Arte neoobjetual

I'm alive (2005), de Tony Cragg, Wuppertal
otra perspectiva.

El arte neoobjetual (también llamado neoobjetística o neoobjetualismo) es una variante del arte posmoderno surgida en la segunda mitad de los años 1980, principalmente en Estados Unidos y Europa.

Por oposición al denominado arte moderno, el arte posmoderno es el arte propio de la posmodernidad, en el que el artista asume el fracaso de los movimientos de vanguardia como el fracaso del proyecto moderno: las vanguardias pretendían eliminar la distancia entre el arte y la vida, universalizar el arte; el artista posmoderno, en cambio, es autorreferencial, el arte habla del arte, no pretenden hacer una labor social.

El arte posmoderno tuvo dos vertientes: una «cálida», representada por el apropiacionismo, el neoexpresionismo y la transvanguardia; y otra «fría», defendida por el simulacionismo, el postapropiacionismo y los movimientos «neo» (neoobjetual, neoabstracto, neo-geo, neobarroco, neoconceptual). En esta última línea se defendía la «simulación» de la realidad, que se presentaba descontextualizada, con renuncia a la subjetividad y una actitud inexpresionista, gracias a la influencia del postestructuralismo francés, del deconstructivismo de Derrida y del concepto de «muerte metafórica del autor» de Roland Barthes.

La neoobjetística propugnó la vuelta al objeto, con especial influencia de los ready-made de Marcel Duchamp, en los que se percibe la cristalización de la modernidad por cuanto sustituyen la belleza por el arte. En esa línea, Arthur C. Danto habló del «objeto arte» como una interpretación del fenómeno artístico mediante la historia, la crítica y la filosofía. Por otro lado, Achille Bonito Oliva señaló que los objetos artísticos no se reducen a una soledad metafísica, sino que están inmersos en una línea temporal, tienen pasado y presente, están inmersos en la historia. Así, en esta tendencia, el objeto es alterado, reciclado, reproducido, ensamblado, para ser presentado como un producto de la era industrial y de consumo. Se perciben en estas ideas ecos del minimalismo y del arte warholiano, así como reminiscencias a la obra de Joseph Beuys; junto con Duchamp, serían los principales referentes de este movimiento.

Algunos de sus representantes fueron: Tony Cragg, Daniel Tremblay, Richard Wentworth, Bill Woodrow, Edward Alligton, Damien Hirst, David March, Kate Smith, Julian Opie, Bertrand Lavier, Patrick Saytour, Jean-Luc Vilmouth, Ange Leccia, Patrick Raynaud, Philippe Thomas, Bernard Joisten, Christian Boltanski, Rosemarie Trockel, Andreas Slominski, Braco Dimitrijević, Jordi Colomer, Pep Durán Esteva, Eugenio Cano y Pedro Cabrita Reis.

Referencias

  1. ↑ Según Thierry de Duve en Nominalisme pictural. Marcel Duchamp. Peinture et la modernité (1984).
  1. ↑ González, 1991, pp. 7-61.
  2. ↑ Guasch, 2000, pp. 20-22.
  3. ↑ Guasch, 2000, p. 418.
  4. ↑ Guasch, 2000, pp. 418-419.
  5. ↑ Guasch, 2000, pp. 420-427.

Bibliografía