Tomismo

Santo Tomás de Aquino.

Tomismo es la escuela filosófica y teológica que surgió como un legado del conocimiento y el pensamiento de Santo Tomás de Aquino, filósofo, teólogo, santo y Doctor de la Iglesia. La palabra viene del nombre de su autor, cuya Summa Theologiae fue uno de los documentos más influyentes en la teología y en la filosofía medieval y sigue siendo estudiada hoy en día en las clases de filosofía y de teología, especialmente en las universidades católicas. En la encíclica Angelici Doctoris, del papa Pío X, advirtió que las enseñanzas de la Iglesia no pueden ser entendidas en su sentido preciso sin los fundamentos filosóficos y teológicos básicos de las tesis principales de Tomás:

La tesis capital en la filosofía de Santo Tomás no se va a colocar en la categoría de opiniones que puedan ser objeto de debate de una manera u otra, sino que deben ser consideradas como los cimientos sobre los que se basa toda la ciencia de las cosas naturales y divinas, si estas opiniones son una vez suprimidas o alteradas en modo alguno, que necesariamente deban seguir los estudiantes de las ciencias sagradas en última instancia, no se percibirán tanto como el significado de las palabras en el que los dogmas de la revelación divina son propuestos por la magistratura de la Iglesia.

El Concilio Vaticano II describe el sistema de Tomás como la «filosofía perenne».

Pronunciamientos del Magisterio eclesiástico

La doctrina de Santo Tomás ha sido alabada y explícitamente recomendada por multitud de Pontífices: Juan XXII, Clemente VI, beato Urbano V, Nicolás V, Alejandro VI, Pío IV, San Pío V, Sixto V, Clemente VIII, Paulo V, Alejandro VII, Benedicto XIII, Benedicto XIV, Pío VI, León XII, beato Pío IX, León XIII, San Pío X, Benedicto XV, Pío XI, el venerable Pío XII, San Juan XXIII, San Pablo VI y San Juan Pablo II. No se puede olvidar que fue canonizado en 1323 por Juan XXII y declarado Doctor de la Iglesia en 1567 por San Pío V.

También en los Concilios Ecuménicos celebrados tras su muerte (1274) se hizo notar la doctrina del Angélico. En el Concilio de Vienne (1311-1312) fue condenada la doctrina de la pluralidad de almas, que había sido firmemente combatida por Santo Tomás. En el Concilio de Constanza (1414-1418), la condena del hereje Hus se debió, como reconocería Lutero (discípulo de Hus) unos años más tarde, a la influencia de la doctrina tomista. En el Concilio de Florencia (1431-1445) fue su dotrina la que inclinó a los cismáticos orientales a volver a someterse a la autoridad del Romano Pontífice, por más que intrigas políticas posteriores impidiesen la unión. En el Concilio V de Letrán (1512-1517) se combatió el averroísmo latino (que ya había sido combatido por el Angélico) y se definió la demostrabilidad racional de la existencia del alma humana, a pesar de la oposición inicial de casi todas las escuelas teológicas (lo cual lo hace más admirable), a excepción de la tomista, que la defendió a capa y espada. En el Concilio de Trento (1545-1563) se concedió a Santo Tomás un honor sin igual en toda la historia de la Iglesia: en el Altar Mayor del templo fueron entronizados, en el centro, las Sagradas Escrituras; a su lado, el Corpus Iuris Canonici; y al otro lado, la Summa theologiae del Angélico. Su incomparable influencia en el Concilio Vaticano I (1869-1870) no es puesta en duda por nadie. Y el Concilio Vaticano II (1962-1965), en el número 16 del decreto Optatam Totius sobre la formación sacerdotal, ordena que la teología dogmática sea enseñada en las universidades y en los seminarios siguiendo la doctrina de Santo Tomás de Aquino:

Ordénese la teología dogmática de forma que, ante todo, se propongan los temas bíblicos; expóngase luego a los alumnos la contribución que los Padres de la Iglesia de Oriente y de Occidente han aportado en la fiel transmisión y comprensión de cada una de las verdades de la Revelación, y la historia posterior del dogma, considerada incluso en relación con la historia general de la Iglesia; aprendan luego los alumnos a ilustrar los misterios de la salvación, cuanto más puedan, y comprenderlos más profundamente y observar sus mutuas relaciones por medio de la especulación, siguiendo las enseñanzas de Santo Tomás; aprendan también a reconocerlos presentes y operantes en las acciones litúrgicas y en toda la vida de la Iglesia; a buscar la solución de los problemas humanos bajo la luz de la Revelación; a aplicar las verdades eternas a la variable condición de las cosas humanas, y a comunicarlas en modo apropiado a los hombres de su tiempo.

Y San Juan Pablo II, en el número 43 de su Encíclica Fides et Ratio, afirma que "la Iglesia ha propuesto siempre a santo Tomás como maestro de pensamiento y modelo del modo correcto de hacer teología".

La filosofía tomista

Tomás de Aquino sostenía que hay que buscar la verdad donde quiera que se encuentre, y por lo tanto consultó a filósofos griegos, romanos, judíos y musulmanes. En concreto, fue un realista (es decir, que creía que el mundo se puede conocer como es, a diferencia de los escépticos). Él siguió en gran medida la terminología aristotélica y escribió compresivos comentarios sobre Aristóteles, a menudo afirmando opiniones del estagirita con argumentos independientes.

En 1914 algunos profesores de facultades pontificias sometieron al juicio de la Sagrada Congregación de Estudios de la Santa Sede algunas tesis que enseñaban y que eran tenidas por fiel expresión de la doctrina de Santo Tomás de Aquino. Tras maduro examen, la Congregación, con la aprobación explícita del Papa San Pío X, dictaminó que las siguientes 24 tesis "contenían exactamente los principios básicos y puntos principales de la doctrina filosófica del Angélico":

Monumento a Santo Tomás de Aquino (Colegio Santo Tomás en Santa Cruz, Bolivia)
Monumento a Santo Tomás de Aquino (Colegio Santo Tomás en Santa Cruz, Bolivia)

Ontología

Cosmología

Biología y psicología

Teodicea

El P. E. Hugon, O.P., profesor en el Angelicum y Maestro en Sagrada Teología de la Orden de predicadores, escribió un reconocido comentario a estas tesis mostrando toda su riqueza.

Neotomismo

Es un movimiento filosófico y teológico dentro de la neoescolástica (corriente que incluye diversas escuelas: neotomista, suareciana, escotista, agustiniana, etc.) surgido a finales del siglo XIX y desarrollado a lo largo del siglo XX siguiendo las directrices de la Encíclica Aeterni Patris (1879) del Papa León XIII. Esto dice el Pontífice:

Nos, pues, mientras manifestamos que recibiremos con buena voluntad y agradecimiento todo lo que se haya dicho sabiamente, todo lo útil que se haya inventado y escogitado por cualquiera, a vosotros todos, venerables hermanos, con grave empeño exhortamos a que, para defensa y gloria de la fe católica, bien de la sociedad e incremento de todas las ciencias, renovéis y propaguéis latísimamente la áurea sabiduría de Santo Tomás. Decimos la sabiduría de Santo Tomás, pues si hay alguna cosa tratada por los escolásticos con demasiada sutileza o enseñada inconsideradamente; si hay algo menos concorde con las doctrinas manifiestas de las últimas edades, o finalmente, no laudable de cualquier modo, de ninguna manera está en nuestro ánimo proponerlo para ser imitado en nuestra edad. Por lo demás procuren los maestros elegidos inteligentemente por vosotros, insinuar en los ánimos de sus discípulos la doctrina de Tomás de Aquino, y pongan en evidencia su solidez y excelencia sobre todas las demás. Las Academias fundadas por vosotros, o las que habéis de fundar, ilustren y defiendan la misma doctrina y la usen para la refutación de los errores que circulan, Mas para que no se beba la supuesta doctrina por la verdadera, ni la corrompida por la sincera, cuidad de que la sabiduría de Tomás se tome de las mismas fuentes o al menos de aquellos ríos que, según cierta y conocida opinión de hombres sabios, han salido de la misma fuente y todavía corren íntegros y puros; pero de los que se dicen haber procedido de éstos y en realidad crecieron con aguas ajenas y no saludables, procurad apartar los ánimos de los jóvenes.

El Papa urge a la recuperación de la doctrina tomista, que en muchos países se había abandonado, hecha excepción de España y de la Orden de Predicadores. En la misma línea se pronuncian San Pío X, Benedicto XV, Pío XI y el venerable Pío XII, ordenando a todos los profesores de filosofía y teología que enseñen sus disciplinas siguiendo las doctrinas del Doctor Angélico.

Principales autores

Tomista en sentido estricto es aquel que sigue la doctrina y el método de Santo Tomás de Aquino. Es usual el equívoco según el cual un pensador que sigue "algunas" de las principales tesis tomistas, pero se separa de otras y, además, no sigue el método escolástico, puede ser considerado tomista. Esto no parece correcto, pues es una traición al verdadero tomismo. Es el caso -entre otros- de Jacques Maritain, que siguió al Doctor Angélico en muchos puntos, pero se separó de él en cuestiones fundamentales, como le demostró con gran erudición el P. Santiago Ramírez, O.P. Además, no ponía en práctica el método escolástico, pues prefería escribir con un estilo más moderno.

Por ese motivo, a la hora de tratar de conocer el genuino pensamiento tomista es necesario acudir a las mismas fuentes (las obras de Santo Tomás) y a sus más acreditados comentadores, que suelen ser los miembros de su misma orden (Orden de Predicadores) y los carmelitas españoles a partir del siglo XVI.

Tomismo clásico (siglo XIII-XV)

Tomismo barroco (siglo XV-XVI)

Escuela de Salamanca (algunos de estos autores acusan contaminaciones nominalistas o escotistas en su pensamiento, pero en general son fieles al pensamiento de Santo Tomás):

Tomismo tardío (siglo XVII-XVIII)

Neoclásicos

Tomismo italiano

  • Cardenal Tommaso Maria Zigliara, O.P. Autor de una Summa philosophica tomista dividida en tres volúmenes.
  • Raimondo Spiazzi, O.P.

Tomismo francés

Tomismo español

Dominicos españoles

Carmelitas españoles

Escuela tomista de Barcelona

Tomismo polaco

Tomismo suizo

  • Gallus María Manser, O.P.

Tomismo argentino

Manuales sistemáticos

Filosofía

Teología

Referencias

  1. ↑ Papa Pío X, Doctoris Angelici Archivado el 31 de agosto de 2009 en Wayback Machine. (29 de junio de 1914).
  2. ↑ Concilio Vaticano II, Optatam Totius (28 de octubre de 1965) 15.
  3. ↑ Ramírez, Santiago (1975). Introducción a Santo Tomás de Aquino. Biblioteca de Autores Cristianos. pp. Págs. 185-200.
  4. ↑ «Nº 43 de Fides et Ratio».
  5. ↑ Manser, G. M. (1953). La esencia del tomismo. CSIC. pp. Págs. 92-97.
  6. ↑ Manser, G. M. (1953). La esencia del tomismo. CSIC. p. Pág. 93.
  7. ↑ «Optatam Totius».
  8. ↑ «Fides et Ratio».
  9. ↑ Ramírez, Santiago (1975). Introducción a Santo Tomás de Aquino. Biblioteca de Autores Cristianos. pp. Págs. 235-241.
  10. ↑ «Las 24 tesis tomistas del P. Hugon, O.P.».
  11. ↑ «Aeterni Patris».
  12. ↑ Ayuso, Miguel (2008). La constitución cristiana de los Estados. Scire. p. 12.
  13. ↑ «Hacia una renovación de nuestros estudios filosóficos».
  14. ↑ Ramírez, Santiago (1975). Introducción a Santo Tomás de Aquino. Biblioteca de Autores Cristianos. pp. Págs. 231-251.
  15. ↑ Marrero, Vicente (1971). Santiago Ramírez, O.P. Su vida y su obra. CSIC. pp. Págs. 36-37.
  16. ↑ Rodríguez, Victorino (1991). «Santiago Ramírez, O.P. (1891-1991)». La Ciencia Tomista (118): Págs. 226-227.
  17. 1 2 Ramírez, Santiago (1948). Hacia una renovación de nuestros estudios filosóficos.
  18. ↑ Manser, G. M. (1953). La esencia del tomismo. CSIC. pp. Págs. 85-86.
  19. ↑ Urdánoz, Teófilo (2011). Historia de la filosofía III. Biblioteca de Autores Cristianos. pp. Págs. 394-429.
  20. ↑ Urdánoz, Teófilo (2011). Historia de la filosofía III. Biblioteca de Autores Cristianos. pp. Págs. 412-413.
  21. ↑ Garrigou-Lagrange, Reginald (1946). La síntesis tomista. Desclée de Brouwer. pp. Págs. 39-42.
  22. ↑ Urdánoz, Teófilo (2011). Historia de la filosofía. Biblioteca de Autores Cristianos.

Bibliografía

Enlaces externos

  1. ↑ «La síntesis tomista».
  2. ↑ «Santo Tomás de Aquino».
  3. ↑ «Las XXIV tesis tomistas».
  4. ↑ «La esencia del tomismo».
  5. ↑ «Introducción a Santo Tomás de Aquino».
  6. ↑ «¿Qué es un tomista?».