| Batalla del Cerro | ||||
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| Cruzada Libertadora | ||||
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Batalla del Cerro, óleo de Juan Manuel Blanes. | ||||
| Fecha | 9 de febrero de 1826 | |||
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Cerro de Montevideo, Montevideo, (actual Uruguay) | |||
| Resultado | Victoria oriental | |||
| Beligerantes | ||||
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| Comandantes | ||||
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| Fuerzas en combate | ||||
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La Batalla del Cerro, también conocida como el Combate del Cerro, tuvo lugar el 9 de febrero de 1826, en la Fortaleza del Cerro en Montevideo.
En este combate, las fuerzas orientales, bajo el mando del entonces teniente coronel Manuel Oribe, rodearon y obligaron a retroceder a unidades del ejército imperial brasileño que se encontraban apostadas en las cercanías del Cerro de Montevideo y buscaban replegarse hacia la fortaleza. Aunque la fortaleza misma permaneció bajo control brasileño, la acción significó un avance en el cerco de Montevideo, entonces último bastión imperial en la región, y fue un paso significativo dentro de la ofensiva de la Guerra del Brasil. La Fortaleza del Cerro, construida a comienzos del siglo XIX para defender la ciudad, sigue siendo un símbolo del proceso libertador uruguayo.
Manuel Oribe preparó una emboscada para una fuerza de 300 hombres de caballería del Exército Imperial Brasileiro, que hacía pastar la caballada al pie del Cerro y se replegaba hacia la Fortaleza en caso de peligro. Con el dispositivo montado, en la mañana del 9 de febrero de 1826, se dio la señal de ataque, que tardó en ser escuchada por los Dragones Libertadores. Un disparo de cañón desde la Fortaleza alertó a los imperiales e iniciaron la huida cerro arriba. En su trayecto desde el arroyo Pantanoso hacia la cima, los brasileños fueron perseguidos por Oribe hasta la distancia de tiro de fusil desde las murallas, dejando 71 muertos y valioso armamento en el campo de batalla.
La encarnizada persecución impidió a los imperiales apostados en la fortaleza -dada la velocidad de ésta-, realizar un uso eficaz de la artillería, combatiéndose básicamente a fuego de mosquete en retaguardia y en permanente movimiento hasta rodear Oribe y el ejército Oriental del cuerpo de Dragones Libertadores, la fortaleza en unos doscientos metros de distancia. El combate se prolongó decrecientemente unas horas no pudiendo el ejército Oriental recuperar la fortaleza dada la inferioridad numérica en comparación al ejército Imperial.