Séléka ("Coalición" en idioma sango), fue una coalición formada en 2012 por partidos políticos y fuerzas rebeldes, opuestas al presidente de la República Centroafricana, François Bozizé. Está compuesta en parte por mercenarios chadianos, libios y sudaneses.· Séléka se caracteriza por ser una coalición étnica de carácter religioso musulmán, en un país cuya población es principalmente cristiana.
Ha recibido apoyo de Chad, país que considera el norte de la República Centroafricana como estratégica en razón de sus recursos petrolíferos. También dispone de apoyo en forma de vehículos, armas y municiones por parte de Sudán.
Oficialmente, fue disuelta en septiembre de 2013,··· pero los solados restantes pasaron a llamarse Ex-Séléka. Imponen controles sobre las regiones del norte y el este de la República Centroafricana y cometen actos de violencia sobre la población civil. En 2014 se enfrentaron a la operación Sangaris, una operación militar francesa que se desarrolló entre 2013 y 2016.·
Desde la aparición de la Séléka se han formado varias facciones, divididas entre alianzas y conflictos, como la Union Pour la Paix en Centrafrique (UPC), dirigida por Ali Darras, el Mouvement Patriotique pour le Centrafrique (MPC) dirigido por Al-Kathim y el Front populaire pour la renaissance de la Centrafrique (FPRC),· formación mayoritaria dirigida por Nourredine Adam.
El secretario general de la Séléka es Justin Kombo Moustapha (UFDR). En mayo de 2014, fue nombrado jefe del Estado Mayor el general Joseph Zoundeko, de la UFDR.
En 2013, constaba de unos 20.000 hombres·. En mayo de 2014, el ejército francés hablaba de varios miles, mientras que por otra parte la Séléka reivindica unos 10.000 combatientes.
El 11 de marzo de 2013, la ciudad de Bangassou es conquistada por una facción disidente de Séléka.
El 24 de marzo de 2013, los rebeldes de la Séléka, con su jefe Michel Djotodia, que se proclama presidente de la república, obligan al presidente François Bozizé a huir del país a Camerún.
En agosto, el rechazo de la población de Bohong a los abusos de la Séléka conducen a violentar represalias que entrañan decenas de muertos, violaciones y pillajes, especialmente contra la población cristiana.
En septiembre de 2013, la milicias son disueltas por Michel Djotodia, pero los abusos se incrementan en octubre de 2013, lo que lleva a la formación de las milicias de autodefensa Anti-balaka.
Desde su disolución, se han mantenido los enfrentamientos entre las milicias ex-séléka, considerados como asaltantes de caminos por el africanista Bernard Lugan, y los cristianos, especialmente contra los sacerdotes católicos.
El 26 de abril de 2014, ex-sélékas atacan el hospital de Nanga Boguila, causando 16 víctimas. Luego, en Bodjomo, matan a cuatro catequistas.
En septiembre de 2014, tres generales séléka, al-Khatim, Ahmat Abdallah Faya y Ali Darass, abandonan el movimiento, así como su portavoz Ahmat Nadjad Ibrahim.
En 2018, la guerra entre cristianos y musulmanes continúa. A la capital, Bangui, llegan a diario decenas de heridos de bala de todo el país. El conflicto se ha enquistado y se han roto las alianzas. Las milicias musulmanas se han dividido entre los partidarios de Al Katim y Alí Darassa, y luchan unas contra otras. Los grupos armados cristianos aprovechan el enfrentamiento. Aparecen los señores de la guerra en un contexto de oro, uranio, diamantes y densos bosques de maderas nobles en el sur.
En octubre de 2021, se abren las audiencias de confirmación de cargos contra el ex miliciano Séléka Mahamat Saïd ante la Corte Penal Internacional (CPI). Este exmiliciano es sospechoso de crímenes de lesa humanidad y crímenes de guerra cometidos en 2013 y 2014. Es la primera vez que un exmiembro de la Séléka se enfrenta a los jueces de la Corte.