
Un subcontinente es un área extensa de territorio que se encuentra dentro del continente al que pertenece. No hay acuerdo unánime sobre qué constituye un subcontinente, salvo que el subcontinente debe de estar bien diferenciado del resto del continente. En base a esta consideración, generalmente se consideran subcontinentes las grandes penínsulas separadas de la masa continental principal por accidentes geográficos o por encontrarse en placas tectónicas diferentes al resto del continente, como sería el caso del subcontinente indio. También se suelen considerar razones de tipo cultural en combinación con las anteriores, como sería el caso del continente americano con los subcontinentes América del Norte y América del Sur, cada una sobre diferentes placas tectónicas y, simultáneamente, muy diferentes en lo cultural.
En la tectónica de placas, una placa continental pequeña conectada con una placa continental más grande puede ser considerada subcontinente, como es el caso del subcontinente indio en la Placa Índica y del subcontinente árabe en la Placa arábiga. Arabia no es comúnmente considerada subcontinente en geografía debido a la carencia de frontera geográfica con Asia. Europa, por su parte, es en realidad sólo una gran península, ya que forma parte de la Placa Euroasiática.
En geografía, Europa se describe a veces como subcontinente de Eurasia. Asimismo, el continente más pequeño, Australia, y la isla más grande, Groenlandia, se consideran a veces subcontinentes.
En el ámbito hispanohablante, Norteamérica, Sudamérica y Centroamérica se consideran subcontinentes de América, al estar conectados por un istmo. África y Eurasia se considera a veces que forman subcontinentes del continente Eurafrasia por la misma razón. Sin embargo, Eurasia, Eurafrasia, y en el ámbito anglófono también América (llamada entonces las Américas para enfatizar su división en dos continentes), se consideran generalmente supercontinentes integrados por continentes.

