UN Watch, de nombre completo United Nations Watch, es una organización no gubernamental que tiene como objetivo «asegurarse de que las Naciones Unidas respetan su propia Carta». UN Watch cree que la ONU aplica una atención desproporcionada y un trato injusto a Israel. Además, declara luchar contra el antisemitismo y toda forma de racismo y discriminación.
Con sede en Ginebra (Suiza), fue fundada en 1993 por el abogado Morris B. Abram, que era entonces representante de los Estados Unidos en la sede de la ONU en esa ciudad, y que había sido presidente del Comité Judío Estadounidense, de la Coalición Nacional de Apoyo a los Judíos de Eurasia y de la Conferencia de Presidentes de las Mayores Organizaciones Judías de los Estados Unidos.
Se considera que UN Watch forma parte del lobby pro-israel. De 1993 a 2000, estuvo afiliada al Congreso Judío Mundial y a partir de 2001 al Comité Judío Estadounidense. Según la organización, desde 2013 ya no tiene afiliación a ningún organismo y se financia gracias a donaciones benéficas. El presidente actual de UN Watch es el diplomático estadounidense Alfred H. Moses, expresidente del Comité Judío Estadounidense.
La agencia de noticias Agence France-Presse ha descrito a UN Watch como «un grupo de presión con fuertes vínculos con Israel». Así mismo la Agencia Telegráfica Judía ha descrito a UN Watch como una organización pro-Israel. The Economist ha descrito a UN Watch como un «monitor proisraelí». Ian Williams, expresidente de la Asociación de Corresponsales de las Naciones Unidas y autor de The UN For Beginners, en un artículo de opinión publicado en The Guardian en 2007, Williams escribió que el principal objetivo de UN Watch «es atacar a las Naciones Unidas en general, y a su Consejo de Derechos Humanos en particular, por su presunta parcialidad contra Israel». Williams apoyó la condena de UN Watch al Consejo de Derechos Humanos de la ONU, calificándolo de organización hipócrita, pero también acusó a la propia UN Watch de hipocresía por no denunciar lo que él llamó «manifiestas transgresiones israelíes contra los derechos humanos de los palestinos». El periódico israelí The Times of Israel define a la organización como un «grupo de presión proisraelí ante las Naciones Unidas».
Tras los ataques del 7 de octubre de 2023 contra Israel, UN Watch tuvo un rol activo en la reacción internacional. Su director ejecutivo, Hillel Neuer, criticó públicamente al secretario general de la ONU, António Guterres, por declarar semanas después del ataque que este «no ocurrió en un vacío», refiriéndose al asedio que llevaba años sufriendo la Franja de Gaza por parte de Israel.
UN Watch se involucró de manera particular en la denuncia de supuestos vínculos entre la UNRWA (agencia de la ONU para los refugiados palestinos) y Hamás. En noviembre de 2023, Neuer testificó ante el Congreso de los Estados Unidos afirmando que en un grupo de Telegram de unos 3.000 maestros de la UNRWA en Gaza se habían difundido mensajes celebrando el ataque del 7 de octubre.
La organización también ha atacado a la relatora especial Francesca Albanese, intentando sin éxito que no fuera renovada en su cargo.
En el año 2025 la organización se quejó por las 173 resoluciones que había acumulado Israel en su contra en la ONU, más que las recibidas por el resto de países juntos.