciona la palabra como usada para animar una banda al incremento del tempo y que «pone a los bailarines en una parte alta» para agradecer un momento musical, y expresar un tipo de nacionalismo cultural, proclamando el calor y sabor de la cultura hispana. También menciona a Johnny Pacheco, que realizó un álbum llamado Salsa na’ má, que Morales tradujo como «solo necesitas un poquito de salsa o condimento».
La palabra salsa para designar la música hecha por los «hispanos» en los Estados Unidos comenzó a usarse en las calles de Nueva York a finales de los años 1960 y principios de los 1970. Por esta época, el pop latino no era un ritmo importante en la música que se escuchaba en los Estados Unidos al perder terreno frente al doo wop, al R&B y al rock and roll. El surgimiento de la salsa abre un nuevo capítulo de la música latina en la música popular estadounidense, donde jugó un papel de primer orden la orquesta Fania All-Stars, dirigida por el dominicano Johnny Pacheco quien, junto al abogado Jerry Masucci, fundó el importante sello salsero Fania Records.
Entre los años 1920 y 1950, la música afrocubana era consumida ampliamente por los sectores de origen latino, específicamente puertorriqueña, de Nueva York. Los puertorriqueños en Nueva York, fundamentaban su música en gran medida en los elementos de origen afrocubano.
Según algunos músicos e historiadores,[¿quién?] "salsa" es un nombre comercial dado a toda la música caribeña de influencia afrocubana en los años 1970. La salsa se expandió a fines de los años 1960 y de los 1970 a los 1990. Nuevos instrumentos, nuevos métodos y formas musicales (como canciones de Brasil) fueron adaptados a la salsa. Nuevos estilos aparecieron como las canciones de amor de la salsa romántica. Mientras tanto, la salsa se convirtió en parte importante de la escena musical de Cuba, Puerto Rico, Perú, Colombia, Ecuador, República Dominicana, Panamá, Venezuela y lugares tan lejanos como Japón. Con la llegada del siglo XXI, la salsa se ha convertido en una de las formas más importantes de la música popular en el mundo.
La integración de las tumbadoras en los conjuntos que tocaban son montuno fue un elemento fundamental en la instrumentación de orquestas de baile.
A finales del año 1920, los sextetos y septetos de son alcanzaron en Cuba una notable popularidad. En 1928, Gerardo Machado con la intención de reducir la influencia de los elementos africanos en la música cubana, prohibió el uso del bongó, las congas y las comparsas de carnaval. Esto provocó que las orquestas de charangas con el uso de timbales incrementaran su popularidad.
Cerca de 1940, el Conjunto Llave de Rafael Ortiz introdujo las tumbadoras o congas en una orquesta,[cita requerida] instrumentos que anteriormente solo se usaban en música folclórica afrocubana. Arsenio Rodríguez popularizó el uso de las congas al integrarlas a su conjunto, introduciendo el son montuno a nivel comercial.
En los años 1940, Mario Bauzá, director y arreglista de la orquesta de Machito «Los Afro-Cubans», agregó trombones al son montuno y la guaracha. Estas innovaciones influyeron en músicos como José Curbelo, Benny More, Bebo Valdés.[cita requerida] En el álbum Tanga (de 1943), Bauzá fusionó elementos de la música afrocubana con el jazz.
En 1949 Tito Puente introdujo el vibráfono en su orquesta.
La influencia del jazz afrocubano y del mambo desarrollado por Pérez Prado en 1948, propició la introducción del saxofón en las orquestas de son montuno y guaracha. En 1955, Enrique Jorrín le agregó trompetas a las orquestas de charanga, que hasta ese momento solo usaban violín y flauta.[cita requerida]
Ya para los años 1950, la música bailable cubana, es decir el son montuno, el mambo, la rumba y el chachachá, se constituyó en un elemento de gran popularidad en los Estados Unidos y Europa.
En Nueva York, el «sonido cubano» de las bandas se fundamentó en los aportes de músicos puertorriqueños que tocaban la música cubana de moda en ese entonces. Como ejemplo, mencionar a Tito Rodríguez, Tito Puente o incluso figuras como el director catalán Xavier Cugat. Por otro lado, y ya fuera del círculo de Nueva York, grupos como la Orquesta Aragón, la Sonora Matancera y Dámaso Pérez Prado y su mambo lograron una importante proyección a nivel internacional.
El mambo fue influido por el jazz afrocubano y el son. Las grandes bandas de este género mantuvieron viva la popularidad de la larga tradición del jazz dentro de la música latina, mientras los maestros originales del jazz se circunscribieron a los exclusivos espacios de la era del bebop.
En 1960, Joe Cotto agrega 2 trombones a las 2 trompetas de su orquesta, siendo la primera en agregar 2 trombones a una banda latina.
La música latina interpretada en Nueva York desde 1960 fue liderada por músicos como Ray Barretto y Eddie Palmieri, los cuales estaban fuertemente influidos por ritmos cubanos importados como la pachanga y el chachachá. Después de la crisis de los misiles en 1962 el contacto cubano-estadounidense decayó profundamente.
En 1969, Juan Formell introdujo el bajo eléctrico en los conjuntos soneros de Cuba.
El cuatro puertorriqueño fue introducido por Yomo Toro en la orquesta de Willie Colón[cita requerida] en 1971 y el piano eléctrico en los años 1970 por Larry Harlow.[cita requerida]
En los años 1970 se incrementó la influencia puertorriqueña en el ámbito de la música latina en Nueva York y los «nuyoricans» pasaron a ser una referencia fundamental. La palabra salsa para designar la música hecha por los «latinos» en los Estados Unidos, comenzó a usarse en las calles de Nueva York a finales de los años 1960 y principios de los 1970. Por esta época, el pop latino no era una fuerza importante en la música que se escuchaba en los Estados Unidos, habiendo perdido terreno frente al doo wop, al R&B y al rock and roll. En ese contexto, el surgimiento de la salsa abrió un nuevo capítulo de la música latina, especialmente en los Estados Unidos.
La historia de la salsa, en la que participaron gran cantidad de músicos, puede rastrearse en cierta medida en la trayectoria de algunas importantes compañías discográficas. En los años 1970 Fiesta Récord, Manhattan Recording Company y en especial, Fania Records lanzaron al estrellato una gran cantidad de «salseros» desde Nueva York, realizando giras y conciertos por todo el mundo.
La compañía Fania Records fue fundada en marzo de 1964 por el abogado y empresario Jerry Masucci y el flautista dominicano y director de orquesta Johnny Pacheco. Fania comenzó con Larry Harlow y la producción El Malo de Willie Colón y Héctor Lavoe en 1967.
Fania Records le dio el espaldarazo definitivo al género al grabar y distribuir los discos de la gran mayoría de las estrellas salseras de los años 1970. Dentro de esta empresa se formó la agrupación Fania All Stars, orquesta que agrupó una gran cantidad de músicos y cantantes de salsa como: Ray Barretto, Willie Colón, Johnny Pacheco, Rubén Blades, Héctor Lavoe, Ismael Miranda, Cheo Feliciano, Bobby Cruz, y artistas invitados como Tito Puente, Celia Cruz, y Eddie Palmieri.
La dotación instrumental de Fania All Stars representó los nuevos giros de la música caribeña en los años 1970. Además del piano y bajo, la presencia de instrumentos de percusión como timba, tumba y bongó que eran extensamente utilizados por las orquestas de Puerto Rico y Nueva York desde los años 1940. La sección de instrumentos de viento estaba constituida por tres trompetas y tres trombones, dotación bastante extraña en la tradición musical caribeña y que perfilaría el sonido particular de la Salsa hasta nuestros días. La ausencia del saxofón era notable, pues en ese momento pertenecía a conceptos musicales del pasado y a la fastuosidad de las Big Band. La sustitución del saxofón por el trombón permitía diferenciar, en algo, el sonido de la salsa del sonido cubano tradicional. Por último, se destaca la presencia del Cuatro puertorriqueño ejecutado por el músico Yomo Toro incorporado a la agrupación para traer al ámbito musical urbano la guitarra de las zonas rurales caribeñas (tanto el Tres cubano como el Cuatro puertorriqueño). El Cuatro puertorriqueño adquiría jerarquía de solista y de instrumento bandera en la Fania All Stars a la vez que se establecen las diferencias instrumentales y sonoras con la música cubana.
En 1961, Tito Rodríguez en el exitoso álbum "Returns To The Palladium - Live" presentó la canción "El que se fue" que anticipa los elementos esenciales que van a configurar la Salsa. Lo mismo ocurre con la canción "Avisale a mi contrario" del álbum "Carnival of the Americas" grabado en 1964.
En 1965, Joe Cuba Sextet, con el cantante Cheo Feliciano, grabaron el tema «El pito (I'll never go back to Georgia)» y el mismo año Richie Ray y Bobby Cruz grabaron el tema «Comején».
En 1969, El Gran Combo de Puerto Rico grabó «Falsaria». Este tema, originalmente un bolero, se interpretó como salsa. También la orquesta de Willie Colón con Héctor Lavoe como vocalista, grabó «Che che cole» y otros temas importantes.
En 1971, Eddie Palmieri grabó el tema «Vámonos pa’l monte» y Cheo Feliciano, como solista, grabó «Anacaona».
En 1973, Raphy Leavitt con la Orquesta La Selecta grabaron «Jíbaro soy». A su vez, en Perú se graba el tema «Llegó la banda» de Enrique Lynch y su conjunto, la misma que año más tarde sería popularizada por Héctor Lavoe.
En 1974, Celia Cruz y Johnny Pacheco grabaron «Quimbara» e Ismael Rivera hizo lo propio con «El nazareno». Por otro lado, el festival de la Fania All Star realizado en Zaire ese mismo año fue un evento a destacar en la difusión de la salsa.
En 1975, la Dimensión Latina, de Venezuela, con Oscar de León como vocalista, grabó «Llorarás», Fruko y sus Tesos grabaron «El preso», y El Gran Combo de Puerto Rico, «Un verano en Nueva York». Héctor Lavoe inició su carrera como solista con el tema «Periódico de ayer».
En 1978, La Sonora Matancera grabó «Mala mujer». Así mismo, el dúo conformado por Willie Colón y Rubén Blades publicó el disco Siembra, que contenía temas emblemáticos de la salsa como «Pedro Navaja» y «Plástico».
En 1980, Henry Fiol lanzó sus temas «Oriente» y su versión de «La juma de ayer».
Desde Nueva York la salsa se expandió primero en América, sobre todo en Puerto Rico, Cuba, República Dominicana, Colombia, Ecuador, Panamá, Venezuela y Perú. En los años 1980 alcanzó una importante difusión en Europa y en Japón.
Miami se convirtió en una especia de «segunda metrópoli» para la música cubana, dado el peso específico de la gran cantidad de inmigrantes cubanos. La comunidad cubana se constituyó en un referente importante en la vida de Miami, contrario a lo que pasó en Nueva York, donde primó la influencia boricua.[cita requerida]
Durante los años 1980, la salsa se expandió a Europa y Japón. En este país surgió la Orquesta de la Luz, que alcanzó alguna popularidad en América Latina.
A fines de esta década surgió la llamada «salsa romántica», estilo que se hizo popular en Nueva York, caracterizado por melodías lentas y letras de corte romántico es decir, un concepto similar a la lírica de la balada pero en ritmo de salsa. Esta nueva manifestación de la salsa pronto fue asimilada por artistas boricuas como Frankie Ruiz, Eddie Santiago, Paquito Guzmán, Marc Anthony, Willie González, Cano Estremera; cubanos como Dan Den, Rey Ruiz, Issac Delgado y el nicaragüense Luis Enrique.
La salsa en Puerto Rico está estrechamente vinculada a la evolución de sus propios ritmos autóctonos como la bomba y la plena, elementos que los músicos de la isla fusionaron con el son cubano. A partir de esta estructura surgieron figuras fundamentales de la talla de Héctor Lavoe, Ismael Rivera y Cheo Feliciano, al igual que agrupaciones emblemáticas como El Gran Combo de Puerto Rico y La Sonora Ponceña. Además de sus intérpretes, el desarrollo del género contó con el aporte de compositores clave como Tite Curet Alonso, Johnny Ortiz y Bobby Capó, quienes definieron la identidad lírica y la proyección internacional del movimiento musical boricua.
La salsa en Colombia está vinculada a importantes músicos que provenían de antiguos grupos de música caribeña colombiana como cumbia y porro, mientras que otros fueron parte de los procesos de la salsa de Nueva York, como Edy Martínez, Justo Almario y Joe Madrid. A comienzos de los años 1970, surgieron agrupaciones como Fruko y sus Tesos a través de Discos Fuentes y el grupo The Latin Brothers que era la misma banda de Fruko, pero con énfasis en el sonido de los trombones.
En la década de 1980 aparecieron grupos como Los Titanes, Grupo Niche, Joe Arroyo y Orquesta Guayacán. Por esa misma época, el cubano Roberto Torres, con la producción ejecutiva del colombiano Humberto Corredor desarrolló en Miami el concepto de charanga-vallenata.
A lo largo del tiempo, en Colombia han surgido bastantes agrupaciones, así como eventos que concentran a las grandes orquestas de salsa del mundo, como el Festival de Orquestas del carnaval de Barranquilla, el Festival de Música del Caribe de Cartagena y la Feria de Cali.
Desde finales de los años 1940 y principio de los 1950, las orquestas de "música bailable tropical" como la de Alfonso Larraín (1947), la Sonora Caracas (1948), la Billo's Caracas Boys (1951) y Los Melódicos (1958) y Sexteto Juventud (1962), combinaron en sus repertorios cumbias, merengues y otros ritmos antillanos con géneros cubanos. Esto determinó el surgimiento de un movimiento que influyó posteriormente en la salsa venezolana.
En ese tenor, se puede hablar de artistas como Canelita Medina, Federico y su Combo Latino, Los Dementes o el grupo del músico Carlos Emilio Landaeta, conocido como "Pan con queso" del Sonero Clásico del Caribe.
La salsa en Venezuela contó con agrupaciones como la Sonora Maracaibo, el Grupo Mango o Dimensión Latina, de donde salieron figuras como Oscar D'León. También músicos como Nelson Pueblo agregaron influencias de música llanera a la salsa nativa.
La orquesta Nelson y sus estrellas tuvo gran acogida en la década de los años 1970, también en Cali, en Barranquilla y en general en Colombia.
Posteriormente, surgieron bandas como Guaco, Cadáver Exquisito, Adolescent's Orquestay otras propuestas de Porfi Baloa que dejan ver que sigue siendo un poderoso epicentro salsero.
La salsa registró un crecimiento regular entre los años 1970 y 2000 y ahora es popular en muchos países latinoamericanos y algunos espacios del mercado estadounidense. Entre los cantantes y grupos destacados en los años 1990 encontramos a figuras como Rey Ruiz, Luis Enrique, Jerry Rivera, Salsa Kids, Dan Den, Marc Anthony, La India, La Sonora Matancera, DLG, Gilberto Santa Rosa, Víctor Manuelle, Michael Stuart, Celia Cruz, Maelo Ruiz.
Las más recientes innovaciones en este género incluyen la mezcla de rap o reguetón con la salsa dura.
La salsa es uno de los géneros de música latina que ha influido en la música del occidente africano. Un ejemplo de esta influencia es el grupo sonero Africando, en el que músicos neoyorquinos trabajan con cantantes africanos tales como Salif Keita e Ismael Lo.
A partir de los años 1980, las orquestas de salsa fueron dejando los sonidos fuertes y las "descargas" para entrar en un sonido más cadencioso y melódico, acompañada de letras con abundantes referencias al amor y a las relaciones sexuales como motivo principal y, en algunos casos, excluyente. Esta música fue denominada «salsa sensual» o «erótica» y tuvo como máximos exponentes a Eddie Santiago, Frankie Ruiz, David Pabón, Lalo Rodríguez, Rey Ruiz, Willie González y Luis Enrique.
La categorización de la salsa sensual trajo como consecuencia que se denominara al género anterior como «salsa brava», que sufrió una baja de producción y de popularidad a la par que el nuevo género se consolidó.
Durante la década de 1980, la salsa romántica mantuvo un dominio superior en ventas y premios frente al auge comercial del merengue. Artistas del género como Rubén Blades y Frankie Ruiz destacaron de manera significativa en las listas de Billboard y los premios Grammy.Esta transición industrial coincidió con el cese de operaciones de sellos discográficos determinantes del movimiento romántico, como RMM Records. Asimismo, el género enfrentó la pérdida física de pilares históricos como Ismael Rivera y Héctor Lavoe, mientras que figuras emblemáticas como Ray Barretto o Eddie Palmieri reorientaron sus proyectos hacia el jazz latino, y otros artistas veteranos como Rubén Blades y Willie Colón espaciaron sus producciones de estudio. Lejos de significar una desaparición del género, el fin de siglo y el inicio del siglo XXI marcaron una etapa de diversificación y resistencia musical, con Puerto Rico como su principal bastión. Por un lado, se produjo un notable resurgimiento de la «salsa dura» o clásica, defendida tanto por orquestas tradicionales como por nuevas agrupaciones a nivel internacional. Por otro lado, la escena boricua demostró una continuidad ininterrumpida gracias a un sólido relevo generacional. Intérpretes y agrupaciones contemporáneas como Víctor Manuelle, Gilberto Santa Rosa, Michael Stuart, Domingo Quiñones, Tito Nieves, Pirulo y la Tribu, NG2, Norberto Vélez, Pete Perignon, Christian Alicea y Luis Vázquez han mantenido la producción activa, la innovación en los arreglos y la vigencia del género, asegurando que la salsa permanezca como un elemento vivo y central de la identidad musical de la isla en el nuevo milenio.
En todo el territorio colombiano, por lo general, cobra relevancia la salsa; aunque marcadamente en ciudades como Cali, Barranquilla, Bogotá, Cartagena, Eje Cafetero y Medellín. En Cali se celebra el Festival Mundial de la Salsa; en Bogotá, el festival Salsa al Parque; y en Barranquilla, el Festival de Orquestas del carnaval de Barranquilla. En Cali existen diversas academias de baile de salsa que compiten en certámenes internacionales.
Otras agrupaciones y solistas destacados:
La cuna del son cubano y el son montuno, influencias musicales de la salsa.
Desde la llegada de los latinoamericanos a España, comenzó la influencia de la música del Caribe en ese país. Durante la dictadura franquista, la música cubana fue prohibida (excepto en las islas Canarias) pues varias canciones fueron críticas contra la dictadura. En las islas Canarias, la salsa tuvo cierta importancia desde los años 1970 y 1980, con intérpretes como Caco Senante y otras bandas de música tradicional cubana y salsa contemporánea. Se celebra el SalsaOpen, Campeonato de Salsa de Canarias y el Gran Canaria Salsa Congress.
País productor de salsa en las ciudades con mayor cantidad de latinoamericanos, como por ejemplo: Los Ángeles, Miami o Nueva York, la gran mayoría de orígenes boricuas.
En Fukuoka se realiza el Festival Isla de Salsa.
Posee gran afición en Ciudad de México, Estado de México y Veracruz, y en menor medida en Puebla, Morelos, Oaxaca, Tabasco, Campeche, Yucatán y Quintana Roo.
País donde la salsa mantuvo una presencia arrolladora desde los años 1970.
La salsa es el género más escuchado en Perú, según un estudio del Instituto de Estudios Peruanos (IEP) del año 2020, obteniendo el 21% de preferencias.Callao es conocida por ser la cuna de la salsa peruana, donde se celebra el Festival Internacional Chim Pum Callao desde el año 1997.También tiene acogida en Lima, donde acogió el Festival Mundial en 2004,y que tiene festivales exclusivos como Una Noche de Salsa, en menor medida en las demás regiones del país. Tuvo algunos exponentes en los años 1960, 1970, 1980 (década donde se formó la salsoteca más conocida La Máquina del Sabor)y 1990, y actualmente están entrando en escena artistas salseros cuyos temas tienen alta repercusión internacional, cuyo estilo es denominado salsa urbana. Es apodada salsa perucha o salsa peruvian.
Conocido como la Universidad de la Salsa, es el país que más cantantes salseros ha producido.
Independientemente de que en todo el territorio dominicano se escucha salsa, especialmente en la capital, Santo Domingo, es de lugar señalar que en el origen e historia del concepto salsa, la presencia dominicana, en la figura de Johnny Pacheco ha sido determinante y que recoge la esencia de los ritmos nacidos en el Caribe antillano de habla hispana, principalmente de Cuba, Puerto Rico y República Dominicana con sus barrios capitalinos como Villa Consuelo, Villa Juana, Borojol, Villa Duarte Los Minas y Villa Mella, entre otros.
País eminentemente salsero, específicamente en Caracas, Maracaibo, Barquisimeto, Valencia, Los Teques, Puerto La Cruz y Maracay.
La salsa por sí misma ya es una consolidación y combinación de ritmos caribeños e influencias del jazz y otros. No obstante, la misma ha sido a través del tiempo combinado con otros géneros musicales, es así que se ha combinado con el rock, el rap, el ska, la bachata, bolero, en algunos casos mariachi y una de las más significativas es la cumbia colombiana. Las primeras grabaciones que combinan estos géneros fueron hechas en México por Mike Laure a finales de los años 1950 y por Carmen Rivero creando su orquesta ―o su «sonora»― en el año 1962 y a mediados de los años 1960, surge la Sonora Santanera (con músicos mexicanos), y más tarde a finales de los años 1970 y a principios de los 1980, los colombianos Joe Rodríguez y Joe Arroyo implementaron estas combinaciones, y a la par Fruko y sus Tesos con por ejemplo su tema Como cumbiambero que soy, la cual muestra una combinación entre ambos géneros mientras es ejecutada la parte de música salsa con el coro título del tema.
Cuba es la tierra madre de ritmos que, como el son, la guaracha y el son montuno, constituyeron una referencia obligada en el desarrollo posterior de lo que sería la salsa. No obstante, esos ritmos, perduraron y evolucionaron al interior de la isla, siempre marcada por el virtuosismo de sus músicos y la capacidad de sus compositores.
El son evolucionó al ritmo de songo por bandas como Los Van Van mientras otros grupos se mantuvieron tocando salsa dura o charanga, como Son 14,la Orquesta Reve, la Orquesta Aragón, Adalberto Álvarez, la Original de Manzanillo o las Maravillas de Florida, entre otros.
Para 1988, NG La Banda desarrolló un nuevo estilo de salsa. A nivel internacional, su proyección comenzó en Japón en 1993 y más tarde alcanzó otras partes del globo. A esta forma nueva de «salsa cubana» se le llamó timba. Este estilo de música se fundamenta en piezas musicales caracterizadas por una gran complejidad rítmica y de sonidos, solos y «descargas». Bandas como Juan Formell y los Van Van, Chucho Valdés e Irakere, han proyectado con fuerza el sonido «timbero».
También, músicos y cantantes de la diáspora cubana se han destacado en la salsa romántica, estilo popular en Nueva York desde principios de los 1980. En este tenor, podemos mencionar cantantes de como Dan Den, Rey Ruiz e Isaac Delgado.
Se baila con movimientos cadenciosos de cadera y hombros. Tanto el hombre como la mujer giran uno alrededor del otro en ambos sentidos y el movimiento de brazos y solos se ejecutan con un ritmo casi inigualable. Es rica en movimientos coreográficos, pero en general los cubanos ponen el acento fundamentalmente en el juego erótico que se establece entre la pareja de bailadores, quedando el alarde y la exhibición para la parte de la pieza conocida como montuno, cuando el cantante, el coro y la orquesta inician una especie de contrapunto.
Este juego permanente ha inducido a muchos a contraponer la forma cubana de bailar salsa a la llamada salsa en línea, de origen más bien estadounidense, donde la exhibición es el fin mismo del baile, desde el principio hasta el final de la pieza. La improvisación de pasos sin renunciar a conservar el ritmo todo el tiempo es otro rasgo distintivo del estilo cubano.
En Puerto Rico se prefiere hacer más lentos los movimientos de pies y caderas. Sin embargo, los puertorriqueños realizan muchas piruetas en los concursos de salsa.[cita requerida]
En los años 1980 se desarrolló en Cali, Colombia, un género acrobático de baile caracterizado por el rápido movimiento de los pies y las caderas, que lleva un conteo de 8 tiempos. En este estilo los giros o vueltas son de gran importancia. La reproducción de los discos pasó de una velocidad mayor a la habitual (por ejemplo, un disco de 33,3 rpm se reproducía a 45 rpm). En cambio en otras ciudades colombianas como Barranquilla y Cartagena se conservó el estilo original de baile con movimientos de hombros, caderas y pies.
Pero los latinos en los Estados Unidos no solo conectaron sus ritmos, sino que desarrollaron un nuevo género de baile: el New York Style, determinado por la escuela cubana y puertorriqueña y ampliada por un montón de elementos de academia de baile. Desde Nueva York este estilo de baile ha encontrado también en Europa mucha divulgación junto al también estilo de baile cubano conocido como rueda de casino.
También en los años 1980 se desarrolló en la costa occidental de Estados Unidos el L. A. Style (estilo de Los Ángeles), similar al New York Style, aunque se baila en un tiempo diferente (en el 1) más de la mitad del baile se realiza con los pies en el piso, pero todavía con más elementos de show. Más o menos hacia el fin del milenio se puede observar que los mexicanos que vuelven de California hacen creciente la popularidad del L. A. Style también en México.
Rueda de casino: baile cubano de grupo en círculo en el cual uno actúa como voz y va dando órdenes con vueltas y cambios de pareja que hacen este subgénero divertido y participativo, como ejemplos de vueltas están el clásico «70», hasta figuras complejas como «llévala a Matanzas».
La descarga es un género musical jameado del jazz afrocubano, y antecedente directo de la salsa, que consiste en variaciones sobre temas de la música cubana, principalmente son montuno, pero también guajira, bolero, guaracha y rumba. El género está fuertemente influenciado se desarrolló en la República neocolonial durante la década de 1950. Figuras importantes en el surgimiento del género fueron Cachao López, Julio Gutiérrez, Bebo Valdés, Peruchín o Niño Rivera en La Habana, y Tito Puente, Machito o Mario Bauzá en Nueva York. Originalmente, la descarga fue promovida por compañía discográfica como Panart, Maype y Gema como Cuban jam sessions. A partir de la década de 1960, el formato de la descarga fue generalmente adaptado por grandes conjuntos de salsa, sobre todo Fania All-Stars.
El guajeo de piano en la composición de Mario Bauzá "Tangá". Esta melodía se considera la primera pieza de jazz afrocubano. De hecho, la grabación de esta canción en 1949 por Machito y sus Afro-Cubans fue un factor importante en el desarrollo del formato de la descarga. En efecto, piezas como "Tangá" se interpretaban comúnmente en jam sessions. Durante la década de 1940, el término descarga se usaba comúnmente en la escena musical cubana para referirse a improvisaciones de boleros muy jazzeras. Esto formaba parte del llamado filin, liderado por artistas como José Antonio Méndez, César Portillo de la Luz o Luis Yánez. Este estilo fue heredado por músicos como Bebo Valdés o Frank Emilio Flynn, quienes exploraron la combinación de jazz latino y formas cubanas hasta la década de 1950. En particular, la sesión de Bebo de 1952 con el productor Norman Granz en La Habana, acreditada a Andre's All Stars, se cita a menudo como un hito en el desarrollo del jazz afrocubano y, por extensión, de la descarga. En ese momento, sin embargo, el término descarga comenzó a usarse de manera diferente para describir jam sessions basadas en el son montuno y otros ritmos tropicales. La incipiente escena del mambo y el jazz afrocubano que se encontraba en Estados Unidos durante la década de 1940 también fue un catalizador del desarrollo de la descarga, con artistas como Machito, Dizzy Gillespie, Charlie Parker o Tito Puente interpretando jams extendidos con motivos tradicionales cubanos.
Llegamos a los estudios de Panart sobre las dos o las tres de la madrugada, después de terminar nuestros respectivos conciertos en varias discotecas. El dueño gallego de Panart Records trajo unas cuarenta botellas de coñac y cincuenta de ron. Así se completó el primer volumen de descarga de Julio Gutiérrez. Fue una auténtica descarga: no había partituras.Walfredo de los Reyes

La primera serie de sesiones de jam de descarga de éxito comercial se grabaron principalmente entre 1956 y 1958 en los estudios Panart de La Habana. Las sesiones de descarga de Panart se publicaron en tres volúmenes bajo el título Cuban Jam Session ; venderían más de un millón de copias. Los volúmenes I (1956, portada amarilla) y II (1957, portada azul) se grabaron bajo la dirección de Julio Gutiérrez con Peruchín al piano. Las sesiones fueron grabadas por el ingeniero Fernando Blanco en La Habana y luego enviadas para su edición a Nueva York. Según las notas originales del Volumen I, las puertas del estudio se abrieron a las 10:30 p. m. y las grabaciones se realizaron durante toda la noche. Las jams del Volumen I giran en torno a temas de canción melódica, mambo, chachachá y conga; la pista más larga, "Opus for Dancing", dura 10 minutos. El volumen II arranca con "Descarga caliente", una jam de montuno de 17 minutos, mientras que el lado B presenta una rumba, un chachachá y una presentación ritual de Santería. El volumen III (1958, portada roja) fue dirigido por el tresero Niño Rivera y comprende tres temas de montuno combinados con swing jazz, guajira y chachachá , además de un guaguancó acomparsado. Los únicos músicos que participaron en las tres sesiones fueron Alejandro "El Negro" Vivar (trompeta), Emilio Peñalver (saxofón tenor) y Salvador "Bol" Vivar (contrabajo). Otra sesión titulada Cuban Jam Session tuvo lugar en Fajardo bajo la dirección del flautista José Fajardo en 1957, pero solo se pudieron grabar cuatro temas. El álbum se terminó en Miami en 1964. Fue el primer álbum de descarga en formato charanga y presenta mambos, chachachás, guajiras y montunos inspirados en el jazz latino y jazz afrocubano.
En 1957, Cachao grabó en los estudios Panart sus Cuban Jam Sessions in Miniature, descargas cortas que contrastaban con las jams extendidas de los LPs Cuban Jam Session anteriores. El álbum, acreditado a "Cachao y su ritmo caliente" , ha sido descrito como una "grabación histórica" con una "sección rítmica clásica" y "la verdadera biblia del músico de salsa en disco". Ese mismo año, Chico O'Farrill dirigió dos descargas, a saber, "Descarga Número 1" y "Descarga Número 2" con su grupo estelar, All Stars Cubano, con Cachao al bajo eléctrico. Las grabaciones de O'Farrill fueron lanzadas por Gema como sencillo y posteriormente incluidas en el álbum split Los mejores músicos de Cuba (1959). Cachao continuó grabando sesiones de descarga como líder entre 1958 y 1960: Jam Session with Feeling (Maype), Descarga (Maype), Música cubana en Jam Session (Bonita) y Descargas con el ritmo de Cachao (Modiner). Paralelamente, Cachao grabó sesiones de danzón tradicional para el sello Producciones Duarte de Ernesto Duarte Brito, dando como resultado dos álbumes que fueron distribuidos por Kubaney: Con el ritmo de Cachao (reeditado como Camina Juan Pescao ) y El gran Cachao (reeditado como Cachao y su Típica Vol. 2 ), con ex integrantes de Arcaño y sus Maravillas. Sin embargo, más adelante en su carrera grabaría muchos de estos danzones ("Avance Juvenil", "Ahora sí", etc.) en un formato extendido tipo descarga.
Simultáneamente con las grabaciones de Panart en La Habana, Tito Puente grabó un álbum completo de descargas en 1956, Puente in Percussion . Es un conjunto de descargas con gran protagonismo de la percusión, con Mongo Santamaría , Willie Bobo y Carlos "Patato" Valdés . Al igual que Cuban Jam Session Vol. I , el álbum presenta variaciones sobre temas de mambo, aunque el foco de las grabaciones de Tito es la sección de percusión, sin un pianista que toque los guajeos. El álbum contó con la participación del bajista invitado Bobby "Big Daddy" Rodríguez para tocar tumbaos en un par de temas. En 1957, Puente grabó su aclamado Top Percussion , la continuación de Puente in Percussion . Cuenta con Mongo Santamaría, Willie Bobo, Francisco Aguabella y Julito Collazo. El tema que cierra el álbum es una descarga jazzera de 7 minutos con el invitado Doc Severinsen a la trompeta principal.
En 1958, Walfredo de los Reyes, el timbalero de Cuban Jam Session Vols I y II , grabó Sabor cubano con el pianista Yoyo Casteleiro, una sección de trompetas y los cantantes Kiko Rodríguez y Martha Rams. El disco incluía Descarga de Chico O'Farrill, Mambo Inn de Mario Bauzá y una guaracha titulada Cuban Jam Session acreditada a Rafael Hernández.
En 1960, Walfredo de los Reyes grabó su segundo LP de descarga como líder, Cuban Jazz. A diferencia de su álbum anterior, este presentaba una sección de percusión latina fuerte a cargo de Los Papines. Además, Cachao tocaba el bajo. Ese mismo año, el trompetista Rolando Aguiló lanzó dos álbumes titulados Cuban Jam Session en Maype. Aunque su estilo ha sido descrito como inclinado hacia el "mambo suave" y el chachachá, sus sesiones han sido elogiadas debido a la interpretación de Juanito Márquez en la guitarra eléctrica, citado por algunos críticos como un "guitarrista misterioso" debido a la ausencia de créditos en el LP. Casi al mismo tiempo, otro LP con el título de Cuban Jam Session fue grabado por un conjunto dirigido por el trompetista Carlos Arado, quien al igual que Aguiló había sido miembro de Los Hermanos Castro, para el sello Sirena. Cachao dejó Cuba en 1962, permaneciendo en Madrid durante un año antes de mudarse a Nueva York, donde se unió a la orquesta de cámara de Tito Rodríguez. La influencia de Cachao es notable en jams como Descarga Cachao o Descarga Malanga. Casi al mismo tiempo, Cachao grabó una serie de temas tipo descarga con la orquesta de Joe Cain, que presentaba una mezcla de músicos estadounidenses y cubanos. El álbum resultante, Latin Explosion, fue reeditado en CD junto con Cuban Jam Sessions in Miniature bajo el título From Havana to New York.
A principios de la década de 1960, el género de la descarga fue revitalizado en Nueva York por los Alegre All-Stars, un conjunto que presentaba a los artistas más exitosos del catálogo de Alegre Records. Los álbumes fueron producidos por Al Santiago, quien eligió a Charlie Palmieri como director musical, y tendrían una gran influencia en el desarrollo de la salsa, lanzando las carreras de artistas como Johnny Pacheco, Cheo Feliciano y Barry Rogers. Palmieri ya había grabado una canción de descarga, Pacheco's Descarga, para el álbum debut de su charanga La Duboney, que presentaba a Pacheco en la flauta. Pacheco luego dirigió su propia sesión de descarga para su álbum de 1965 Pacheco, His Flute and Latin Jam. También en 1965, Alegre lanzó Puerto Rican All-Stars featuring Kako, una jam-session grabada en febrero de 1963 y dirigida por el prolífico timbalero Francisco Ángel Bastar "Kako" que contó con Rafael Ithier y Roberto Roena entre otros. Pronto, el mayor competidor de Alegre, Tico, lanzó su propia "banda de la casa", los Tico All-Stars, tocando el mismo estilo de descargas "nuyorriqueñas". Mientras tanto, el proyecto Alegre All-Stars fue continuado por Al Santiago bajo diferentes nombres, a saber, Cesta All-Stars y Salsa All-Stars. En 1968, Jerry Masucci y Johnny Pacheco, los dueños del sello de salsa líder de Nueva York, Fania Records, decidieron comenzar otro proyecto en la línea de los Alegre All-Stars pero con un enfoque diferente: la música ahora giraría en torno a la salsa de gran conjunto tocada en vivo en lugar del estilo de descarga de estudio Panart de la década de 1950. La banda, los Fania All-Stars, debutó en 1968 en el Red Garter de Greenwich Village con una formación que incluía a Ray Barretto, Joe Bataan, Willie Colón, Bobby Valentín y Larry Harlow, entre otros, además de los invitados Eddie Palmieri, Tito Puente y Richie Ray. El concierto fue grabado y dividido en dos LP, Live at the Red Garter Volumes I y II, que tuvieron un éxito moderado.
En 1970, Eddie Palmieri lanzó Superimposition, un LP con descargas como Chocolate Ice Cream y 17.1, en la que participó Alfredo "Chocolate" Armenteros a la trompeta. Posteriormente, Armenteros se unió al Grupo Folklórico y Experimental Nuevayorquino, un conjunto fundado por el musicólogo y productor René López. El grupo interpretaba descargas extendidas con un sonido de salsa moderna.
El 26 de agosto de 1971, los Fania All-Stars se reunieron con una nueva formación para presentarse en el Cheetah. El concierto fue grabado y filmado, dando como resultado un documental, Our Latin Thing, y tres álbumes, Live at the Cheetah, Volúmenes I y II y la banda sonora de Our Latin Thing. Las presentaciones son todas de estilo salsa dura y en formato descarga, lo cual se reconoce en la pieza de 9 minutos Descarga Fania, escrita por Ray Barretto y arreglada por Barretto y el pianista Louie Cruz. El concierto suele citarse como uno de los momentos más cruciales en la historia de la salsa, destacando la importancia del formato descarga en el éxito del género durante la década de 1970.
En 1977, Cachao fue llevado a un estudio por el musicólogo René López para grabar dos nuevos álbumes para el sello Salsoul: Cachao y su Descarga 77 y Dos. La mitad de las pistas grabadas eran danzones compuestos por Cachao durante sus inicios, mientras que la otra mitad consistía en descargas, como en las etapas posteriores de la carrera de Cachao. Las sesiones de grabación contaron con músicos prestigiosos, incluyendo artistas de descarga de "primera generación" como Alejandro "El Negro" Vivar, Alfredo "Chocolate" Armenteros, Carlos "Patato" Valdés y Julito Collazo, así como miembros de la "segunda generación" de músicos de descarga y salsa como Barry Rogers, Nelson González Rojas y Andy González.
El 18 de septiembre de 1977, en el Festival de Jazz de Monterey, Tito Puente, en colaboración con el vibrafonista Cal Tjader, introdujo la descarga por primera vez al público general del hard bop con su interpretación de cierre de 10 minutos del clásico son Pare cochero (escrito por Marcelino Guerra).
A partir de 1979, el conjunto cubano Estrellas de Areito, dirigido por Juan Pablo Torres, lanzó cinco álbumes compuestos exclusivamente de descargas. Una recopilación de estas grabaciones, titulada Los héroes, fue reeditada posteriormente por World Circuit en 1999 con gran éxito de crítica.
Buena Vista Social Club actuando en Lorient en 2012. La imagen muestra al trombonista Jesús "Aguaje" Ramos, quien reemplazó a Juan de Marcos González como director del conjunto. Suele incluir en el repertorio del grupo descargas clásicas como el Trombón majadero de Generoso Jiménez. En 1981, Walfredo de los Reyes, Cachao y Paquito Hechavarría se unieron para grabar Walpataca, un álbum de descarga lanzado por Tania Records. El álbum figuró en el puesto número 60 de la lista Top 100 Independent Recordings de Latin Beat Magazine (junio/julio de 2004). El mismo grupo (con músicos adicionales) grabaría Walpataca II (1985) y Maestro de Maestros (1986) para Tania. Ambos álbumes comprenden una serie de jams jazzísticos con una variedad de temas, desde percusión afrocubana intensa hasta salsa y guaracha. Ambos álbumes incluyen los temas Bocachaby y Walpataca II. Maestro de Maestros contó con la participación del flautista José Fajardo y el percusionista Nelson "Flaco" Padrón.
Durante la década de 1990, el formato descarga ganó popularidad mundial debido al lanzamiento de varios álbumes de gran éxito. En 1993, el actor cubano Andy García estrenó un documental sobre la vida y obra de Cachao titulado Como su ritmo no hay dos. Al año siguiente, Cachao se convirtió en el primer miembro, junto con Celia Cruz, en el Salón de la Fama de la Música Latina de Billboard. Poco después, García llevó a Cachao a un estudio de grabación para grabar un álbum de descarga, en parte en honor a su padre (quien era amigo de la familia de Cachao) y a su ciudad natal, Bejucal, donde su padre era conocido como el alcalde. El álbum, titulado Master Sessions Vol. I, se convirtió en un éxito, entrando en la lista Billboard Latin 50 y ganando el Premio Grammy Latino al Mejor Álbum Latino Tropical en marzo de 1995. La continuación, Master Sessions Vol. 2, que contó con Paquito D'Rivera y Rolando Laserie, fue lanzado en 1995 y también fue nominado al Mejor Álbum Tropical Latino, pero perdió ante Abriendo Puertas de Gloria Estefan.
En 1995, Nick Gold (director de World Circuit Records) y Juan de Marcos González (director y tresista de Sierra Maestra) decidieron grabar una serie de sesiones de descarga con músicos cubanos consagrados junto con los virtuosos africanos Toumani Diabate (percusionista de kora) y Djelimady Tounkara (guitarrista). A principios de 1996, los músicos cubanos ya habían sido seleccionados y los músicos africanos estaban a punto de viajar a Cuba, pero debido a dificultades para obtener visas no pudieron hacerlo. Gold invitó entonces a Ry Cooder y a su hijo Joachim a participar en las sesiones; Ry tocaría la guitarra y Joachim la percusión africana. Las sesiones de grabación tuvieron lugar en marzo de 1996 en los estudios EGREM de La Habana y produjeron dos álbumes lanzados en 1997: A toda Cuba le gusta, acreditado a Afro-Cuban All Stars, y Buena Vista Social Club. Ambos álbumes, especialmente el último, incluyeron descargas extendidas con Juan de Marcos en el tres, Rubén González (quien había participado en Estrellas de Areíto) en el piano, Orlando "Cachaíto" López (sobrino de Cachao) en el bajo y Amadito Valdés en los timbales. Buena Vista Social Club se convirtió en una sensación internacional, ganando el Premio Grammy Latino de 1998 al Mejor Álbum Latino Tropical y dando origen a un documental de Wim Wenders que fue nominado al Óscar al Mejor Largometraje Documental en 1999. El álbum combinó directamente la trova y el filín cubanos clásicos con una intensa improvisación de descarga. La presencia del intérprete de laúd español Barbarito Torres, así como el udu y el dumbek de Joachim Cooder, introdujeron instrumentos poco comunes en el género.
Otro conjunto cubano estelar, Caravana Cubana, grabó y lanzó dos álbumes a principios de siglo: Late Night Sessions (2000) y Del alma (2002). Descritos como una "unión fortuita de jammers estelares", ambos álbumes incluyen descargas combinadas con diversos géneros que van desde el son hasta la rumba. Entre los artistas que participaron se encontraban Pío Leyva, Chucho Valdés, Orlando "Maraca" Valle, Bamboleo, Francisco Aguabella y Miguel "Angá" Díaz.
En la década de 2000, Cachao obtuvo tres Premios Grammy más en la categoría de Álbum Latino Tropical. Si bien el primero fue otorgado por un álbum de jazz afrocubano y jazz latino, El Arte del Sabor (2001), con Bebo Valdés y Carlos "Patato" Valdés, los otros dos consistieron en descargas, ¡Ahora sí! (2004) y su lanzamiento póstumo El Último Mambo (2011), grabado en septiembre de 2007. Además, su álbum de 2000 Cuba linda, también hecho de descargas, fue nominado al premio en 2001 pero perdió ante Alma Caribeña de Gloria Estefan.
En general, las descargas son piezas largas e improvisadas que se caracterizan por la inclusión de guajeos y tumbaos repetidos . Los solos suelen ser interpretados por los diferentes músicos, incluidos los cantantes (si los hay) con coros sencillos. Las descargas suelen tener una estructura armónica cíclica con relativamente pocos acordes.
Con la llegada de las primeras grabaciones de plena y bomba, las descargas comenzaron a incluir elementos de otras tradiciones latinoamericanas, especialmente de Puerto Rico, Colombia y Panamá. Un ejemplo es Tiburón de Rubén Blades, que combina la percusión típica de la rumba cubana con el género seis de Puerto Rico, con Yomo Toro al cuatro venezolano, así como la característica sección de trombones de la salsa que influenció.