| Siwa | ||||||||
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| Localidad | ||||||||
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Localización de Siwa en Egipto | ||||||||
| Coordenadas | 29°12′19″N 25°31′10″E / 29.205277777778, 25.519444444444 | |||||||
| Entidad | Localidad | |||||||
| • País |
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| Superficie | ||||||||
| • Total | 80 000 000 m² | |||||||
| Altitud | ||||||||
| • Media | -19 m s. n. m. | |||||||
| Población (2021) | ||||||||
| • Total | 25 031 hab. | |||||||
| • Densidad | 312,89 hab./km² | |||||||
| Huso horario | UTC+02:00 | |||||||
| • en verano | UTC+03:00 | |||||||
| Sitio web oficial | ||||||||
Siwa (topónimo bereber, transcrito en caracteres árabes como سيوة; en lengua Tamazight: isiwan) es un oasis del desierto libio, que pertenece a Egipto y se encuentra a unos 300 kilómetros de la costa del mar Mediterráneo, en el territorio de la gobernación de Matruh, casi en la frontera con Libia. Una carretera la conecta con la capital, Marsa Matruh, al norte, y con el oasis de Bahariya, al este.
Situada en una profunda depresión (18 m bajo el nivel del mar), Siwa es muy rica en agua y produce grandes cantidades de dátiles de excelente calidad. Su fama se debe principalmente a su antiguo papel como sede del Oráculo de Amón, cuyas ruinas son una popular atracción turística que le ha dado al oasis su antiguo nombre de «Oasis de Amón-Ra», una de las principales deidades egipcias.

Aunque se sabe que en el Oasis de Siwa hubo asentamientos en el X milenio a. C., las primeras evidencias de contactos con el Antiguo Egipto ocurren durante la Dinastía XXVI de Egipto, cuando se dató una necrópolis. El antiguo nombre egipcio de Siwa era Sekht-am, "tierra de palmeras".
Los pobladores griegos de Cirene establecieron contacto con el oasis al mismo tiempo que los egipcios (siglo VII a. C.), y el templo del oráculo de Amón (Zeus Amón) ya era famoso en la época de Heródoto.
Una leyenda, transmitida por el historiador griego Heródoto, narra que el rey Cambises II de Persia (524 a. C.) envió un ejército de 50.000 soldados para conquistar el oasis, pero desapareció en las arenas del desierto.
Alejandro Magno visitó el oasis en el 332 a. C., durante su campaña de conquista del Persia iniciada en el 331 a. C.. El oráculo le confirmó que era un ser divino y el legítimo faraón de Egipto.
En tiempo de los romanos el oasis fue destino de aquellos que eran condenados al destierro. Bajo su gobierno, las profecías del oráculo cayeron en desprestigio. La evidencia sobre la existencia del cristianismo en Siwa es dudosa y aunque en 708 los habitantes del oasis resistieron el asedio de un ejército islámico, probablemente no se convirtieron hasta el siglo XII. Un documento del año 1203 menciona a siete familias viviendo en el oasis, con sólo cuarenta personas, pero luego la población creció hasta los 600 habitantes.
La primera visita de un europeo, desde tiempos de los romanos, fue la de William George Browne, quien visitó el lugar en 1792 para contemplar el antiguo templo del oráculo. El oasis fue anexionado oficialmente a Egipto por Mehmet Alí en 1819, pero su dominio fue relativo, pues hubo numerosas revueltas.
Siwa fue el lugar de algunas batallas durante la Primera y la Segunda Guerra Mundial. El Long Range Desert Group del Ejército Británico tuvo una base en este oasis, pero las unidades de Rommel del Afrika Korps tomaron posesión de este lugar en tres ocasiones.


Los habitantes de Siwa son conocidos por sus artesanías como platería ornamental, coloridos vestidos de bodas, cerámicas y canastas hechas con sus emblemáticas palmeras.
El Manuscrito de Siwa, custodiado por una de las principales familias del lugar, recoge sus costumbres, algunas tan singulares como las de matrimonios entre hombres, comentadas por el viajero alemán Steindorff. Los antiguos terratenientes de Siwa se esposaban con sus jornaleros, llamados zagala, y no recuperaban su libertad hasta cumplir los cuarenta años; entonces podían casarse con mujeres. El rey Fuad, que visitó el lugar en 1928, prohibió los matrimonios homosexuales, aunque posiblemente durante algunas décadas continuaron celebrándose. Algunos exegetas musulmanes citan este caso como ejemplo de una larga tradición de tolerancia hacia la homosexualidad en las culturas islámicas, a pesar de la represión existente en la actualidad, por influencia de los movimientos integristas e islamistas de nuevo cuño:
A quien nos haya seguido hasta ahora, no le sorprenderá descubrir la existencia de matrimonios entre homosexuales en el mundo islámico, hasta bien entrado el siglo XX. [...] En concreto, la celebración de matrimonios entre homosexuales musulmanes está documentada en el oasis de Siwa, situado en el desierto de Libia, en la actualidad en territorio egipcio. Es improbable que se trate de un caso aislado.


Una misión arqueológica del Consejo Supremo de Antigüedades de Egipto descubrió en agosto de 2007 huellas humanas fosilizadas que se datan en más de un millón de años de antigüedad. Zahi Hawass informó que para determinar la fecha se analizaron muestras de plantas fosilizadas del mismo estrato.