
La audiodescripción (AD), también llamada descripción de audio, videodescripción, vídeo descrito o descripción visual, es una forma de narración que proporciona información sobre los elementos visuales clave de una obra audiovisual o escénica (como una película, un programa de televisión o una representación teatral) en beneficio de las personas ciegas o con discapacidad visual. Las descripciones suelen intercalarse en las pausas naturales del audio, aunque a veces se superponen al diálogo cuando es necesario para transmitir información esencial. Cuando una obra incluye diálogos subtitulados en otro idioma, el narrador lee los subtítulos.
En museos y exposiciones de arte se ofrecen visitas con audiodescripción para las personas ciegas o con baja visión, y los guías pueden recibir formación para emplearla en sus recorridos.
En el cine y la televisión, la descripción suele transmitirse en una pista de audio secundaria; en Estados Unidos, las cadenas de televisión la emiten normalmente a través del segundo programa de audio (SAP). Para promover la accesibilidad, algunos países, como Canadá, el Reino Unido y Estados Unidos, exigen a las cadenas de televisión emitir cuotas de programación con audiodescripción.
Con la llegada del cine sonoro en la década de 1920 surgió el interés por hacer el cine accesible a las personas con discapacidad visual. The New York Times presentó como «la primera película sonora proyectada especialmente para ciegos» una sesión de 1929 de El capitán Drummond (Bulldog Drummond), a la que asistieron miembros de la New York Association for the Blind y de la New York League for the Hard of Hearing, y en la que un narrador describía en directo las escenas para la parte del público con discapacidad visual. En las décadas de 1940 y 1950, Radio Nacional de España emitió en directo desde los cines películas acompañadas de descripciones, un espacio que ocupó un lugar destacado en su programación de máxima audiencia hasta la llegada de la televisión.
En 1985, la emisora de televisión pública WGBH-TV de Boston, miembro de la red PBS y con experiencia en el subtitulado para personas con discapacidad auditiva, empezó a estudiar los usos de la nueva televisión estereofónica, que ofrecía un canal de audio adicional, el segundo programa de audio, para narrar descripciones de los elementos visuales clave. Tomó como modelo el trabajo de Margaret Pfanstiehl, que describía representaciones teatrales en directo en Washington y había descrito programas de televisión en su servicio radiofónico de lectura para ciegos, Washington Ear; Pfanstiehl había emitido por radio, en simultáneo con la televisión, una versión audiodescrita de la serie American Playhouse. Los estudios de WGBH indicaron que las personas ciegas solían depender de familiares o amigos videntes para que les describieran los programas. Tras consultar con Margaret y Cody Pfanstiehl, la emisora hizo en 1986 sus primeras pruebas en Boston con grupos de espectadores ciegos o con baja visión de distintas edades, y en 1988 recibió una subvención de la Corporación para la Radiodifusión Pública para elaborar el plan de implantación permanente del servicio. El sistema, llamado Descriptive Video Service (DVS), se desarrolló en colaboración con Washington Ear, cuyos voluntarios, formados por Pfanstiehl, redactaban las descripciones. Tras cuatro años de desarrollo y de pruebas en antena, WGBH lanzó oficialmente el servicio en 32 emisoras de PBS, empezando por la nueva temporada de American Playhouse el 24 de enero de 1990. Más adelante, el DVS se incorporó también a películas y vídeos domésticos, incluidos los DVD.
En la década de 1990, la organización RP International empezó a ofrecer en cines de Los Ángeles audiodescripciones de películas con la marca TheatreVision, que el público escuchaba mediante un auricular. El concepto se probó en 1994 con un fragmento de La lista de Schindler presentado a sus productores, Gerald R. Molen y Branko Lustig, y una de las primeras películas ofrecidas en este formato fue Forrest Gump (1994). TheatreVision recurría a personalidades que narraban de forma desinteresada, como el comentarista deportivo Vin Scully, William Shatner, Monty Hall o el expresidente estadounidense George H. W. Bush, que narró Qué bello es vivir. A veces el narrador tenía vínculos con la película: Irene Bedard, voz original de la protagonista, describió Pocahontas, y en Mujercitas (1994) participaron June Allyson, Margaret O'Brien y Janet Leigh (cuya abuela era ciega), actrices de la versión de 1949, así como Katharine Hepburn, protagonista de la de 1933. En Estados Unidos surgieron otras empresas de audiodescripción, como el National Captioning Institute y Narrative Television Network.
En el Reino Unido, la BBC y la ITV Association produjeron a principios de la década de 1990 emisiones de prueba con audiodescripción dentro del proyecto europeo AUDETEL, coordinado por la Independent Television Commission. La BBC puso en marcha su servicio de audiodescripción en 2000; se ha comprometido voluntariamente a audiodescribir el 20 % de sus programas, aunque en la práctica supera esa proporción. En 2009 empezó a ofrecer programas audiodescritos en su servicio de vídeo a la carta, BBC iPlayer, y se presentó como la primera cadena del mundo en hacerlo; en 2018, todos los programas emitidos con audiodescripción estaban disponibles con ella en iPlayer. El 29 de enero de 2009 empezó a emitir en Canadá The Accessible Channel (actual AMI-tv).
La audiodescripción también se ha extendido a acontecimientos en directo, como partidos de béisbol, la ceremonia de apertura de los Juegos Olímpicos de Londres 2012 y otras retransmisiones de Juegos Olímpicos, Juegos Paralímpicos y de la boda real británica.
En abril de 2015, el servicio de streaming por suscripción Netflix anunció que incorporaba la audiodescripción, empezando por Daredevil, serie basada en un personaje de cómic ciego, y que con el tiempo la añadiría a sus principales series originales, actuales y anteriores. Al año siguiente, en virtud de un acuerdo con el American Council of the Blind, Netflix se comprometió a ofrecer audiodescripción en sus títulos originales en un plazo de 30 días desde su estreno, a adaptar sus aplicaciones a los lectores de pantalla y a permitir buscar los títulos que tuvieran audiodescripción.
En junio de 2016, Pornhub anunció una colección de vídeos pornográficos con audiodescripción, lanzada por su rama filantrópica, Pornhub Cares.
A finales de la década de 2010, Procter & Gamble empezó a audiodescribir sus anuncios de televisión, primero en el Reino Unido; en 2020 ya lo hacía con todos sus anuncios en ese país, en España y en Estados Unidos.


Según las normas de la Comisión canadiense de radiodifusión y telecomunicaciones (CRTC), las cadenas de televisión convencionales y los servicios de categoría A deben emitir cuotas de programación con audiodescripción. A efectos normativos, en Canadá se la denomina vídeo descrito (described video, DV), porque la CRTC reserva el término «audiodescripción» para las explicaciones con las que los presentadores de los programas informativos complementan los gráficos y las imágenes clave. La CRTC espera que las cadenas muestren un logotipo estándar de vídeo descrito y emitan un aviso sonoro antes de cada programa con descripción. Los principales distribuidores de televisión deben incluir en su oferta digital básica AMI-tv (antes The Accessible Channel).
Inicialmente, las cadenas convencionales y los servicios de categoría A que dedicaban al menos la mitad de su programación a la comedia, el drama o los documentales de larga duración debían emitir como mínimo cuatro horas semanales de programación con vídeo descrito, dos de ellas originales del canal, de los géneros infantil, comedia, drama, documental de larga duración, entretenimiento general e interés humano, telerrealidad o variedades.
El 26 de marzo de 2015, la CRTC anunció que, a partir de septiembre de 2019, las cadenas pertenecientes a grupos con integración vertical y las que ya tenían obligaciones de vídeo descrito deberían ofrecerlo en toda su programación de esos géneros en el horario de máxima audiencia (de 19:00 a 23:00), y suprimió la exigencia de que parte de esa programación fuera original. Además, todas las demás cadenas no exentas deberían emitir al menos cuatro horas semanales de vídeo descrito antes del cuarto año de su siguiente licencia.
Ante la posibilidad de que la programación estadounidense importada no llegue con descripciones para su primera emisión, sobre todo la que se recibe con poca antelación, como los concursos de telerrealidad, la CRTC concedió en 2019 a Bell Media, Corus Entertainment y Rogers Media una excepción para los programas estadounidenses recibidos sin vídeo descrito menos de 24 horas antes de su emisión, siempre que las reposiciones programadas más de 24 horas después de la entrega sí lo incluyan.
En diciembre de 2025, dentro de la modernización de la Broadcasting Act introducida por la Online Streaming Act, la CRTC decidió extender en un plazo de dos años las obligaciones de vídeo descrito a los servicios de streaming y de vídeo a la carta. Estos servicios deberán describir todos sus nuevos programas originales guionizados y pregrabados, y se espera que describan también los nuevos programas de terceros y los «acontecimientos en directo de interés nacional parcialmente guionizados»; según la CRTC, la descripción en directo de acontecimientos como los Premios Óscar o la ceremonia de apertura de los Juegos Olímpicos ha demostrado que es viable. También deberán ofrecer una función de búsqueda accesible de los programas con vídeo descrito. La CRTC mantuvo la excepción para los programas estadounidenses de máxima audiencia recibidos con menos de 24 horas de antelación, pero obliga a las cadenas a informar cada año de los programas que emitieron sin vídeo descrito.
El código de Ofcom sobre los servicios de accesibilidad de la televisión exige a las cadenas que llevan al menos cinco años en antena audiodescribir el 10 % de su programación. En 2014, Ofcom multó con 120 000 libras al canal deportivo ESPN UK por no haber alcanzado su cuota de audiodescripción en 2012, y rechazó su argumento de que la audiodescripción era innecesaria porque ya existían los comentarios deportivos, ya que estos «no se elaboran pensando en las necesidades de las personas con discapacidad visual».


En julio de 2000, la Comisión Federal de Comunicaciones (FCC) aprobó unas normas, vigentes desde el 1 de abril de 2002, que obligaban a las afiliadas de las cuatro grandes cadenas en los 25 mayores mercados, y a los distribuidores con 50 000 abonados o más en el caso de los cinco principales canales de cable, a ofrecer cada trimestre 50 horas de programación descrita en horario de máxima audiencia o en programas infantiles. Las normas fueron impugnadas, entre otros, por la MPAA, que cuestionaba la competencia de la FCC en la materia. En noviembre de 2002, la Corte de Apelaciones de los Estados Unidos para el Circuito del Distrito de Columbia dictaminó que el Congreso no había dado a la FCC competencia para imponerlas.
La situación cambió en 2010 con la aprobación de la Twenty-First Century Communications and Video Accessibility Act, que dio a la FCC competencia para exigir la audiodescripción. Las cuotas previstas entraron en vigor el 1 de julio de 2012, y la FCC las ha ampliado desde entonces.
En televisión, la audiodescripción suele transmitirse en una pista de audio alternativa: una pista independiente que contiene solo la narración y que el receptor, si puede hacerlo, mezcla automáticamente con el audio principal, con un volumen regulable por separado, o una pista secundaria ya mezclada con el audio principal, como el segundo programa de audio.
En los cines, la audiodescripción se escucha mediante sistemas como DVS Theatrical, desarrollado por WGBH, DTS-CSS o Dolby ScreenTalk, que la transmiten a receptores portátiles o auriculares inalámbricos. En el Digital Cinema Package, la audiodescripción se almacena como audio «VI-N» (Visually Impaired-Narrative, 'narración para personas con discapacidad visual') en el canal 8 de la pista de sonido.

En el teatro en directo, el público recibe la descripción con un pequeño receptor de radio y un solo auricular; la hacen en directo descriptores formados, durante las pausas del diálogo.
Los descriptores del DVS ven el programa y escriben un guion que describe los elementos visuales clave. Por ejemplo, el protagonista de la serie infantil Arthur, de PBS, se describía así:
«Arthur es un cerdo hormiguero de ocho años. Lleva unas gafas redondas de montura gruesa sobre sus grandes ojos. Tiene dos orejas redondas en lo alto de la cabeza, que es ovalada. Lleva zapatillas deportivas rojas y vaqueros azules, con un jersey amarillo sobre una camisa blanca».
La duración y la colocación de las descripciones dependen de lo que quepa en las pausas naturales del diálogo. Una vez grabada, situada y mezclada con una copia de la banda sonora original, la pista DVS se transfiere al máster, en un canal de audio libre para su emisión por el SAP, o a un máster DVS independiente para el vídeo doméstico; en las películas para cines, las descripciones se mantienen en una pista aparte que se entrega como parte de la banda sonora DTS.
Cuando la FCC empezó a imponer requisitos de accesibilidad a las cadenas de los mercados más grandes, la descripción llegó a series de cadenas comerciales como CSI y Los Simpson. Tras la sentencia de 2002, cada cadena siguió decidiendo si dedicaba el SAP a la audiodescripción o al doblaje en español. WGBH siguió describiendo películas para cines con DVS Theatrical, y sus vídeos domésticos con DVS pueden encontrarse también en bibliotecas. Las empresas de subtitulado National Captioning Institute y CaptionMax empezaron también a describir programas. En Nickelodeon, por ejemplo, Rugrats, All Grown Up! y Jimmy Neutron se emitían con DVS, y ChalkZone y Manual de supervivencia escolar de Ned, con descripciones del National Captioning Institute; CaptionMax describía, entre otras, Wow! Wow! Wubbzy! y Pinky Dinky Doo. En los Juegos Olímpicos de Río de Janeiro 2016, la cadena NBC ofreció descripción en directo de su programa de máxima audiencia.
En Alemania, la primera retransmisión para aficionados ciegos en un estadio de la Bundesliga se hizo en 1999 en Leverkusen; con la Copa Mundial de Fútbol de 2006, celebrada en el país, el servicio se dio a conocer en toda Alemania y se implantó en muchos estadios. En 2016 ya lo ofrecían todos los clubes de la primera división. En Suiza, los partidos de los clubes de la Superliga se retransmiten periódicamente con audiodescripción.
Según la Asociación China de Ciegos, en China hay más de 17 millones de personas con discapacidad visual, de las cuales 8 millones son totalmente ciegas. En Pekín, un grupo de voluntarios del cine Xin Mu describe películas para personas ciegas o con baja visión y, a raíz de la pandemia, puso en marcha un servicio de streaming con narraciones grabadas. El grupo ha narrado casi mil películas en quince años. Según la fundadora de la Asociación de Audiodescripción de Hong Kong, las personas ciegas tienen pocas oportunidades de participar en actividades culturales y no pueden ir a cines, teatros ni exposiciones de arte por falta de concienciación; desde hace años, los activistas reclaman leyes que obliguen a audiodescribir las películas.
La norma UNE 153020 de la AENOR define la audiodescripción como «el servicio de apoyo a la comunicación que consiste en el conjunto de técnicas y habilidades aplicadas, con objeto de compensar la carencia de captación de la parte visual contenida en cualquier tipo de mensaje, suministrando una adecuada información sonora que la traduce o explica, de manera que el posible receptor discapacitado visual perciba dicho mensaje como un todo armónico y de la forma más parecida a como lo percibe una persona que ve».
En España, la ONCE llevó a cabo en 1988 el proyecto de investigación Sonocine, con el que se hicieron las primeras audiodescripciones. En 1994, sus Servicios Culturales crearon el programa AUDESC, que permitió elaborar guiones audiodescritos de películas y documentales y llevó la audiodescripción a los teatros. Con este programa, la ONCE creó en todos sus centros videotecas de películas audiodescritas para préstamo y firmó convenios con organismos públicos para audiodescribir algunas funciones teatrales. La audiodescripción teatral requiere equipos técnicos, guionistas, locutores y empresas de producción audiovisual; además, la ONCE presta gratuitamente a sus afiliados películas, series, documentales y cortometrajes audiodescritos en VHS y DVD, y según datos de 2012 sus videotecas habían hecho más de 37 000 préstamos en los cuatro años anteriores.
La audionavegación permite a las personas ciegas usar sin ayuda los menús de un DVD: desde que se introduce el disco, una voz en off explica al usuario cómo navegar con el mando a distancia. A diferencia de la televisión y el vídeo, cuyos controles eran mecánicos y táctiles, el DVD tiene una interfaz muy visual; con la audionavegación, una locución anuncia el título de la película, guía al usuario por el menú, le indica en todo momento dónde se encuentra y le permite elegir los contenidos con los botones del mando a distancia. La empresa Voilà DVD Art Studio, fundada en 2005, introdujo este sistema en España en 2006 con Torrente 3, de Santiago Segura, y Match Point, de Woody Allen.