
Una tacha es un clavo pequeño y corto, de cabeza convexa y más ancha que la de un clavo común. Se le conoce también en su forma diminutiva como tachuela.
La tacha es un elemento de fijación de aleación de cobre y zinc y sus dimensiones aproximadas son 1 cm x 2 cm (de ancho x largo).
Es más robusta que la chincheta, la cual es comúnmente usada para papelería.
La cabeza es convexa y también suele tener patrones decorativos con motivos concéntricos.
Las tachas se utilizan mayormente para tapicería decorativa de muebles, en diseño de interiores y con otros fines decorativos.
En su forma galvanizada, se utiliza para fijar materiales ligeros en trabajos de aislación para la construcción, como la membrana hidrófuga de polipropileno.
En su versión de mayor longitud, se le conoce como tacha de plato o también como clavo calotin o clavo de solideo al español, que es usado también para construcciones livianas, así como también en el sistema de metalcon.


No debe confundirse con el nombre coloquial adoptado por El Colegio de México en su Diccionario del Español de México de tacha para la droga MDMA.