| Asedio de Yend | ||||
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| Parte de la invasión mongola de Corasmia | ||||
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Estatua de Yochi en Gachuurt, Mongolia. | ||||
| Fecha | Abril de 1221 | |||
| Lugar | Yend, en la actual provincia de Kyzylorda, Kazajistán | |||
| Resultado | Victoria mongol | |||
| Combatientes | ||||
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| Comandantes | ||||
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| Fuerzas en combate | ||||
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El asedio de Yend fue un breve enfrentamiento militar librado en 1220 entre las fuerzas mongolas al mando del jan Yochi y la guarnición de la ciudad, leal al Imperio jorezmita, durante la invasión mongola de Corasmia. El enfrentamiento terminó con la rendición de la urbe.
A inicios de 1220, el jagán Gengis Jan marchaban sobre Bujará acompañado de su hijo jan Tolui y sus generales Yebe y Subotai. También ordenó a sus otros hijos Ogodei y Chagatai continuar el asedio de Otrar y su hijo mayor, Yochi, avanzar sobre Corasmia, donde el río Amu Daria desemboca en el mar de Aral.
Yochi primero llegó a Sighnaq, donde envió al mercader musulmán Husáin Jaiyí a negociar la rendición de la ciudad. Era un jasham, «confidente», del jagán que llevaba muchos años a su servicio; sin embargo, los locales asesinaron al enviado. El furioso jan ordenó asaltar la urbe durante siete días y después masacró a sus habitantes, entregando al gobernador local al hijo del mercader asesinado; unas 10 000 personas fueron aniquiladas. Después destruyó Uzgend y Barchanlygkent y avanzó hasta Ashnas.
Bar Hebraeus señalaba que cuando Yochi partió de Otrar hacia Corasmia su ejército equivalía a unos 50 000 hombres. El historiador afgano Ali Ahmed Jalali estimaba que el jagán dejó tres tumenes, equivalentes a 8000 a 12 000 hombres, a cargo de su hijo. El erudito sueco Carl Sverdrup estima que el ejército de Yochi sumaba al menos 4000 hombres. El historiador kazajo Kereijan Amanzhólov estimaba que, gracias a los refuerzos, el ejército de Yochi sumaba 5 tumenes.
Luego llegó a Yend precedido por las noticias de la masacre, pero el gobernador local, Kutluk Jan (Qutlugh Jan) desertó en la noche y cruzó el Sir Daria para refugiarse en Corasmia. Esto causó desanimo y confusión en la ciudad. Cuando Yochi envió a su emisario, Chin Temur, no había un líder y cada líder pensaba en sus propios intereses. Finalmente, el pueblo intentó lincharlo, pero Chin Temur les recordó el castigo sufrido por los habitantes de Sighnak por matar a un emisario y le permitieron marcharse ileso, informando de inmediato a su señor de la situación en la ciudad. El 21 de abril los mongoles acamparon alrededor de Yend, cavando una trinchera y fortificando su campamento.
Los locales cerraron las puertas y empezaron a defenderse desde lo alto de las murallas, pero tenían poca experiencia militar y quedaron sorprendidos al ver a los mongoles colocando escaleras y subiendo los muros desde todas direcciones. El asalto fue rápido y como los habitantes no presentaron mucha resistencia, Yochi perdonó sus vidas. No hubo heridos en ambos bandos. Solamente ejecutó a unos pocos dignatarios que amenazaron a su embajador. Luego mandó que la población saliera de la urbe y durante nueve días permitió el saqueo de Yend, dejó como gobernador a Ali Jodya de Bujará, un musulmán al servicio de los mongoles desde antes de la guerra.
Después, Yochi ocupó Yengigent, ciudad ubicada a dos días del antiguo mar de Aral, donde dejaron a cargo a un shahna.
Hamadani mencionaba que después Yochi y el Ulus Idi o Ulus Bede, es decir, los guerreros que le eran personalmente leales, simplemente volvieron a Qaraqorum. El historiador británico Henry Hoyle Howorth cree que se trataba de 10 000 uigures que regresaron a sus casas. Sin embargo, otras fuentes señalan que Yochi dirigió el sitio de Gurganj.
Hamadani también escribió sobre 2000 ó 10 000 turcomanos que iban en la expedición contra Corasmia que, deseando volver a sus hogares, se amotinaron y mataron al oficial mongol que los mandaba. Entonces, otro oficial llamado Yasal (Ainal Nujan, Banial o Noyan Taïnal), quien iba en vanguardia, al enterarse dio media vuelta y masacró a los amotinados, dispersando a los supervivientes entre Amuyeh y Merv. Howorth creía que se trataba en realidad de unos 10 000 turcomanos reclutados para reemplazar a los uigures.
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