Antiliberalismo

José Millán-Astray, fundador de la Legión Española, acompañado de un falangista y un carlista antes del Decreto de Unificación.

El antiliberalismo, también denominado iliberalismo, es la oposición política e ideológica al liberalismo y sus variantes, este abarca diversas ramas del espectro político.

Bases

Las bases del antiliberalismo se pueden dividir en varios postulados que reniegan del liberalismo tanto del liberalismo social cómo del liberalismo económico, pese a que estos dos no deban ir de la mano. Suelen basarse en puntos como el rechazo a las libertades individuales, o a el rechazo al libre mercado y a la idea de que este se autoregule.

Las ideologías antiliberales suelen ser generalmente totalitarias, sin embargo, ideologías progresistas como la socialdemocracia suelen únicamente rechazar varios puntos de vista del liberalismo económico, mientras que apoyan libertades individuales las cuales suelen incluirse en el progresismo.

Algunas doctrinas antiliberales en su totalidad son similares social y económicamente al fascismo, promoviendo una intervención total del estado en la economía, supresión de la libertad de prensa, y prohibiendo y persiguiendo partidos políticos de la oposición. Todas estas medidas destruyen los postulados liberales completamente y promueven modelos de estado contrarios a estos. Pese a esto, no solo movimientos clasificables dentro de la extrema derecha se denominan antiliberales. El comunismo y sus derivantes, son caracterizados por ser antiliberales, frases relativas como; «De cual según sus necesidades, a cada cual según sus capacidades» o medidas como la abolición de la propiedad privada o la colectivización de medios de producción, entre otras cosas, demuestran políticas antiliberales.

El falangismo de José Antonio Primo de Rivera también criticó duramente al liberalismo, argumentando que el Estado liberal «No cree ni en si mismo ni en su destino», estando abierto a cualquier experimento

El mercantilismo, a pesar de no ser expresamente antiliberal, es enmarcado comúnmente en ello debido a que adoptó un papel soberano y controlador, regulando la propiedad privada y el mercado para la organización económica.

El nacionalismo económico, a pesar de tampoco ser expresamente antiliberal, está a favor de del usoaranceles y un estado con bastantes regulaciones, además de advertir de los riesgos del libre comercio desregulado.

Antiliberalismo en la religión

El presbítero Félix Sardá y Salvany y Juan Manuel de Prada, ambos autores católicos antiliberales, el primero escribiendo el libro El liberalismo es pecado

Algunos católicos tradicionales defienden la postura de que el liberalismo es un pecado, alegando que están en contra de la enseñanza de la iglesia católico debido a la posible defensa del matrimonio y relaciones homosexuales, el relativismo moral, la prostitución, o el poner al individuo por encima de todo. Este pensamiento lo respaldan la tesis de El liberalismo es pecado escrito por el presbítero Félix Sardá y Salvany, junto a muchos otros autores e incluso pontífices que indican que el liberalismo es incompatible con la doctrina católica, gente como el Papa Beato Pio IX con su encíclica "Syllabus Errorum".

Ha habido respuestas de algunos sectores católicos liberales del instituto Mises, haciendo un artículo dando argumentos de por que no es pecado

Otros autores católicos destacables que han criticado el liberalismo son el obispo Ezequiel Moreno y Díaz, recalcando en varias ocasiones que es pecado, y el autor Juan Manuel de Prada.

Véase también

Referencias

  1. ↑ «Hacia un nuevo Estado».
  2. ↑ «Respuesta católica libertaria a los católicos tradicionalistas». https://www.mises.org.es/. 25 de julio de 2021.