| Alonso Arias Vaca | ||
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| Gobernador interino de la Provincia de Venezuela | ||
| 18 de septiembre de 1600-julio de 1602 | ||
| Predecesor | Gonzalo de Piña Ludueña | |
| Sucesor | Alonso Suárez del Castillo | |
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| Información personal | ||
| Nacimiento |
siglo XVI León, Corona de Castilla | |
| Fallecimiento |
1612 Provincia de Venezuela, Monarquía Hispánica | |
| Nacionalidad | Española | |
| Familia | ||
| Padres |
Alonso Arias de Villasinda Catalina Vaca Cabeza de Vaca | |
| Cónyuge | Catalina Velásquez de Angulo | |
| Información profesional | ||
| Ocupación | Militar, encomendero y administrador colonial | |
Alonso Arias Vaca (siglo XVI-1612) fue un militar, encomendero y administrador colonial español que ejerció como gobernador interino de la Provincia de Venezuela entre el 18 de septiembre de 1600 y julio de 1602. Desarrolló la mayor parte de su carrera en Santa Ana de Coro, donde desempeñó diversos cargos militares y civiles, entre ellos los de capitán, teniente general, justicia mayor y encomendero. Asumió el gobierno de la provincia tras la muerte de Gonzalo de Piña Ludueña y permaneció al frente de la administración hasta la llegada del gobernador titular Alonso Suárez del Castillo.
Era natural de León, en la Corona de Castilla, aunque siendo todavía joven pasó a la Provincia de Venezuela, donde se estableció en Santa Ana de Coro, ciudad en la que desarrolló la mayor parte de su carrera militar y administrativa.
Fue hijo de Alonso Arias de Villasinda y de Catalina Vaca Cabeza de Vaca. Su filiación fue esclarecida por el historiador venezolano Pedro Manuel Arcaya, quien corrigió el error mantenido por parte de la historiografía anterior que lo identificaba como hijo de Alonso Bernáldez de Quirós.
Durante más de veinte años desempeñó diversos cargos en Coro, entre ellos los de capitán de infantería, teniente general y justicia mayor. Asimismo fue encomendero y propietario de importantes explotaciones ganaderas en la península de Paraguaná, lo que le convirtió en una de las principales figuras de la provincia a finales del siglo XVI.
Adquirió especial prestigio militar durante el ataque del corsario inglés Amyas Preston contra Coro en 1595. Organizó la defensa de la ciudad y, tras la retirada de los invasores, participó en su persecución junto con milicias españolas e indígenas aliados. Estos servicios fueron posteriormente alegados como uno de los principales méritos que justificaron su nombramiento como gobernador interino de la Provincia de Venezuela.
Alonso Arias Vaca destacó militarmente durante la expedición del corsario inglés Amyas Preston contra la Provincia de Venezuela en 1595. Después del saqueo de Caracas, Preston dirigió parte de sus fuerzas hacia Santa Ana de Coro, donde Arias Vaca organizó la defensa de la ciudad con un reducido contingente de vecinos armados e impidió que los atacantes alcanzaran sus objetivos con la misma facilidad que en otros puntos de la provincia.
Tras la retirada de los ingleses, participó en su persecución junto con milicias españolas e indígenas aliados, actuación que consolidó su prestigio entre las autoridades provinciales.
Los servicios prestados durante esta campaña, unidos a su larga experiencia como capitán de infantería, teniente general y justicia mayor de Coro, fueron determinantes para que la Real Audiencia de Santo Domingo le confiara el gobierno interino de la Provincia de Venezuela tras la muerte de Gonzalo de Piña Ludueña.
Tras el fallecimiento del gobernador Gonzalo de Piña Ludueña, la Real Audiencia de Santo Domingo nombró a Alonso Arias Vaca gobernador interino de la Provincia de Venezuela el 18 de septiembre de 1600. Durante su mandato gobernó desde Santa Ana de Coro, ciudad que recuperó temporalmente su condición de principal centro administrativo de la provincia.
Su gobierno transcurrió en un periodo marcado por la inestabilidad política y militar. La provincia seguía sufriendo las consecuencias de las incursiones corsarias sobre el litoral y de los enfrentamientos con diversos grupos indígenas del interior, circunstancias que obligaron a mantener un elevado grado de movilización de las milicias provinciales y a reforzar la organización defensiva del territorio.
Como gobernador confirmó diversas encomiendas y atendió numerosos asuntos administrativos y judiciales de la gobernación. Entre ellos destacó la investigación ordenada tras el fallecimiento del obispo Domingo de Salinas en El Tocuyo, debido a las sospechas de un posible envenenamiento. Las diligencias concluyeron finalmente con la absolución del principal acusado.
Su gobierno concluyó en julio de 1602 con la llegada del gobernador titular Alonso Suárez del Castillo, quien tomó posesión del cargo en Caracas el 28 de julio de ese año, poniendo fin al mandato interino de Arias Vaca.
El gobierno interino de Alonso Arias Vaca permitió asegurar la continuidad de la administración de la Provincia de Venezuela entre la muerte de Gonzalo de Piña Ludueña y la toma de posesión de Alonso Suárez del Castillo, en un periodo caracterizado por la amenaza de incursiones corsarias y los conflictos con diversos grupos indígenas del interior.
No obstante, tras asumir el gobierno, Alonso Suárez del Castillo manifestó en la correspondencia dirigida a la Corona diversas críticas hacia la administración de su predecesor. Según Luis Alberto Sucre, llegó a afirmar que durante el gobierno de Arias Vaca «la justicia ha andado como de compadres», reprochándole una aplicación poco rigurosa de la administración de justicia.
Contrajo matrimonio con Catalina Velásquez de Angulo.
Tras abandonar el gobierno interino continuó residiendo en la Provincia de Venezuela, donde permaneció vinculado a sus intereses como encomendero hasta su fallecimiento en 1612.