Los hispanorromanos de Córdoba se rebelan contra el gobierno visigodo. El rey visigodo Agila I encabeza una expedición de reconquista, llevándose consigo a su primogénito y al tesoro real.
Batalla de Córdoba: Los rebeldes hispanorromanos de Córdoba derrotan estrepitosamente a los visigodos. En la batalla muere el primogénito del rey Agila I y el tesoro real visigodo es capturado por los rebeldes. Agila I huye, pero ha de refugiarse en Mérida ante la rebeldía abierta de Sevilla. Al conocer la noticia de su derrota los nobles visigodos partidarios de la tolerancia a los católicos se rebelan en Sevilla al mando de Atanagildo y tratan de destronar a Agila I. En Mérida, sin embargo, el rey Agila I recibe refuerzos. Se desata la guerra civil, que se combate principalmente en la Bética, aunque se generaliza por todo el reino entre partidarios y rebeldes a Agila I, incluso en la provincia Septimania.