| A.N.I.M.A.L. | ||
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Archivo:Animal98.jpg A.N.I.M.A.L. en 1998 De izquierda a derecha: Marcelo Corvalán, Andrés Giménez y Andrés Vilanova | ||
| Datos generales | ||
| Origen | Buenos Aires (Argentina) | |
| Estado | Activo | |
| Información artística | ||
| Género(s) | ||
| Período de actividad |
1991-2006 2015-presente | |
| Discográfica(s) | ||
| Web | ||
| Sitio web | Sitio web | |
| Miembros | ||
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Andrés Giménez Cristian Lapolla Marcelo Castro | ||
| Exmiembros | ||
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Robert Zelazek Hernán Cotelo Martín Carrizo Javier Dorado Andrés Vilanova Marcelo Corvalán Aníbal Alo | ||
A.N.I.M.A.L. (acrónimo de Acosados Nuestros Indios Murieron Al Luchar) es una banda argentina de heavy metal formada en Buenos Aires en 1991 por Andrés Giménez (voz y guitarra), Marcelo Corvalán (bajo y voz), completando su formación más clásica con Martín Carrizo (batería). Su música combina elementos del thrash metal, y el groove metal, con incorporaciones de otros recursos asociados al metal alternativo durante la década de 1990. Actualmente la banda está compuesta por Giménez, Cristian «Titi» Lapolla (bajo y coros) y Marcelo Castro (batería). Sus letras abordan temas como la discriminación, violencia, minorías étnicas y situación de los pueblos indígenas.
La banda alcanzó una mayor difusión durante la segunda mitad de los años noventa, especialmente con los álbumes El nuevo camino del hombre (1996), Poder latino (1998) y Usa toda tu fuerza (1999). Durante esa etapa realizó giras por América y Europa, compartió escenarios con agrupaciones internacionales y desarrolló una propuesta que integraba el metal contemporáneo con referencias culturales latinoamericanas.
Tras publicar seis álbumes de estudio y experimentar diversos cambios de integrantes, el grupo anunció su separación en 2006. En 2015, Giménez reunió una nueva formación con el bajista Cristian «Titi» Lapolla y el baterista Marcelo Castro. Desde entonces, A.N.I.M.A.L. retomó su actividad discográfica y celebró distintas etapas de su trayectoria mediante grabaciones en directo, nuevas composiciones y versiones de sus canciones junto a artistas invitados. En 2022 publicó Íntimo extremo - 30 años, trabajo con el que conmemoró sus tres décadas de carrera.
A.N.I.M.A.L. se formó en Buenos Aires en 1991, en un contexto en el que diferentes vertientes del heavy metal y del rock alternativo internacional comenzaban a influir en las agrupaciones argentinas. Su primera formación estuvo integrada por Andrés Giménez en guitarra y voz, Robert Zelazek en bajo y Aníbal Aló en batería. Posteriormente, Marcelo Corvalán sustituyó a Zelazek, mientras que la posición de baterista también experimentó modificaciones durante los primeros años. El nombre original del grupo fue Animal. La banda adoptó posteriormente la grafía A.N.I.M.A.L., correspondiente a «Acosados Nuestros Indios Murieron Al Luchar». El acrónimo se relacionó con una de las principales preocupaciones temáticas de su repertorio: la violencia histórica contra los pueblos originarios y la discriminación hacia las comunidades indígenas. Esa orientación adquirió mayor presencia en sus composiciones posteriores y contribuyó a distinguir su propuesta dentro del metal argentino.
En 1993 publicó su primer álbum de estudio, A.N.I.M.A.L., que presentó una aproximación al metal pesado con influencias del thrash metal y del hardcore. El disco estableció las bases de su sonido y permitió al grupo desarrollar una identidad propia dentro de la escena underground de Buenos Aires. La formación inicial todavía se encontraba en proceso de consolidación, por lo que la composición y la interpretación de los siguientes trabajos reflejarían cambios en la instrumentación y en la orientación musical. Durante este período, la banda también comenzó a desarrollar una propuesta escénica centrada en la intensidad instrumental y en la presentación directa de sus canciones. La combinación de guitarras distorsionadas, ritmos contundentes y letras de contenido social se convirtió en una característica recurrente de su repertorio. En lugar de limitarse a las temáticas tradicionales del metal, Giménez y sus compañeros incorporaron referencias a la realidad latinoamericana, un enfoque que se consolidaría en los discos siguientes.
En 1994, A.N.I.M.A.L. publicó Fin de un mundo enfermo, su segundo álbum de estudio. El disco profundizó los elementos del thrash y hardcore presentes en su debut, al tiempo que dio mayor relevancia a las letras relacionadas con la identidad indígena y la violencia racial. Entre sus canciones se encuentra «Sólo por ser indios», una composición que sintetiza la orientación temática del trabajo y que Giménez ha identificado posteriormente como una de las piezas históricas del grupo. La grabación representó un avance en la consolidación de la banda. Su propuesta combinaba riffs de guitarra de gran intensidad con una base rítmica de ejecución agresiva y una interpretación vocal que privilegiaba la confrontación y la denuncia. El álbum también contribuyó a establecer una continuidad temática entre la música del grupo y su denominación, que remitía a la persecución y la muerte de los pueblos indígenas.
Durante 1995, A.N.I.M.A.L. compartió escenario con Pantera en el estadio de Ferro Carril Oeste (Buenos Aires). La actuación formó parte de una etapa de mayor exposición para el grupo, que comenzaba a relacionarse con circuitos internacionales del metal. La banda también participó en actividades vinculadas con la difusión de las reivindicaciones indígenas, en consonancia con los contenidos de sus canciones. El reconocimiento obtenido con Fin de un mundo enfermo preparó el terreno para su siguiente álbum, que amplió las posibilidades de producción y distribución del grupo. En retrospectiva, la prensa musical ha situado este disco entre los trabajos que definieron el sonido inicial de A.N.I.M.A.L. y que precedieron su expansión durante la segunda mitad de la década.
En 1996, A.N.I.M.A.L. publicó El nuevo camino del hombre, álbum que consolidó su presencia en la escena del metal argentino y amplió su proyección internacional. La grabación se realizó en Estados Unidos bajo la producción de Mario Altamirano. El disco desarrolló una combinación de groove metal, thrash y hardcore, con una producción más definida que la de sus primeros trabajos. El álbum incluyó canciones como «Guerra de razas», «El nuevo camino del hombre», «Lejos de casa» y «Chalito». Su repertorio combinó composiciones de gran intensidad con pasajes melódicos y aproximaciones al rap, elementos que anticiparon algunos de los recursos desarrollados en su próximo disco. La presencia de estas variaciones amplió el lenguaje musical del grupo sin abandonar las guitarras distorsionadas ni las letras de contenido social.
El nuevo camino del hombre obtuvo la certificación de disco de oro en Argentina, con más de 30 000 copias vendidas según la prensa de la época. El álbum fue presentado en el estadio Obras Sanitarias ante aproximadamente 5 000 personas y permitió al grupo ampliar sus giras por América Latina. La recepción comercial del trabajo marcó un punto de inflexión en su carrera y favoreció su acceso a escenarios de mayor capacidad.
En octubre de 1997, Martín Carrizo dejó la banda. Su salida se produjo poco antes de la grabación del siguiente álbum, lo que obligó a reorganizar el trabajo instrumental. Andrés Vilanova, hijo del guitarrista Miguel Botafogo Vilanova, se incorporó a la formación para las presentaciones en directo, mientras que Jimmy DeGrasso participó como baterista de sesión en la grabación del disco posterior.

A.N.I.M.A.L. publicó Poder latino en 1998. Producido por Max Cavalera, conocido por su trabajo con Sepultura y Soulfly, el álbum se grabó en Estados Unidos y contó con colaboraciones de músicos invitados. Entre ellos figuraron León Gieco, Robert Trujillo y el músico argentino Chango Farías Gómez. DeGrasso se encargó de la batería en la grabación, mientras Vilanova continuó vinculado con el grupo en sus actuaciones. El álbum amplió la experimentación iniciada en el trabajo anterior mediante una mayor presencia del rap metal, los ritmos asociados al metal alternativo y elementos de la música latinoamericana. «Milagro» y «Loco pro.» se encuentran entre las canciones representativas de esta orientación, mientras que «Cinco siglos igual», interpretada junto a Gieco, incorporó al repertorio del grupo una composición vinculada con la historia y la identidad latinoamericanas.
La producción de Cavalera acercó al grupo a los procedimientos de grabación y a las sonoridades que habían alcanzado difusión internacional a través del metal brasileño y estadounidense. La participación de invitados de diferentes ámbitos musicales también contribuyó a ampliar el perfil del álbum; sin embargo, la transición supuso cambios en la dinámica interna del grupo y en su relación con la identidad barrial que había caracterizado sus primeros trabajos. En una retrospectiva publicada por La Nación en 2018, Corvalán recordó críticamente algunos aspectos de aquella etapa y señaló que la banda había perdido parte de la cohesión que tenía en sus comienzos. El disco contribuyó a ampliar la circulación de A.N.I.M.A.L. fuera de Argentina y consolidó su relación con circuitos internacionales del metal. La prensa argentina ha identificado El nuevo camino del hombre y Poder latino como dos de los trabajos centrales de la etapa de mayor expansión del grupo durante la década de 1990.
En 1999, A.N.I.M.A.L. publicó Usa toda tu fuerza, su quinto álbum de estudio. El trabajo fue grabado en Indigo Ranch, en Malibú (California), bajo la producción de Richard Kaplan y Andrés Giménez. La prensa de la época describió el disco como una producción orientada hacia un sonido más pesado y directo, con una presencia destacada de las guitarras y las estructuras propias del metal de la banda. Entre sus canciones figuran «Revolución», «Cuida tu fe», «Usa toda tu fuerza», «Barrio patrón» y «Vamos por más». El álbum también incluyó una versión de «Highway to Hell», de AC/DC, con la participación de Lemmy Kilmister, cantante y bajista de Motörhead. La colaboración vinculó al grupo argentino con una figura de referencia del hard rock y el heavy metal internacional.
La presentación oficial del álbum en Buenos Aires debió trasladarse al local Cemento después de que la clausura del estadio Obras Sanitarias obligara a modificar los planes iniciales. En octubre de 1999, la banda realizó dos actuaciones en ese recinto para presentar el nuevo material y repasar canciones de sus trabajos anteriores. La etapa estuvo marcada también por tensiones internas y cambios de formación. Corvalán y Vilanova abandonaron el grupo alrededor de 2000, lo que puso fin a la alineación que había registrado los tres discos más conocidos de la segunda mitad de los años noventa. Las salidas abrieron un período de reorganización que desembocó en la siguiente etapa discográfica.
Tras las salidas de Corvalán y Vilanova, Andrés Giménez mantuvo en actividad el proyecto y reorganizó la formación. El proceso coincidió con el final de una etapa caracterizada por el crecimiento comercial y las giras internacionales, así como por la consolidación de una identidad musical reconocible dentro del metal latinoamericano. La continuidad del grupo dependió principalmente de Giménez, que permaneció como cantante, guitarrista y principal referente de la banda. Los cambios obligaron a modificar la dinámica instrumental y la organización de las composiciones, al tiempo que la agrupación intentaba conservar la intensidad de sus discos anteriores.

En 2001, A.N.I.M.A.L. editó Animal 6, su sexto álbum de estudio. El lanzamiento llegó después de dos años sin publicar un nuevo disco y presentó una formación distinta de la que había registrado Usa toda tu fuerza. El trabajo mantuvo el metal como eje de la propuesta, aunque se produjo en un período de transformaciones internas y de redefinición del proyecto. El álbum incluyó doce canciones, entre ellas «Gritemos para no olvidar», elegida como sencillo de presentación. La prensa destacó el regreso discográfico de la banda después de los cambios de integrantes y la continuidad de Giménez al frente del proyecto.
Durante los años siguientes, A.N.I.M.A.L. continuó con una formación variable. La trayectoria de esta etapa estuvo condicionada por la búsqueda de estabilidad y por el intento de preservar la identidad musical construida durante los años noventa. En 2004, el grupo incorporó nuevamente a Martín Carrizo, quien había participado en algunos de sus álbumes más representativos.
En 2004, A.N.I.M.A.L. publicó Combativo, álbum que contó con Andrés Giménez, Martín Carrizo y Cristian «Titi» Lapolla. El disco recuperó elementos del sonido pesado de sus primeros trabajos e incorporó recursos melódicos en canciones como «Real» y «Huellas de mi destino». La combinación de riffs contundentes y pasajes más accesibles mostró una nueva aproximación al repertorio del grupo. Combativo fue el último álbum de estudio de la banda antes de su separación. En febrero de 2006, el grupo comunicó oficialmente el final de sus actividades, después de quince años de trayectoria. Tras la disolución, Giménez formó D-Mente, mientras que los demás integrantes continuaron con distintos proyectos musicales y actividades vinculadas con la interpretación y la producción.
La separación puso fin a una etapa que había situado a A.N.I.M.A.L. entre las agrupaciones argentinas con mayor proyección internacional dentro del metal. Sus álbumes de los años noventa continuaron formando parte de su repertorio histórico y de las referencias de la prensa musical sobre el desarrollo del metal latinoamericano.
En marzo de 2015, Giménez, Lapolla y Castro decidieron reunir A.N.I.M.A.L. La formación recuperó una alineación vinculada con la etapa final del grupo antes de la separación, aunque no incluyó a todos los músicos que habían participado en sus discos de los años noventa. El anuncio puso fin a casi una década de inactividad. La reunión se presentó como una oportunidad para recuperar el repertorio histórico y retomar las actuaciones en directo. En entrevistas publicadas durante ese año, Giménez destacó la amistad entre los integrantes y la voluntad compartida de volver a tocar las canciones de A.N.I.M.A.L. La banda regresó a los escenarios argentinos y participó en presentaciones junto a agrupaciones internacionales, entre ellas Slipknot.
En 2016, el grupo publicó Vivo en Red House, un lanzamiento que documentó su regreso mediante grabaciones en directo y material audiovisual. El proyecto incluyó canciones representativas de distintas etapas de su carrera y material nuevo, entre el que se encontraba «Vida». La grabación recuperó el contacto con el público y permitió presentar el repertorio histórico desde la nueva formación. La reunión también reabrió la posibilidad de grabar un álbum de estudio. Giménez manifestó en entrevistas que la banda pretendía mantener su identidad y continuar componiendo, sin limitarse a interpretar sus canciones anteriores. Esa orientación se concretó en 2018 con la publicación de *Una razón para seguir*, el primer álbum de estudio del grupo en catorce años.
En diciembre de 2018, A.N.I.M.A.L. publicó Una razón para seguir, su primer álbum de estudio desde Combativo. El disco contiene nueve canciones y representa la continuación de la actividad iniciada con la reunión de 2015. La formación estuvo integrada por Giménez, Lapolla y Castro. En declaraciones a La Nación, Giménez explicó que el regreso había permitido recuperar elementos distintivos del sonido de la banda. También señaló que la persistencia de los problemas sociales abordados en sus primeras composiciones continuaba dando sentido a sus letras. El álbum mantuvo la orientación del grupo hacia el metal pesado y las canciones de contenido social, con una producción adaptada a la etapa de regreso. Durante este período, A.N.I.M.A.L. combinó las actuaciones en directo con la composición de nuevo material. La pandemia de COVID-19 interrumpió temporalmente la actividad presencial, por lo que la banda recurrió a presentaciones transmitidas por internet y retomó los conciertos cuando las restricciones sanitarias lo permitieron.
En enero de 2022 falleció Martín Carrizo, quien había sido baterista de A.N.I.M.A.L. en una de sus etapas más reconocidas y había participado en la grabación de varios de sus álbumes. Su muerte fue un acontecimiento relevante para la historia del grupo y para la escena del rock argentino, donde también había desarrollado una trayectoria como músico y productor. En octubre de 2022, A.N.I.M.A.L. publicó Íntimo extremo - 30 años, un álbum con el que conmemoró el trigésimo aniversario de su trayectoria. El proyecto reunió nuevas versiones de catorce canciones de su repertorio, realizadas junto a artistas procedentes del rock, pop, metal y la música urbana.
Entre los invitados figuraron Juanes, Abel Pintos, Lali, Los Auténticos Decadentes, Chizzo Nápoli, León Gieco, Andrés Calamaro, Ca7riel, Neo Pistea, Alejandro Lerner, Lula Bertoldi, Rubén Albarrán y Alex Lora, entre otros. La variedad de colaboraciones permitió reinterpretar el catálogo de la banda mediante distintos arreglos y aproximaciones vocales, sin limitar el proyecto a una reconstrucción literal de las grabaciones originales. La publicación recibió el Premio Gardel 2023 en la categoría mejor álbum de rock pesado/punk. El reconocimiento institucional situó el disco entre los trabajos premiados de esa edición y reforzó la visibilidad de la banda durante el aniversario. La prensa musical describió el proyecto como una revisión del repertorio histórico y una forma de vincular la trayectoria de A.N.I.M.A.L. con distintas generaciones de artistas latinoamericanos. El álbum no se limitó a recuperar los éxitos de los años noventa, sino que planteó nuevas interpretaciones de canciones que habían definido la identidad temática y musical del grupo.
Durante 2024, la banda celebró el trigésimo aniversario de Fin de un mundo enfermo mediante conciertos dedicados al álbum. Las presentaciones incluyeron un repaso de las canciones del disco y permitieron recuperar una etapa central de su historia. En diciembre de ese año, Rolling Stone publicó una revisión tema por tema realizada junto a Giménez, en la que el cantante explicó el contexto y el significado de las composiciones.
El 3 de abril de 2025, A.N.I.M.A.L. publicó Legado, su undécimo álbum de estudio, a través de Sony Music Entertainment Argentina. El álbum se grabó en octubre de 2024 en los estudios Romaphonic de Buenos Aires, bajo la producción de Giménez y Osko Cariola. Brendan Duffey se encargó de la masterización. El proyecto surgió después de la publicación de Íntimo extremo. En contraste con aquel trabajo, Legado presentó composiciones originales y recuperó un sonido más directo, inspirado en los primeros discos de la banda. El primer adelanto fue la canción homónima, publicada el 28 de febrero de 2025 junto con un videoclip dirigido y editado por Penumbrart. Giménez explicó que la banda buscaba recuperar un método de grabación más espontáneo, con menos correcciones digitales, y regresar a las estructuras y los riffs pesados que habían caracterizado su música durante la década de 1990. En una entrevista con Crónica, el músico relacionó esta decisión con la intención de preservar la interpretación directa de los integrantes y evitar una producción excesivamente artificial. El repertorio está compuesto por «Legado», «Fraternidad», «Sagrado», «Llamado primitivo», «Puño criminal», «Violento despertar» y «Culpables no hay». Las canciones combinan riffs de groove metal y hardcore con pasajes melódicos y variaciones rítmicas. La letra de «Legado» aborda la continuidad de las culturas originarias y su lucha por preservar su identidad, mientras que «Fraternidad» trata sobre la unión entre las personas. «Puño criminal» retoma la denuncia de las injusticias sociales, y «Violento despertar» aborda el deterioro ambiental causado por la actividad humana. El cierre, «Culpables no hay», presenta una composición de carácter melódico centrada en la despedida y el recuerdo. En su análisis canción por canción para Rolling Stone en Español, Ricardo Durán señaló que el álbum recuperaba elementos de la etapa clásica del grupo y los combinaba con una orientación hacia el futuro. Otras reseñas, como la publicada por Headbangers Latinoamérica, destacaron la potencia instrumental y la recuperación de recursos asociados a los primeros trabajos de A.N.I.M.A.L., aunque señalaron la brevedad del repertorio. La presentación oficial del álbum se anunció para el 29 de junio de 2025 en el Teatro Vorterix de Buenos Aires, con Avernal como banda invitada. En entrevistas promocionales, Giménez explicó que el título aludía tanto a la trayectoria de A.N.I.M.A.L. como a la música que el grupo esperaba transmitir a las nuevas generaciones. También señaló que la banda había compuesto otras siete canciones que no se incluyeron en el álbum, con la intención de grabarlas posteriormente.
En 2026, A.N.I.M.A.L. retomó El nuevo camino del hombre en una serie de conciertos por el trigésimo aniversario de su publicación. En agosto, la banda interpretó el álbum completo en El Teatro Flores (Buenos Aires), y anunció presentaciones posteriores en Córdoba y Rosario. La iniciativa puso nuevamente en primer plano uno de los discos más representativos de su etapa de expansión durante los años noventa. En su crónica de agosto de 2026, Página/12 destacó la continuidad de Giménez como miembro fundador y describió a la alineación actual como una de las más duraderas de la historia del grupo. La revisión de los álbumes históricos se ha convertido en una parte importante de la actividad reciente de A.N.I.M.A.L. Los conciertos dedicados a Fin de un mundo enfermo y El nuevo camino del hombre, junto con el proyecto conmemorativo Íntimo extremo - 30 años, muestran distintas maneras de recuperar el repertorio y contextualizarlo para nuevas audiencias.
La música de A.N.I.M.A.L. se caracteriza por la combinación de thrash metal, groove metal y hardcore punk. Sus primeros discos presentan riffs de guitarra rápidos y pesados, ritmos contundentes y una interpretación vocal agresiva. En los trabajos publicados durante la segunda mitad de los años noventa, el grupo incorporó recursos del metal alternativo y del rap metal, con una producción más cercana a las tendencias internacionales de aquella época. El nuevo camino del hombre representó una etapa de consolidación de ese lenguaje musical. El álbum combinó la contundencia del metal con pasajes melódicos y experimentaciones rítmicas, mientras que Poder latino amplió el uso del rap y de las colaboraciones con músicos de otros géneros. En Usa toda tu fuerza, la banda recuperó una orientación más centrada en el metal pesado, según las reseñas publicadas por la prensa argentina en el momento de su lanzamiento.
Las letras constituyen otro elemento central de su identidad. El nombre de la banda remite a la violencia histórica contra los pueblos indígenas, y canciones como «Sólo por ser indios», «Guerra de razas», «Poder latino» y «Cinco siglos igual» abordan la discriminación, la conquista de América y las relaciones entre identidad cultural y poder. Estos temas aparecen vinculados con una perspectiva latinoamericana que se mantuvo a lo largo de diferentes etapas de su carrera. El grupo también ha escrito sobre la violencia social, las experiencias personales, la vida urbana y la necesidad de resistir ante situaciones adversas. En sus álbumes posteriores, esas preocupaciones convivieron con canciones de carácter más introspectivo y con composiciones que ampliaron el registro emocional de su repertorio. Una razón para seguir mantuvo esa continuidad temática después de la reunión de 2015. La relación entre música y discurso social ha sido una constante en la recepción periodística de A.N.I.M.A.L: las reseñas y retrospectivas sobre Fin de un mundo enfermo y El nuevo camino del hombre han señalado la importancia de sus letras antirracistas y de su referencia a los pueblos indígenas dentro de una propuesta musical que buscaba combinar la contundencia del metal con una identidad latinoamericana explícita.
