
El vuelo libre es un conjunto de actividades deportivas y recreativas de vuelo realizadas principalmente con aeronaves ultraligeras no motorizadas, especialmente el ala delta y el parapente. En estas modalidades el piloto utiliza las características aerodinámicas de la aeronave y los movimientos de la atmósfera para mantenerse en vuelo, desplazarse y, cuando existen corrientes ascendentes, ganar altura.
La denominación está particularmente asentada en el ámbito deportivo francófono: la comisión de la Federación Aeronáutica Internacional responsable de estas disciplinas recibe oficialmente el nombre de Commission Internationale de Vol Libre (CIVL) y tiene atribuidas las competencias internacionales sobre el ala delta y el parapente, incluidas las competiciones, récords y aspectos relacionados con la seguridad.
Las principales modalidades asociadas al vuelo libre son el ala delta y el parapente. La FAI las reúne bajo una misma comisión internacional y organiza para ambas disciplinas campeonatos, sistemas de clasificación y homologación de récords.
En el ala delta, el piloto vuela suspendido de una estructura alar cuya geometría se mantiene mediante elementos rígidos o semirrígidos. En el parapente, en cambio, la superficie sustentadora es una vela flexible que adquiere su perfil aerodinámico al inflarse durante el vuelo.
Ambas modalidades permiten realizar vuelos de distancia aprovechando corrientes térmicas, ascendencias orográficas y otros movimientos ascendentes de la atmósfera. La FAI reconoce para ellas diferentes tipos de récords de distancia, velocidad y ganancia de altura.
La Fédération française de vol libre, una de las organizaciones nacionales que utiliza expresamente esta denominación, incluye el parapente y el ala delta entre las disciplinas fundamentales del vuelo libre.
El vuelo libre no es equivalente al planeo. El planeo es un régimen de vuelo en el que una aeronave o un animal se desplaza a través del aire sin utilizar empuje propulsivo. Por ello, un ala delta o un parapente pueden encontrarse en planeo, pero también puede planear un avión convencional tras reducir o perder el empuje de sus motores.
Tampoco debe confundirse con el vuelo sin motor o vuelo a vela, disciplina practicada principalmente con planeadores. Aunque el vuelo libre y el vuelo a vela comparten principios aerodinámicos y el aprovechamiento de las corrientes ascendentes, la Federación Aeronáutica Internacional los organiza como ámbitos deportivos diferentes: el ala delta y el parapente dependen de la CIVL, mientras que el vuelo a vela con planeadores corresponde a la International Gliding Commission (IGC).
La Federación Aeronáutica Internacional regula las competiciones internacionales de ala delta y parapente mediante la CIVL. Entre las modalidades competitivas se encuentran las pruebas de vuelo de distancia, las competiciones de precisión de aterrizaje en parapente y las pruebas acrobáticas.
La CIVL organiza y supervisa campeonatos mundiales y continentales y mantiene sistemas internacionales de récords para ambas disciplinas.