| Thai pop | ||
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| Orígenes musicales | Wong shadow, pop, rock, R&B contemporáneo, hip-hop, dance pop | |
| Orígenes culturales | Década de 1960, Tailandia | |
El thai pop (abreviado como T-pop), conocido también en español como pop tailandés, es un género de la música de Tailandia equivalente, en líneas generales, a la música pop. Surgió entre las décadas de 1960 y 1980, periodo durante el cual se le conocía como música string, antes de alcanzar popularidad masiva en la década de 1990, desde entonces dominante en la industria musical tailandesa. El término es extremadamente amplio y abarca el rock tailandés, el dance, el hip hop y la música popular de influencia occidental en general, aunque normalmente excluye el phleng phuea chiwit (canciones para la vida), de influencia folk y rock.
Los orígenes del string se encuentran en el R&B estadounidense, en artistas de surf rock como The Ventures y Dick Dale, en el exotica, el rockabilly y la música country y western, llevados a Tailandia por soldados estadounidenses y australianos destinados en Vietnam a finales de la década de 1950 y principios de la de 1960. También se inspiró notablemente en géneros de la Invasión británica, incluyendo el rock and roll, el garage rock y las bandas sonoras de películas de Hollywood. Desde la década de 1990, se ha mezclado con otros géneros, como el disco, el funk y el dance.
Los cimientos del pop tailandés estuvieron fuertemente influenciados por el rock and roll británico y estadounidense. Estos primeros grupos ganaron popularidad entre la juventud tailandesa al tocar para las tropas estadounidenses durante la guerra de Vietnam. Estas bandas de pop tailandés combinaban formaciones de tipo string combo, música instrumental y surf music, influenciadas por bandas como The Ventures y The Shadows. Este estilo se conocía localmente como wong shadow (música shadow) y, de forma más amplia, como música string.
Entre los grupos de pop tailandés más destacados de mediados y finales de la década de 1960 se encontraban The Impossibles y PM5.
Esta etapa marca el auge de numerosos sellos discográficos y artistas. Aunque la población tailandesa seguía disfrutando mayoritariamente de géneros tradicionales como el luk krung y el luk thung, se produjo un creciente interés por el pop y el rock occidentales.
Las canciones disco «A-Ba-Ni-Bi» de Izhar Cohen & The Alpha Beta y «Go» de Tina Charles alcanzaron gran popularidad en Tailandia a finales de la década de 1970. Su éxito inspiró a bandas locales de pop tailandés como Chatree, Grand Ex', Royal Sprites y Pink Panther, que pasaron a ser conocidas como bandas «string».
En la década de 1980, tras el auge de sellos discográficos como Nititad Promotion, Kita Records, RS Promotion y GMM Grammy, algunos músicos de pop tailandés se vieron influenciados por el new wave, el synth-pop, el dance-pop y el soft rock. Rewat Buddhinan se convirtió posteriormente en un influyente cantautor y una de las figuras clave de la música pop tailandesa.
El trío tailandés Sao Sao Sao alcanzó la fama con su álbum de 1983 Pra Too Jai. A finales de la década de 1980, Thongchai McIntyre se convirtió en uno de los cantantes más populares, alcanzando el punto máximo de su fama durante esa década. Su álbum debut, Hat Sai Sai Lom Song Rao (1986), y su segundo álbum, Sabai Sabai (1987), incluyeron el enorme éxito «Sabai Sabai» («สบาย สบาย»). Pumpuang Duangjan también obtuvo éxito tanto como artista de pop tailandés como de luk thung. En 1987, el grupo pop XYZ publicó su quinto álbum de estudio, Nee-Lae-Peuan, que ayudó a la banda a convertirse en uno de los grupos pop más populares de la década. El álbum incluía la canción «Sabai Dee Reu Plao» («สบายดีหรือเปล่า»), cuya melodía estaba inspirada en «Last Christmas» de Wham!. En 1987, Petch Osathanugrah lanzó el exitoso tema «Piang Chai Kon Nee (Mai Chai Poo Wi Set)».
Esta etapa marca el momento en que la música pop de estilo occidental penetró en los gustos del público tailandés, dando lugar a ritmos y melodías más occidentalizados.
A principios de la década de 1990, Tik Shiro, bajo Nititad Promotion, alcanzó un gran éxito con los álbumes Cho Chaiyo (โชะ ไชโย, 1990) y Tem Niaw (เต็มเหนี่ยว, 1992). Los artistas de pop tailandés dominaron el panorama musical tailandés en la década de 1990, entre ellos cantantes como Touch Na Takuatung, Christina Aguilar, Mos Patiparn, J Jetrin, James Ruangsak, Tao Somchai y Tata Young. Mai Charoenpura publicó el álbum Khwam Lap Sut Khop Fa en 1992 bajo GMM Grammy; vendió 2,6 millones de copias, convirtiéndola en la primera artista femenina tailandesa en superar los dos millones de ventas y haciéndole merecedora del título «Reina del pop rock».
Esta etapa fue la transición de las cintas de casete a la distribución musical en línea. Como resultado, el T-pop se expandió más que nunca. El auge de grandes sellos discográficos como Grammy y RS impulsó un boom en las ventas de cintas de casete, que llegaron a alcanzar cifras millonarias.
En medio de la feroz competencia entre estos dos gigantes, Bakery Music, fundada en 1994, surgió como una nueva fuerza creativa que cambió el rumbo de la música tailandesa. Mientras la mayoría de las canciones de la época seguían estructuras sencillas, «Khrai» («Quién») de Boyd Kosiyabong destacó por su arreglo de R&B, su composición más compleja, su improvisación de estilo jazz y sus inesperados cambios de tonalidad, elementos poco habituales en el pop tailandés de entonces.
Poco después, comenzó a surgir una nueva cultura de escuchar música mientras se veían vídeoclips con la llegada de Channel [V] Thailand, un canal de televisión por cable musical que emitía las 24 horas vídeoclips tailandeses, asiáticos e internacionales. Antes del auge de internet, este canal se convirtió en una puerta de entrada para que el público descubriera nuevas canciones, especialmente del extranjero. Sin embargo, al no emitirse en televisión abierta, la música internacional siguió siendo un nicho dirigido principalmente a un grupo reducido de oyentes.
Por la misma época, los programas de telerrealidad comenzaron a transformar de nuevo la industria musical tailandesa. Programas como True Academy Fantasia y The Star introdujeron un nuevo nivel de participación del público: los espectadores en casa podían votar directamente por sus concursantes favoritos, fomentando comunidades de seguidores muy fieles.
Los temas cambiantes de las actuaciones semanales animaban a los concursantes a reinterpretar canciones antiguas, devolviendo a la actualidad grandes éxitos clásicos y renovando su popularidad. Estos programas se convirtieron en plataformas de lanzamiento para numerosos artistas nuevos, algunos de los cuales alcanzaron la fama incluso sin ganar la competición.
La cultura de fans nacida de estos programas de telerrealidad siguió creciendo y evolucionando, hasta cruzarse con el auge del J-pop y el K-pop, que ganaron protagonismo en la misma época. De los dos, los medios surcoreanos terminaron siendo los más dominantes, impulsados por la inversión activa del gobierno de Corea del Sur en su industria del entretenimiento desde finales de la década de 1990, un esfuerzo estratégico que sentó las bases para la posterior «ola coreana» a escala global.

El éxito de los grupos de K-pop impulsó la creación de numerosos grupos masculinos y femeninos tailandeses, con coreografías cada vez más complejas como rasgo distintivo. También surgió una nueva subcultura de baile de versiones (cover dance), en la que los fans imitaban las actuaciones de los ídolos, fusionando fandom y actuación en una sola práctica. El baile se convirtió en una herramienta clave de promoción, ayudando a las canciones a alcanzar mayor reconocimiento. Los cantantes eran entrenados y estilizados como ídolos, con su imagen y coreografía tan importantes para su éxito como su voz.
Uno de los ejemplos más destacados de esta tendencia fue Kamikaze, un sub-sello de RS, que conquistó a la juventud posterior a la década de 1990 con su sonido pop característico y enérgico. El estilo de Kamikaze revivió la energía lúdica que antes se veía en bandas tailandesas anteriores como Chattri, alineándose al mismo tiempo con la estética vibrante del K-pop contemporáneo.
A principios de la década de 2010, el T-pop comenzó a adoptar referentes visuales y musicales similares: producciones luminosas y coloridas, fragmentos de letras en inglés e incluso estrofas de rap, rompiendo la prosodia tradicional tailandesa sin perder por ello la precisión rítmica.
Esta etapa destaca por la aceleración de la industria musical tailandesa, ya que la distribución de música se volvió mucho más sencilla gracias a aplicaciones como YouTube, Spotify y TikTok. El T-pop comenzó a ganar repercusión internacional con el auge del BL tailandés. Numerosos grupos femeninos y masculinos también se han inspirado en grupos de K-pop.
La aclamada canción de 2022 «Why Don't You Stay», de Jeff Satur para la serie dramática KinnPorsche, impulsó la popularidad internacional del T-pop. Jeff Satur fue el primer artista tailandés en hablar y actuar en el Grammy Museum de Los Ángeles, el 3 de marzo de 2026.
T-Wind («viento tailandés») es un término que describe el fenómeno de la cultura pop tailandesa a escala internacional, en paralelo al concepto de la ola coreana. En el siglo XXI, Tailandia ha estado exportando numerosos tipos de productos culturales al extranjero, especialmente en el Sudeste Asiático, como los lakhon (dramas televisivos), películas y series BL de GMMTV y GDH, así como el lukkwad-pop (pop juvenil tailandés).