Wikipedia:Bibliotecarus interruptus

Cualquier parecido con la realidad es pura coincidencia. Si quieres acceder a las votaciones para bibliotecario, puedes hacerlo aquí: Wikipedia:Candidaturas a bibliotecario.

El bibliotecarus interruptus (también conocido como cuasi-bibliotecario, pseudo-bibliotecario, o bibliotecario de broma), es un usuario de Wikipedia propuesto para bibliotecario, pero que no llegó a serlo por diferentes motivos.

Etimología

El término bibliotecarus interruptus proviene por similitud del término coitus interruptus. Bibliotecarus deriva de «bibliotecario» e interruptus de «interrumpido». Se están recogiendo firmas para que la Real Academia Española lo incluya en su seno.

Reglas

Las reglas para alcanzar la bibliotecaría son simples. Llegar al final del juego y lograr el 75% a favor de los votos.

Camino del calvario

Monstruo de las cadenas.

El incrédulo propuesto a bibliotecario debe partir del origen, con una mochila cargada de bocadillos (chorizo, tortilla, jamón serrano, etc., a gusto del consumidor), un spray antimosquitos y como armas los envoltorios de sus sándwiches. En su travesía que durará 15 días se encontrará con todo tipo de obstáculos, agasajos, cactus, palabras de apoyo, zancadillas y piropos. Dependiendo de la popularidad del candidato, la balanza se inclinará hacia un lado u otro, repercutiendo en la autoestima del jugador y en el porcentaje de vidas que caen del cielo.

Por el camino deberá enfrentarse al monstruo de las cadenas, a la fusión de historiales, a las siete plagas de vándalos, a los callos de sus pies y como colofón al robot preguntón, también llamado Orejotas. Dependiendo de las energías que le queden y de lo que haya estudiado así sucederá.

De forma clandestina, se han filtrado algunas preguntas. Aquellos futuros candidatos pueden estudiárselas, y aumentar sus posibilidades de éxito. Son:

Game Over

Las causas para ser un bibliotecarus interruptus son muy variadas, a continuación se desglosan algunas:

Ejemplos en la historia

Recientemente se han hallado comportamientos peculiares en las votaciones. Un caso es el del susurrador romano. Cuenta la leyenda, que los recién proclamados emperadores de Roma paseaban por las calles de la ciudad para que el pueblo puediese contemplarles. Los nuevos emperadores iban acompañados de dos subordinados que les decían al oído «Recuerda que eres mortal, recuérdalo».

En otras ocasiones, cuando la situación del bibliotecarus interruptus iba a convertirse en una lapidación pública debido al número de votos en contra, ciertos votantes emitían su voto a favor, la mayoría de ellos alegando que «no nos gustan las lapidaciones públicas».

Véase también