Tensegridad

Needle Tower de Kenneth Snelson

La tensegridad es un principio estructural basado en el empleo de componentes aislados comprimidos que se encuentran dentro de una red tensada continua, de tal modo que los miembros comprimidos (generalmente barras) no se tocan entre sí y están unidos únicamente por medio de componentes traccionados (habitualmente cables) que son los que delimitan espacialmente dicho sistema.

El término tensegridad, proveniente del inglés tensegrity, es un término arquitectónico acuñado por Buckminster Fuller como contracción de tensional integrity (integridad tensional).

Las estructuras de tensegridad fueron exploradas por el artista Kenneth Snelson, produciendo esculturas como Needle Tower, de 18 metros de altura y construida en 1968. El término «tensegrity» fue acuñado por Buckminster Fuller, conocido por uno de sus más famosos diseños arquitectónicos denominado domo geodésico, como la Biosphère construida por Fuller para la Expo 67 en Montreal.

Origen

Proto-Tensegrity Prism de Karl Ioganson, 1921

Tres hombres han sido considerados los inventores de la Tensegridad: Richard Buckminster Fuller, David Georges Emmerich y Kenneth D. Snelson. Aunque todos ellos han clamado para sí el privilegio de ser el primer descubridor, el segundo de ellos, Emmerich (Debrecen, Hungría, 1925-1996) evidenció que el primer prototipo de sistema tensegrítico, denominado “Gleichgewicht konstruktion”, fue creado por Karl Ioganson en pleno constructivismo ruso allá por 1920.

De hecho, en algún artículo científico se corrobora este hecho y se muestran imágenes de las primeras estructuras tensegríticas en forma de Simplex (estructura de 3 barras y 9 cables) desarrolladas por Ioganson.

Como precaución, los nombres de los tres mencionados autores se citan por orden cronológico según la fecha de sus patentes: Fuller-13 Nov 1962; Emmerich-28 Sep 1964; Snelson-16 Feb 1965.

Concepto

Tensegrity Prism, Simplex

Una estructura constituye un sistema de tensegridad si se encuentra en un estado de autoequilibrio estable, formado por elementos que soportan compresión y elementos que soportan tracción. En las estructuras de tensegridad, los elementos sometidos a compresión suelen ser barras, mientras que los elementos sometidos a tracción están formados por cables. El equilibrio entre esfuerzos de ambos tipos de elementos dotan de forma y rigidez a la estructura. Esta clase de construcciones combina amplias posibilidades de diseño junto a gran resistencia, así como ligereza y economía de materiales.

Geometría y estabilidad

La relación entre geometría y estabilidad en un sistema de tensegridad puede explicarse fácilmente utilizando un símil: la analogía del balón.

De gran importancia es la estabilidad de la estructura, una vez montada. La condición de estabilidad implica que la estructura vuelve a su forma original tras la liberación de una pequeña deformación forzada

De la arquitectura a la célula

A mediados de los años 70, Donald Ingber se plantea una hipótesis en la que relaciona las estructuras de tensegridad con el comportamiento mecánico de las células. Para comprobarlo, modela una estructura compuesta por seis barras unidas con hilos elásticos. Al colocarla sobre una superficie rígida tiende a adoptar una forma aplanada, mientras que sobre una superficie flexible se alzaba mostrando una conformación más redondeada. Este comportamiento se ajustaba al observado en células cuando se depositaban sobre el mismo tipo de superficies. Ingber concluyó que, desde un punto de vista mecánico, la célula podía considerarse un sistema de tensegridad. Los descubrimientos en biología confirmaron esta hipótesis cuando, a principios de la década de los 80, Keith R. Porter lograba desvelar una red tridimensional de filamentos en el interior de las células: el citoesqueleto, que tendrían el mismo papel que las barras y los cables en las estructuras de tensegridad: equilibrar los esfuerzos que darían forma y rigidez a la célula.

Ventajas e inconvenientes de las estructuras tensegríticas

Modelo de estudio de estructura tensegrítica

Las ventajas de las estructuras tensegríticas son:

Los inconvenientes de las estructuras tensegríticas son:

Estructura tensegrítica básica (Simplex)

La estructura tensegrítica más elemental es la conocida con el nombre de estructura Simplex. Consta de 6 nudos, los cuales están unidos mediante 3 elementos a compresión (barras) y 9 elementos a tracción (cables). Veamos los pasos necesarios para su construcción:

  1. - Construimos un prisma regular de base dodecagonal que nos servirá de guía para construir la estructura Simplex.
  2. - Dibujamos en la base inferior un triángulo equilátero uniendo los puntos 1, 5 y 9.
  3. - Dibujamos en la base superior un triángulo equilátero uniendo los puntos 2', 6' y 10'.
  4. - Dibujamos los elementos a compresión uniendo los puntos de las bases inferior y superior respectivamente: 1-6', 5-10' y 9-2'.
  5. - Dibujamos los elementos a tracción oblicuos uniendo los puntos de las bases inferior y superior respectivamente: 1-2', 5-6' y 9-10'.
  6. - Finalmente eliminamos el prisma regular dodecagonal y tendremos nuestra estructura tensegrítica Simplex.

Se puede formar una estructura más compleja formada por estructuras elementales Símplex, como se puede ver en la figura, a base de compartir uno de los vértices y uno de los elementos a tracción oblicuo. Este tipo de unión se le conoce con el nombre de unión Tipo Ia.

Notas

  1. ↑ Gómez-Jáuregui, V. (2008) “Estructuras Tensegríticas: Ingeniería y Arquitectura Novedosas”, Ingeniería Civil. Madrid: Servicio Publicaciones CEDEX, n.º 152, diciembre 2008, pp. 87-94. ISSN 0213-8468.
  2. ↑ Gómez-Jáuregui, V. (2007) “Tensegridad. Estructuras tensegríticas en ciencia y arte Archivado el 27 de noviembre de 2010 en Wayback Machine.. Santander: Servicio de Publicaciones de la Universidad de Cantabria. 197 pp. ISBN 978-84-8102-437-1
  3. ↑ Gómez-Jáuregui, V. et al. (2023) “Tensegrity Applications to Architecture, Engineering and Robotics: A Review Archivado el 12 de enero de 2024 en Wayback Machine.. Appl. Sci. 2023, 13(15), 8669; https://doi.org/10.3390/app13158669
  4. ↑ Fernández-Ruiz, Manuel Alejandro; Hernández-Montes, Enrique; Carbonell-Márquez, Juan Francisco; Gil-Martín, Luisa María (15 de junio de 2019). «Octahedron family: The double-expanded octahedron tensegrity». International Journal of Solids and Structures 165: 1-13. ISSN 0020-7683. doi:10.1016/j.ijsolstr.2019.01.017. Consultado el 18 de enero de 2024.
  5. ↑ Connelly, R. (2002). Thorpe, M. F., ed. Tensegrity Structures: Why are They Stable? (en inglés). Kluwer Academic Publishers. pp. 47-54. ISBN 978-0-306-46115-6. doi:10.1007/0-306-47089-6_3. Consultado el 18 de enero de 2024.

Referencias

Enlaces externos